viernes, 8 de marzo de 2013

Capítulo 58: Inquietudes y dudas de una pareja enamorada (Abril de 1967)


(Una vez pasada la Semana Santa, ya estamos en Abril de 1967. La familia Perea volvió a Valdemorillo durante un par de días para disfrutar de la procesión, ya que según dice Felisa, es una de las más bonitas de la comarca y hasta allí se trasladan gente de todos los pueblos de la zona para asistir a este evento especial)



(Unos días después, la familia Perea ha terminado de cenar y los niños ya se han marchado a la cama, pues al día siguiente deben madrugar. Están en la recta final del curso y no deben descuidar los estudios, sobre todo María, que este año termina la Primaria y el curso que viene estará preparando el examen de acceso necesario para poder cursar el Bachillerato)



(Asun se va a la habitación mientras Héctor termina de recoger la mesa y de llevar las cosas a la cocina. Luego apaga la luz tanto de la cocina como del salón y va hacia el dormitorio)



(Asun está sentada sobre la cama mirando fijamente el calendario, contando los días bastante nerviosa)

Héctor: ¿Qué haces...? ¿qué es eso...?
Asun: Es un calendario... aquí voy apuntando los días del ciclo, cuando voy teniendo las menstruaciones todos los meses, ya sabes...
Héctor: Entiendo... ¿hay algún problema...? ¿algo que te preocupe...?
Asun: Últimamente se me está retrasando mucho el período... el mes pasado no tuve la precaución de apuntar cuando me vino, y este mes aún no me ha venido, y estoy algo preocupada... tú sabes que yo siempre he sido un reloj, y eso nos ha permitido poder planificar nuestros momentos... ya sabes a que me refiero...
Héctor: (se sienta a su lado cogiéndola de la mano) Entiendo perfectamente lo que quieres decir... y te preocupa que este mes aún no te haya venido...
Asun: Exacto... es que no sé cual es el problema... me gustaría consultarlo con mi médico, el doctor Alonso...
Héctor: Me parece bien... mañana te acompañaré, si quieres...
Asun: ¿Vendrás conmigo...?
Héctor: Por supuesto que sí... sabes que sí... yo siempre estaré a tu lado pase lo que pase, y sea lo que sea lo afrontaremos juntos... y ahora vamos a la cama anda...
Asun: (mueve la cabeza afirmativamente) Enseguida...

(Asun deja el calendario sobre la coqueta, se pone el camisón y se mete en la cama junto a su marido, dejándose abrazar por él como cada noche)

Héctor: (mirándola fijamente con una dulce sonrisa, le acaricia la barbilla) ¡Hey...! ¿qué te pasa en realidad, mi niña...? dime que te preocupa...
Asun: ¿Y si estoy embarazada...? ¿qué vamos a hacer, Héctor...? ¿qué va a pasar...?
Héctor: Pues va a pasar que yo voy a ser el hombre más feliz del mundo... que vamos a ser los mejores padres, y que vamos a ser una familia numerosa y unida...
Asun: Es que no sé si me siento preparada para tener otro hijo... me da mucha pereza volver a cambiar picos, empezar con los biberones de nuevo, los lloros de noche...
Héctor: (besando a su mujer en la frente) Tú sabes que yo estoy aquí para ayudarte en todo lo que tú necesites, ¿verdad...?
Asun: Sí, ya lo sé... pero habíamos hablado tantas veces de lo bien que estábamos así, y que no teníamos ninguna necesidad de complicarnos la vida con otro bebé...
Héctor: Ya sé lo que habíamos hablado, mi amor, pero también habíamos quedado en que si por algún casual ese bebé llegara por sorpresa, nos alegraríamos y le daríamos la bienvenida a esta familia como se merece... y estaríamos muy felices, ¿no es así...?
Asun: Sí... es cierto, pero me pongo nerviosa, porque no me lo esperaba, pensaba que lo teníamos todo calculado para que no hubiera sorpresas...
Héctor: Vamos a ver, Asun, cariño, a veces en la vida no se puede calcular todo al milímetro, esto no es una ciencia exacta... y si lo piensas bien, puede ser una bonita aventura... además, yo voy a estar a tu lado, no lo olvides...
Asun: ¿Y si no estoy embarazada...? ¿te sentirías decepcionado...?
Héctor: (acariciando tiernamente a su mujer) ¡Claro que no...! ¿cómo puedes pensar eso...? si no estás embarazada yo seguiré siendo el hombre más feliz del mundo a tu lado, y cuidaré de ti siempre, de eso no te quepa duda, y seremos también muy felices quedándonos como estamos...
Asun: También me da por pensar en lo peor... si no estoy embarazada, ¿qué otra cosa podría ser...? ¿por qué me está pasando esto, Héctor...?
Héctor: No lo sé, cielo... yo no puedo responder a eso... pero todo tiene solución, mañana iremos a la consulta del doctor Alonso, y le explicaremos todo lo que te está pasando, y él nos dará la respuesta, estoy seguro...
Asun: Sigue abrazándome, por favor, es justo lo que necesito...
Héctor: Eso siempre, mi amor, mi vida...

(Héctor y Asun se funden en un amoroso abrazo hasta quedarse dormidos profundamente y despiertan a la mañana siguiente para arreglarse y llevar a los niños al colegio. Después llaman a sus respectivos trabajos para informar de que irán un poco más tarde. Ahora se dirigen a la consulta del doctor Alonso)

Héctor: (estrechando su mano) Buenos días, doctor...
Asun: Buenos días...
Doctor Alonso: Buenos días, pareja... ¿cómo estáis...? ¿qué os trae por aquí...? ¿qué tal vuestros niños...?
Asun: Bien, muy bien, doctor... los niños van creciendo como puede usted suponer, y cada día que pasa están más grandes...
Doctor Alonso: La última vez que te ví, Asunción, fue hace 1 año y medio, cuando viniste a una revisión de rutina... y estabas estupendamente... ¿ha ocurrido algo...?
Asun: Verá, doctor... estoy un poco preocupada... se lo comentaba ayer anoche a Héctor... he estado mirando mi calendario con el ciclo, y ya sé que últimamente me he descuidado un poco a la hora de apuntar las fechas exactas, pero en los dos últimos meses he observado un retraso considerable en el período, y de hecho este mes aún no me ha bajado y no sé que me puede estar pasando... y eso me dificulta el poder calcular los días propicios para que mi marido y yo... ya me entiende...
Doctor Alonso: A ver, Asunción, vamos por partes... por lo que me estás contando, últimamente tus fechas del ciclo se están descuadrando, y ya no eres lo regular que siempre solías ser, ¿no...?
Asun: (mueve la cabeza afirmativamente) Mmm...
Doctor Alonso: Y eso te inquieta porque para ti es difícil calcular los días del mes que eres menos fértil y que por tanto hay menos probabilidades de que te quedes embarazada de nuevo... ¿es eso...?
Asun: Sí, exacto, doctor... y estoy un poco nerviosa, porque a estas alturas no sé si puedo estar embarazada o si hay otra cosa peor que explique todo lo que me está pasando...
Héctor: Yo he intentado tranquilizarla, porque en caso de que esté embarazada, estaremos los dos muy contentos, recibiremos al nuevo bebé como un miembro más de la familia y seguiremos siendo igual de felices como hasta ahora, y si no está embarazada, tampoco pasa nada, nos quedamos igual que estamos...
Doctor Alonso: Bueno, vamos a ver... voy a empezar por examinarte, ¿de acuerdo, Asunción...? descúbrete y túmbate en esa camilla detrás del biombo, por favor...
Asun: Claro, doctor...
Héctor: Yo me quedo aquí esperándote, cariño, y tranquila, que todo va a salir bien, te lo prometo...

(Asun se desviste en la parte de atrás de la sala y se tumba en la camilla, dejando que el doctor la examine)



(Al cabo de un rato, el doctor ya ha terminado su examen y deja a Asun vistiéndose de nuevo. El doctor procede a lavarse las manos y se reúne con Héctor en la sala contigua)

Héctor: ¿Y bien...? ¿ha llegado a alguna conclusión...?
Doctor Alonso: Está todo bien, no tienes de que preocuparte... Asunción no está embarazada, pero tampoco tiene nada que nos deba preocupar, la he mirado por rayos X, y aunque me gustaría hacerle unos análisis para salir de dudas, en principio se trata de algo normal...

(Asun entra en la sala a reunirse con su marido y con el médico)

Doctor Alonso: Le estaba diciendo a tu marido que me gustaría hacerte unos análisis de rutina, pero sólo para descartar que tengas anemia o que necesites algún complejo vitamínico... por lo demás no estás embarazada ni tampoco tienes ningún bulto ni nada que deba preocuparte... este tipo de cambios los he visto en muchas mujeres de tu edad, y los desarreglos en el ciclo menstrual son algo muy normal, no es algo que te deba obsesionar, pero el próximo día que vengas a la consulta traes los análisis y los miramos detenidamente, ¿de acuerdo...?
Asun: De acuerdo, doctor, la semana que viene tendrá los análisis sin falta... quiero salir de dudas cuanto antes...
Doctor Alonso: Y tranquilízate, de verdad, que no es nada preocupante...
Héctor: Ya me encargaré yo doctor de que se tranquilice y que se cuide...
Doctor Alonso: Está bien, pues nos vemos la semana que viene, entonces...
Asun: Muy bien, doctor, y gracias...
Héctor: Muchas gracias, doctor... (estrecha su mano con fuerza)
Doctor Alonso: Adiós...

(Asun y Héctor salen de la consulta. Asun está dispuesta a hacerse los análisis al día siguiente para que el doctor pueda ver los resultados cuanto antes)



(Una semana después, y tras una calma rutina, Asun y Héctor vuelven a la consulta del doctor Alonso con los análisis que Asun se ha hecho)

Doctor Alonso: (examinando los parámetros) Pues en principio, está todo bien... no tienes anemia, tus niveles de glóbulos rojos son correctos, el hierro está bien... ¿te ha venido el período...?
Asun: Sí, hace un par de días... y aunque no se lo crea, me he sentido aliviada, porque estaba realmente preocupada por este retraso tan grande...
Doctor Alonso: Bueno, como ya te comenté el otro día, algunas mujeres al llegar a ciertas edades tienen cambios en el ciclo menstrual... pero eso no debe asustarte... de todas maneras es cierto que existen tratamientos para regular los ciclos, desde hace algunos años se vienen comercializando en España unas pastillas que además de regular el ciclo menstrual, son anticonceptivas...
Héctor: ¿Y eso en que se traduce básicamente doctor...?
Doctor Alonso: Pues en que tomadas regularmente y bajo una disciplina constante, son uno de los principales métodos actuales para evitar embarazos, sobre todo los no deseados... vamos a ver... yo os conozco desde hace muchos años, y a ti Asunción te he llevado tus dos embarazos...
Asun: Sí, y todo ha ido siempre muy bien, yo confío mucho en usted, doctor...
Doctor Alonso: Y también sé que sois una pareja muy feliz, y que lleváis si permitís que os lo diga, creo que estamos en confianza, una vida sexual bastante activa, ¿no es cierto...?
Asun: (sonrojándose un poco) Dicho así suena fatal, doctor... ni que fuéramos un par de conejos...
Héctor: Asun, cariño, el doctor tiene razón, estamos en confianza, y además no está diciendo ninguna mentira... podríamos decir que en el terreno de las relaciones íntimas estamos bastante bien, ¿no crees...?
Asun: Sí, supongo que sí... yo no tengo queja, eso seguro...
Doctor Alonso: Por lo que os conozco y llevo viendo a lo largo de los años, seguís igual de enamorados que el primer día...
Héctor: (mira a su mujer cogiéndola de la mano) Eso seguro... los dos nos entendemos y nos compenetramos muy bien... en todos los aspectos, incluido el más íntimo...
Doctor Alonso: Precisamente por eso creo que en vuestro caso es adecuado que valoréis la posibilidad de que Asunción empiece a tomar estas pastillas de las que hablo... como digo tienen un doble efecto, consiguen regular el ciclo menstrual y esencialmente son anticonceptivas, esto quiere decir que evitan la posibilidad de un embarazo en más de un 90% de los casos, según los últimos estudios...
Asun: ¿Y sólo con tomarme una pastilla así sin más, no me quedaré embarazada...?
Doctor Alonso: Se trata de un tratamiento hormonal, pero que no es agresivo ni nada de eso... apenas tiene efectos secundarios, a no ser que tengas algún tipo de problema circulatorio, pero según he visto en tus análisis y en tu historia clínica, no se refleja nada de eso...
Héctor: ¿Y a qué tipo de problemas circulatorios se refiere, doctor...?
Doctor Alonso: ¿Tú te notas las piernas cansadas cuando pasas mucho tiempo de pie, como con una especie de hormigueo...?
Asun: No, doctor, yo no he notado nada de eso...
Doctor Alonso: ¿Y cuándo alguna vez te has dado un golpe, has notado que te salgan unos hematomas especialmente grandes, o que te salgan sin más, aparentemente sin recordar haberte golpeado en esa zona...?
Asun: (pensativa) No... alguna vez me ha salido un cardenal, pero siempre por golpes claros que recuerdo perfectamente porque me dolieron una barbaridad, yo que sé, un golpe con una silla o con la pata de la mesa, algún tropiezo, cosas así... pero nada fuera de lo común...
Doctor Alonso: Y tampoco tienes varices en las piernas...
Asun: No, eso seguro que no...
Doctor Alonso: Pues esos serían los principales problemas a que me refiero, los anticonceptivos orales tienen efectos secundarios en lo que a la circulación se refiere, pero si no eres propensa a tenerlos, no vas a tener ningún problema... eso sí, tienes que tener una gran disciplina a la hora de tomarlos, me refiero a que debes seguir unas pautas muy concretas pero muy fáciles...
Asun: ¿Y cuándo debo tomarlos...?
Doctor Alonso: Mira... (saca de un cajón una caja de pastillas con tres envases en su interior) los anticonceptivos vienen en una caja como esta con tres envases que contiene siete pastillas cada uno... de esta manera deberás tomarte una cada día desde el primer día que te viene el período, y así hasta 21 días después, y en el día 22 descansas durante 7 días, y de nuevo empiezas a tomártelas tras el descanso, otra vez una al día durante 21 días de nuevo, y así sucesivamente... lo más importante es que sigas una rutina y que anotes siempre cuando te la tomaste para no repetir, y además conviene que te fijes una hora del día determinada para tomarla, ya sea en la comida o en la cena, eso lo eliges tú, pero conviene que te la tomes siempre a la misma hora, y que anotes cuando descansas también para contar el número de días hasta empezar la nueva toma...
Asun: Parece sencillo... ¿y con estas pastillas conseguiré regular mi ciclo...?
Doctor Alonso: Efectivamente... y además os permitirán vivir vuestras relaciones de forma más libre, sin agobios, y sobre todo sin tener que estar pensando y contando los días en el calendario y elegir que día es más propicio para tener relaciones íntimas... (hablándoles con franqueza) mirad, os voy a ser muy sincero... por la experiencia que tengo con otras parejas, y espero que este no sea vuestro caso, a veces esto es muy engorroso, porque se pierde la magia del momento... las relaciones íntimas son un regalo precioso cuando se viven con toda su intensidad, no es algo que se deba planificar, simplemente surgen en un momento determinado y eso es lo que las convierte en algo maravilloso cuando se comparten con la persona amada...
Héctor: No puedo estar más de acuerdo con usted, doctor...
Doctor Alonso: También conozco otras parejas que me han comentado lo inseguras que se sienten cuando estando en el mejor momento se ven obligadas a parar, evitando así el embarazo, pero este método no es tan seguro como lo que yo os estoy proponiendo, y además es un fastidio...
Asun: Sí, doctor, sabemos a lo que se refiere... alguna que otra vez lo hemos probado y luego los dos nos sentimos bastante frustrados...
Doctor Alonso: Pues eso precisamente es lo que vamos a tratar de evitar, que vuestras relaciones íntimas se conviertan en algo rutinario, monótono, o incluso aburrido... es un método muy seguro, y muy adecuado para parejas como vosotros, que queréis seguir disfrutando de vuestra vida íntima, sin agobios, con total libertad, y además tiene la ventaja que una vez terminado un ciclo completo, puedes dejar de tomar las pastillas cuando tú quieras, sin ningún riesgo para la salud, lo digo por si alguna vez pensáis en tener algún hijo más, aún sois jóvenes para eso...
Héctor: La verdad es que estamos muy bien así, pero bueno, quien sabe, ya lo hemos hablado y si viene algún hijo más, estaremos más que encantados...
Asun: Parece mentira que la medicina haya avanzado tanto hasta el punto de poder controlar la maternidad, el momento en el que se quieren tener los hijos, y poder decidir cuantos hijos se quieren tener...
Doctor Alonso: Sí, es cierto, hasta hace muy poco sólo existían los métodos tradicionales, y que no son muy seguros... sobre todo cuando no se conocen bien o no se siguen adecuadamente... lo malo es que la Iglesia no aprueba estas prácticas...
Héctor: Ya me lo imagino, doctor... yo no es que me lleve especialmente ni bien ni mal con la Iglesia así en términos generales, pero lo que no me parece bien es que prediquen que las familias deben tener todos los hijos que Dios les mande pero ellos no son los que tienen que alimentar a una caterva de críos hambrientos ni tampoco son los que tienen que trabajar para educarlos y sacarlos adelante... me parece en ese sentido una postura algo egoísta, y estoy completamente a favor de que la ciencia haya encontrado formas para controlar la natalidad, y sobre todo apruebo que las mujeres puedan elegir el número de hijos que quieren tener y cuando, para poder ser más autónomas y salir a trabajar y a ganarse el sustento como nosotros los hombres hemos hecho toda la vida...
Asun: (cogiendo la mano de su marido) Gracias por tu apoyo, cariño... esa es una de las cosas que más me gusta de él, doctor, que sabe ponerse en mi lugar...
Doctor Alonso: Me gusta que sigáis entendiéndoos así de bien a pesar de los años que lleváis casados, ya sabéis que a veces el matrimonio y sobre todo la convivencia desgasta a muchas parejas...
Héctor: No es nuestro caso, doctor, nosotros hemos sabido encontrar el equilibrio perfecto entre nuestros trabajos y la familia que hemos formado, pero agradecemos mucho su preocupación y sus consejos y confiamos mucho en su buen criterio...
Doctor Alonso: Pues no hay más que hablar, entonces, mira Asunción, te voy a hacer una receta para que compres dos cajas de pastillas en la farmacia y así las pruebas a partir del próximo ciclo... ¿de acuerdo...? ya me contarás que tal te va...
Asun: Desde luego, doctor, muchísimas gracias...
Héctor: Muchas gracias, doctor... (estrecha su mano)
Doctor Alonso: No hay por que darlas, para eso estamos, y ya sabéis, cualquier duda o problema que tengáis, venís aquí y me lo contáis...
Asun: Así lo haremos... adiós y gracias...
Doctor Alonso: Adiós...

(Héctor y Asun salen de la consulta aliviados y contentos tras la larga charla que han mantenido con su médico de confianza y se encaminan a la farmacia del barrio para adquirir las píldoras anticonceptivas que éste les ha recetado)

(Unas semanas después, finales de Mayo de 1967. La familia Perea ha celebrado el noveno cumpleaños de María y se ha celebrado una gran fiesta en casa con todos sus amigos y familiares y donde todos han brindado por la salud y la felicidad. Una vez acabada la fiesta, y ya recogido todo, los niños están cansados por todo lo que han tenido que hacer para ayudar a sus padres a preparar la casa para la fiesta, atender a los invitados, disfrutar de la fiesta con los otros niños, abrir los regalos, etc. María pasa un momento por el cuarto de Dani para despedirse de Charly, que sigue muy feliz nadando en su pecera y bien alimentado por Daniel, que se encarga de su cuidado con esmero, y después los dos niños se van a la cama tras dar las buenas noches a sus padres)



(Un rato más tarde, Asun y Héctor también se van a la cama, donde charlan un rato antes de dormirse)

Héctor: ¿En que piensas, mi niña...?
Asun: En la fiesta de María... ha sido un éxito, ¿verdad cariño...?
Héctor: Desde luego, hemos conseguido juntar a todos sus amigos y a toda la familia en casa sin organizar demasiado estropicio, y hemos sobrevivido...
Asun: (riéndose) ¡Que poco te gustan a ti las celebraciones multitudinarias...!
Héctor: En eso te doy la razón... yo soy de pocas aglomeraciones... tengo que admitir que me gusta más disfrutar de mi tiempo libre y de mi familia en pequeñas reuniones y mejor aún en privado... ahí es donde mejor me encuentro y donde más disfruto de esos momentos... como por ejemplo, ahora que estamos tú y yo solos, en esta cama tan grande...
Asun: (sonriente) Dime que es lo que quieres de una vez, y no te vayas por las ramas... que te conozco muy bien... (le acaricia la nariz)
Héctor: (acariciando a su esposa) Me estaba preguntando si ya te estarán haciendo efecto las pastillas que te recetó el médico...
Asun: (divertida) ¡Pero serás...! apenas llevo una semana tomándolas, bobo... y hoy ya me la he tomado si es lo que quieres saber...
Héctor: (besando a su mujer y empezando a desnudarla con delicadeza) Estupendo... entonces ya podemos empezar a comprobar si son tan efectivas como dice el doctor...
Asun: (acariciando y besando a su marido) Desde luego eres de lo que no hay... y ya veo por dónde vas... además estoy demasiado cansada para resistirme a tus encantos, de modo que te lo voy a poner muy fácil...
Héctor: Tampoco quiero aprovecharme de tu cansancio... si no te apetece, no pasa nada, lo entiendo perfectamente... me daré una ducha fría...
Asun: (riéndose divertida, le acaricia la nariz) ¡No seas tonto...! a mí también me apetece probar la efectividad de las pastillas... sólo estaba tanteándote hasta que punto estabas dispuesto a llegar...
Héctor: Contigo hasta el fin del mundo, mi amor... te quiero...
Asun: (desnudando y besando a su marido por todos los rincones de su cuerpo) Y yo te quiero a tí, te amo, te adoro, te necesito... y esta noche es sólo nuestra... voy a descubrir tus deseos más ocultos y a convertir tus sueños en realidad...
Héctor: (sin dejar de besar, de tocar y de acariciar las curvas de su esposa) Y yo me voy a encargar de que esta noche acaricies el cielo... mi niña...

(Asun y Héctor van entregándose lentamente el uno al otro, compartiendo caricias, abrazos, besos y fundiéndose en unos momentos intensos llenos de amor, ternura y pasión desenfrenada que ninguno de los dos quiere contener y guardarse para sí, pues ambos quieren compartir y dar rienda suelta a sus deseos y gozos más profundos).


3 comentarios:

  1. Muy bien Raki, ya sabemos la razón de utilizarlas y de seguir haciéndolo...Hay amores que no se cansan nunca y no pueden vivir pendiente del calendario ni de horarios.

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  2. Como me gustaria verlos en la intimidad en la serie como tu nos lo relatas. Si es que siempre pedimos lo mismo, pero es lo mas logico, ya que estan casados y el otro dia nos dieron esa escena de la "CREME DE LE CREME" y nos dejaron a medias.
    Sigue con tur relatos que los necesito como el comer guapa;)

    BESITOS;)

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  3. Gracias guapa por tus relatos que por lo menos nos llevan a como se vería ver la pareja en la intimidad y no como la ponen en la serie.....
    Voy a ver los avances a ver que nos ponen...Un beso Laura

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