sábado, 9 de febrero de 2013

Capítulo 54: Una tarde en el circo (Diciembre 1966)


(Tres meses después, Diciembre de 1966. Ya están a punto de llegar las Navidades una vez más y es que el tiempo pasa muy deprisa. Los escaparates de las tiendas ya lucen radiantes todos los productos que quieren vender en estas fiestas, y por toda la ciudad encuentras belenes en las iglesias y edificios públicos y luces que adornan especialmente el centro urbano, por lo que se hace especialmente bonito pasear en estas fechas tan señaladas a pesar del frío)

(Un año más y como suele ser habitual por estas fechas, también se han instalado varios espectáculos de circo en la ciudad. Uno de los más importantes es el del Circo Price, edificio singular situado en pleno centro de la capital a pocos metros de la Plaza de Cibeles. Este edificio que durante el año alberga espectáculos variados de música para todo tipo de público, en estas fechas tan señaladas se viste de gala haciendo las delicias de grandes y pequeños con su maravilloso espectáculo circense)

(En esta ocasión, Héctor y Bonilla se han hecho con entradas para llevar a sus respectivas familias al circo estas navidades. Han comprado entradas para el fin de semana previo a las fiestas para llevar a todos los niños, incluyendo a Clara y a Irene)

(Héctor se presenta el jueves por la tarde en casa, después del trabajo, dispuesto a dar una sorpresa a los niños)

Héctor:¡Ya estoy en casa...!
María: ¡Papi...!
Dani: ¡Papi...!

(Los niños corren a abrazarse a su padre)

Héctor: ¡Hola, tesoros...! ¿qué tal el cole...?
María: Muy bien, papá, mañana es el último día antes de las vacaciones y haremos el concurso de villancicos y en mi clase ganaremos seguro porque tenemos el mejor villancico de todos...
Héctor: Que bien, princesa... pero si no ganas tampoco pasa nada, deja algo para los demás, no vas a ganar tú todos los años, ¿verdad...?
Dani: Siempre está presumiendo de que va a ganar... pero Javier y yo la hemos visto ensayar y no lo hace nada bien...
María: ¿Por qué no te callas un rato, enano...? ¡tú que sabrás...!
Héctor: Bueno, bueno, haya paz... y tú tranquila, cariño, que ya sabes que tu hermano lo hace para chincharte, en el fondo él también está convencido de que vas a ganar... ¿y tú que me cuentas, Dani...?
Dani: Hemos hecho un belén de plastilina en el colegio... y yo he hecho las ovejas...
Héctor: ¡Vaya...! ¿y son bonitas...? ¿me puedes enseñar alguna...?
Dani: ¡Sí...! tengo una en el cuarto para llevarla mañana...

(Dani sale corriendo hacia su cuarto)

María: (aprovecha para meterse con su hermano) Ya verás las ovejas que hace este... ¡si parece un perro o una vaca...! cualquier cosa menos una oveja...
Dani: Tú cállate que no entiendes...
Héctor: Pero bueno, he dicho que ya está bien, los dos... a ver trae para acá...
Dani: ¿A que es bonita, papi...?
Héctor: Claro que sí, campeón... seguro que si yo me pongo a hacerla, me sale fatal... por cierto, ¿y vuestra madre...?
María: Está en casa de la abuela, se ha bajado un momento a buscar no se qué...
Héctor: Muy bien, pues entonces voy a cambiarme y la esperaremos... (saca de su bolsillo las entradas) ¿a quién le apetece ir al circo este sábado...?
Dani: ¡A mí...!
María: ¡Y a mí, también...!
Héctor: He comprado unas cuantas entradas para que vayamos todos al circo el sábado por la tarde... nos llevaremos a Clara y a Irene también... y vendrá con nosotros el tito Bonilla y la tita Matilde que traerán a Javier...
María: ¡Bieeennn...!
Dani: ¡Bieeeennn...! ¿y vamos a ver leones...?
Héctor: Claro que sí, campeón... y malabaristas, y trapecistas, y también payasos...
María: ¡Hala...! ¡que divertido...! a mí lo que más me gustan son los magos y los trapecistas...
Dani: Pues a mí los payasos y los leones...
Héctor: Y después nos iremos todos a merendar por ahí...
María: ¡Síiii...!

(En ese momento entra Asun de nuevo en casa)

María: ¡Mami, mami... papá nos va a llevar al circo...!
Dani: ¡Sí, y vamos a ir con el tito Bonilla y con Javier...!
Asun: ¡Vaya...! eso si que es una novedad... ¡hola, cariño...! (le da un beso a su marido)
Héctor: Hola, cielo...
Asun: ¿Y cómo se te ha ocurrido...?
Héctor: Pues fue un poco improvisado, la verdad... estábamos Bonilla y yo haciendo unas gestiones esta mañana por la zona de Cibeles, y pasamos por el Circo Price y es cuando vimos anunciado el espectáculo... y pensamos que sería una buena idea llevar a los niños al circo... siempre lo han visto por la televisión, pero nunca han estado allí... y hemos sacado entradas para todos, incluyendo a Clara y a Irene...
Asun: Mira que bien... hace años que yo no voy al circo y seguro que es divertido... cuando se entere Irene se va a poner como loca, siempre le han encantado los malabaristas, pero sobre todo los magos, y aunque era muy pequeñita cuando murió Chelo, ella ha visto fotos de su madre y de Gerardo cuando hacían juntos el espectáculo aquel en el café del teatro, ¿te acuerdas...? y Estrella le ha contado cosas increíbles de los trucos de Gerardo...
Héctor: Es verdad, me acuerdo perfectamente de aquel espectáculo de tu hermana con Gerardo, la verdad es que Bonilla, Vallejo y yo nos quedamos alucinados aquel día... ¿y qué habrá sido del bueno de Gerardo, por cierto...?
Asun: Hace mucho que no tenemos noticias suyas, pero Estrella que es quien habla con él habitualmente, dice que está muy bien con su novia, la alemana esa que vino a la boda de Miguel...
Héctor: ¿Y no piensan casarse nunca...?
Asun: Pues supongo que sí, sobre todo si quieren tener hijos, porque Gerardo tampoco es ningún niño ya... y a Estrella le hará ilusión tener algún sobrino más...
Héctor: ¿Y qué tal van los trámites de adopción por parte de tu hermano... sabes algo...?
Asun: Pues no mucho, por lo que Aurelia me ha dicho, parece ser que Gustavo está en contacto con varias agencias con las que trabajan habitualmente en el bufete, y en cuanto tenga alguna información ya nos dirá algo... de momento mi hermano y Estrella están ilusionados con la idea, pero saben que va a ser difícil que cuaje algo en serio, así tan pronto, a no ser que ocurra un milagro...
Héctor: Mujer, hay que ser optimistas... estoy seguro que tiene que haber muchos niños por ahí esperando encontrar un hogar donde les quieran y les cuiden como se merecen... si tuvieras que ver como yo a diario la cantidad de miserias humanas que me encuentro, estarías deseando que algunos de esos niños encontraran una familia como Dios manda...
Asun: (acariciando a su marido) Sí, ojalá tengas razón... y bueno, lo del circo, ¿para cuando es...?
Héctor: El sábado por la tarde... y luego nos iremos a merendar todos por ahí...
Asun: Me parece una idea fantástica.... bueno, como todas las que tú tienes... (le da otro beso) voy a cambiarme, y me pongo con la cena, ¿de acuerdo...?
Héctor: (besando a su esposa) De acuerdo, mi amor... voy a ver que hacen los niños...

(Asun va a la habitación a ponerse ropa de casa y después se pone con la cena en la cocina, mientras Héctor juega con los niños en la habitación de Dani. Un rato después, cenan todos juntos en el salón)

(Un par de días después ya están preparados todos para pasar la tarde en el circo. Héctor y Asun bajan a la calle con los niños, donde ya les están esperando Irene y Clara, y cogen el coche para ponerse en marcha hacia el Circo Price, en cuya puerta han quedado con la familia Bonilla)

(Cuando Héctor consigue aparcar en las inmediaciones, llegan todos juntos a la puerta principal donde esperan Bonilla y Matilde con su hijo Javier)

Bonilla: ¡Hola, familia...!
Asun: Bonilla, ¿qué tal...? (le da dos besos tanto a Bonilla como a Matilde)
Héctor: ¿Qué pasa, familia...? (saluda a Bonilla con un abrazo y a Matilde con dos besos)
Javier: ¡Hola, Dani...!
Daniel: ¡Hola...! estoy tan contento porque vamos a ver los leones de cerca, y a los payasos...
María: A mí los payasos me dan igual, yo quiero ver a los trapecistas...
Irene: Y yo a los magos...
Héctor: Hala, vamos para adentro, chicos, y tomemos asiento...
María: ¿Papi, nos compras unas golosinas...?
Héctor: (guiñándole un ojo divertido) Vaya, nos vamos a poner caprichosos ahora... eh...?
Asun: Si en el fondo lo está deseando, porque seguro que él también se compra algo...

(Héctor saca la cartera y se acerca al puesto de golosinas y allí compra junto con Bonilla que también apoquina con parte de los gastos, unas nubes de algodón dulce para cada uno de los niños, unos refrescos para los pequeños, cervezas para los mayores y bolsitas de golosinas para repartir. Después se dirigen al graderío del recinto para tomar sus asientos)

(Durante el espectáculo, los niños no quitan los ojos de encima a los diferentes personajes que van pasando por la pista central)

María: (asombrada ante el salto que ha dado la trapecista) ¡Hala... mira, Clara...! tiene mucho mérito eso que hace...
Clara: Sí, y además lo hace sin red... vamos, que se puede matar si se cae al suelo...

(El espectáculo de los malabaristas y los magos deja a Irene sin palabras)

Irene: ¡Es tan bueno como Gerardo...!
María: ¿Y cómo puedes saber eso si no has conocido a Gerardo apenas...? creo que la última vez que vino por aquí tú eras muy pequeña y yo ni existía...
Irene: Ya lo sé, pero la tía Estrella me ha contado un montón de cosas y además me ha dicho que Gerardo vendrá a visitarnos el año que viene...
María: ¿En serio...? por fin podré conocerle... he oído hablar mucho de él...

(Las dos niñas siguen muy atentas el espectáculo de magia e incluso Irene ante su sorpresa tiene la oportunidad de colaborar con el mago en uno de sus trucos, lo que la divierte y emociona mucho)

Clara: ¡Jolín, que suerte has tenido que te haya elegido a ti...!
Irene: Yo tampoco me lo esperaba, pero ha sido genial...
María: ¿Y has podido ver el truco...?
Irene: No... lo hace tan bien que no se ve nada...
Dani: Lo has hecho muy bien, Irene, has sido una gran ayudanta...

(Todos se ríen por la palabreja usada por el niño)

Irene: (acariciando a su primo) Muchas gracias, pequeñajo... y ahora sigamos viendo el espectáculo...

(Llega el momento del domador de leones y el artista pide la colaboración de un niño voluntario del público que le ayude. Todos los niños allí presentes levantan la mano para ser elegidos y a pesar de los esfuerzos de Dani por salir a la pista, el domador elige a otro niño mayor que él)

Dani: Me gustaría tanto salir ahí a ayudar...
Asun: Pues yo me quedo mucho más tranquila con que no te haya elegido, cielo... eso es peligroso... nunca se sabe lo que puede pasar con esos animales...
Héctor: Estoy de acuerdo con tu madre, campeón... y si quieres ver los leones y los tigres más de cerca, no te preocupes que cualquier día de estos os llevo a tu hermana y a ti al zoo, ¿te parece...?
Dani: ¡Síiii...!

(La tarde en el circo termina con el consabido espectáculo de los payasos que con sus juegos infantiles, su música, sus bromas, sus caídas y sus torpezas hacen la delicia de pequeños y grandes que no paran de reír y de cantar durante el resto de la velada)

(Ya a la salida, todos se reúnen en la puerta)

Héctor: ¿Lo habéis pasado bien, chicos...?
Niños: ¡Síiii...!
María: ¿Y ahora qué vamos a hacer, papi...?
Héctor: Irnos todos juntos a merendar a una buena cafetería... ¿qué os parece...?
Dani: ¡Bien...!
Héctor: Pues hala, vamos, andando...

(Las familias Perea y Bonilla encaminan sus pasos hacia la chocolatería de San Ginés, donde pasan el resto de la tarde disfrutando del mejor chocolate con churros de toda la ciudad, mientras Javier y Daniel no pierden de vista los globos que les han regalado los mismos payasos durante la función ya que han sido los niños que más han aplaudido de todo el graderío, luciendo así atados a sus muñecas el merecido regalo que se han llevado por ello)

(El resto de la tarde transcurre de forma divertida y muy agradable, entre charlas, risas y recuerdos de las anécdotas más memorables de la inolvidable velada que todos han pasado en el circo)











2 comentarios:

  1. Je, je, je,!Hay que ver como somos las dos! no podemos mencionar a Dani y María sin que les metamos en una riña . Me encantan las tardes de circo bien sean en el Price o en una carpa en Las Ventas. Bien por acordarte de Gerardo y la buenísima idea de que Irene fuese "ayudante"de mago durante unos minutos. Tu también sigue así, guapa.

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  2. Me ha encantado el relato, ver como esos niños disfrutan de una tarde de circo con sus padres y tus relatos son sensacionales, ya podían aprender de ti los guionistas....
    Espero con ansias el siguiente relato...Un beso

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