viernes, 22 de marzo de 2013

Capítulo 60: La visita de Gerardo - Parte 1 (Julio 1967)


(Unas semanas después ya estamos a mitad de verano. El mes de Julio ha llegado a Madrid muy caluroso y las soleadas tardes invitan a pasear y a sentarse en las terracitas del Parque del Retiro y sus alrededores a tomarse un refresco o una cerveza bien fría. Las vacaciones para Héctor y Asun ya están cada vez más cerca y apuran los últimos días de trabajo pensando ya en los planes que van a hacer para disfrutar del merecido descanso anual)

(Una calurosa tarde del mes de Julio, Trino está echado la siesta y Felisa está terminando de recoger la cocina cuando llaman a la puerta de la portería)

Felisa: ¡Irene, hija...! ¿puedes abrir tú...? ¡es que yo tengo las manos mojadas...!
Irene: ¡Sí, abuela, ya voy yo...!

(Irene va hacia la entrada y abre la puerta. Allí se encuentra a un chico no demasiado joven  junto a una chica de aspecto extranjero, por el suave color sonrosado de su cara, su pelo pelirrojo y sus ojos azules)

Gerardo: ¡Hola...! ¿eres tú la pequeña Irene...?
Irene: Sí... yo soy Irene... ¿y usted...?
Gerardo: La verdad es que han pasado muchos años, y por supuesto no te acuerdas de mí... eras muy pequeñita la última vez que nos vimos... yo soy Gerardo...
Irene: ¿En serio...? ¿tú eres Gerardo...? ¡vaya...! (Irene se abraza a él y le da dos besos de bienvenida) la tía Estrella me ha contado muchas cosas de ti, pero la última foto que ví tuya eras bastante diferente...
Gerardo: Sí, es que han pasado muchos años, pero es cierto que Estrella me ha ido contando cosas de ti y de toda la familia...
Felisa: (desde la cocina) Irene, ¿quién es...?
Irene: ¡No te lo vas a creer, abuela...! (dirigiéndose a Gerardo y su acompañante) pasad, por favor, no quiero parecer maleducada...
Gerardo: No, tranquila...

(Gerardo y su acompañante entran en el pequeño salón de la familia Muñoz, y en ese momento sale Felisa de la cocina)

Felisa: ¿Pero quién...? (observa a Gerardo que se da la vuelta) ¡Gerardo...! ¡Dios mío... has vuelto...! ¿pero cuándo, cómo, dónde...?
Gerardo: (abrazándose a Felisa con una gran sonrisa) ¡Hola, Felisa...! son muchas preguntas pero le prometo que voy a responderle a todas...
Felisa: ¡Hola, Erika...!
Erika: (con el poco español que habla y comprende) Hola... ¿cómo está usted...? (le da la mano)
Felisa: Muy bien, hija... ¡que sorpresa tan agradable...! ¿y tú cómo estás...?
Erika: Yo estoy muy bien, muchas gracias...
Felisa: Pero no os quedéis ahí... sentaros por favor... ¿qué queréis tomar de beber...? hace mucho calor y seguro que tenéis sed...
Gerardo: No queremos abusar, Felisa, de verdad...
Felisa: ¡Pero que abuso, ni que abuso...! Irene, trae ahora mismo la jarra de limonada fría de la nevera y unos vasos, haz el favor...
Irene: Enseguida, abuela...

(Irene va a la cocina a preparar una bandeja con los vasos y la jarra de limonada)

Felisa: ¿Cuándo habéis llegado...? Estrella no nos ha dicho nada...
Gerardo: Es que Estrella tampoco sabe que ya estamos aquí... queríamos que fuera una sorpresa también para ella y para Miguel...
Felisa: ¡Vaya...! pues se va a poner contentísima en cuanto te vea... ahora estará en el estanco trabajando... supongo que sabes que Matilde, la mujer de Bonilla la contrató allí hace tiempo...
Gerardo: Sí, algo sabía... ¿y Miguel, dónde anda...?
Felisa: Pues ha ido al desguace a por unas piezas para un coche que andan arreglando su padre y él o no se que... pero lo que sí voy a hacer es ir a despertar a Trino enseguida, que se ha quedado un poco traspuesto en la cama después de comer... ya verás la alegría que se va a llevar cuando vea que estás aquí... ¡enseguida vuelvo...!

(Felisa va a la habitación e Irene entra en el salón con los vasos y la jarra de limonada)

Irene: (empieza a servir) Está muy fresquita... la hace mi abuela, y he traído también algo para picar...
Gerardo: Muchas gracias, guapa...
Erika: Muchas gracias...
Gerardo: (mirando los grandes ojos oscuros de Irene) ¿Sabes que te pareces muchísimo a tu madre...? ahora te miro y es como si la estuviera viendo a ella... estoy seguro de que si estuviera aquí estaría muy orgullosa de ver en lo que te has convertido, una jovencita estupenda y muy bien educada...
Irene: Muchas gracias por los piropos, la verdad es que apenas recuerdo a mi madre pero he visto muchas fotos de ella y la abuela también me dice que guardo un gran parecido... fue muy triste todo lo que le pasó, pero yo no quiero que hablemos de cosas tristes... me encanta que hayas venido a visitarnos por fin... ¿ella es tu novia, no...?
Gerardo: (sonriendo dulcemente) Sí... se llama Erika y la conocí cuando me fui a Alemania de gira con la compañía de magia... ella vino a uno de mis espectáculos en Colonia y al finalizar la función se acercó con otra amiga suya y me pidió que le firmara un autógrafo...
Irene: ¡Que divertido...! (dirigiéndose a Erika) ¿hablas español...?
Erika: Un poquito...
Irene: ¿A qué es muy guapo Gerardo...?
Erika: (riéndose) Sí, Gerardo es un hombre muy interesante y muy guapo...
Irene: (riéndose) ¡Que acento más chulo tienes...! tú también eres muy guapa y tienes unos ojos muy bonitos...
Erika: Muchas gracias... y tú eres muy simpática... ¿se dice así, Gerardo...?
Gerardo: Sí, cielo, muy bien...
Erika: Yo me acuerdo de tí, un poquito...

(En ese momento entra Felisa con Trino en el salón. Trino se abraza a Gerardo con una gran sonrisa)

Trino: ¡Hombre, Gerardo...! ¡que alegría más grande...! ya verás, ya verás cuanto te vea tu hermana... estás estupendo, déjame que te vea...
Gerardo: Yo también me alegro mucho de verle, Trino...
Trino: (saludando a Erika) ¡Hola, hija...! encantado de volver a verte otra vez por España...
Erika: Yo también estoy muy contenta... me acuerdo de la boda de su hijo... la última vez en Espania...
Trino: Sí... fue una boda preciosa y Estrella estaba espectacular...
Felisa: Yo acabo de llamar a Estrella al estanco y estaba a punto de cerrar... ¡se ha puesto tan contenta y me ha dicho que venía para acá enseguida...!
Gerardo: Que bien, tengo tantas ganas de abrazarla de nuevo... la echo mucho de menos y aunque nos escribimos mucho pero aún así y todo con las cartas y las fotos que nos mandamos no son suficientes...
Trino: Bueno, ¿y vosotros que tal vais...? ¿algo que nos podáis contar...?
Gerardo: Pues... (mira a Erika) la verdad es que tenemos algunas novedades, pero prefiero que venga Estrella y así os lo contamos a todos a la vez...
Trino: Me parece muy bien, hijo... se os ve tan contentos a los dos...
Gerardo: Lo estamos, Trino, lo estamos, y por eso hemos decidido venir a España para ver a mi hermanita y a mi cuñado y contarles todo en primera persona...

(En ese momento se oye la puerta y entra Estrella corriendo)

Estrella: ¡Gerardo, Gerardo...!
Gerardo: ¡Hermanita...! ven aquí... (la coge entre sus brazos feliz y la da unas cuantas vueltas)
Estrella: ¡Si supieras lo feliz que me haces con tu vuelta aunque sólo sea por unos días...!
Gerardo: Yo también te echaba de menos y tenía muchas ganas de verte... los dos teníamos muchas ganas de verte en realidad...
Estrella: ¡Hola Erika...! (le da dos besos) ¿cómo estás...?
Erika: Bien, muy bien, muy contenta... ¿y tú...?
Estrella: Yo también estoy muy bien... tenía muchas ganas de verte también... hacía mucho tiempo que no nos veíamos... desde la boda... bienvenida de nuevo a España...
Erika: Gracias, de verdad... Gerardo y yo estamos muy contentos de estar aquí por vacaciones...
Estrella: ¿Y cuánto tiempo os quedáis...? es que tengo tantos planes...
Gerardo: Dos semanas... así podemos veros a todos con tranquilidad y hacer un poco de turismo por los rincones más típicos de esta gran ciudad...
Estrella: ¡Estupendo...! ¡ay, espero que Miguel vuelva pronto...!
Trino: Tú tranquila, hija, que yo le he llamado y estaba ya en el taller de vuelta, y cuando se ha enterado de la noticia me ha dicho que iba a cerrar el taller de inmediato y que venía hacia aquí...
Estrella: Que bien...
Felisa: Bueno, y vosotros dos por supuesto os quedáis a cenar, y eso no tiene discusión...
Gerardo: Pero Felisa, no queremos molestar ni darle trabajo, hemos venido a saludar y volveremos más días, lo prometemos...
Felisa: ¿Pero que trabajo ni que trabajo...? ahora mismo preparo una cena sencilla para todos, y voy a avisar a Asun y a Héctor para que bajen también... estoy segura que estarán encantados de veros a los dos...
Irene: ¿Puedo llamarles yo...?
Felisa: Claro hija, sube si quieres a buscarles, pero no tardes...
Irene: No, abuela bajo enseguida...

(Irene sube a casa de sus tíos un momento para avisarles que Gerardo ha llegado a Madrid con su novia y que están abajo junto con Estrella y que en breve también llegará Miguel. Héctor y Asun aceptan encantados su invitación y se disponen a bajar a la portería con los niños)

(Al poco rato, están todos juntos sentados a la mesa en casa de Felisa y Trino)

Héctor: ¿Y cómo te va Gerardo por tierras alemanas...? ya veo que estupendamente... al final pescaste a un auténtico bombón...
Asun: (fusilando con la mirada a su marido) ¡Pero bueno, Héctor...!
Héctor: (justificándose divertido) Si yo sólo he constatado una realidad... no hay nada de malo en alabar a las bellezas que hay sentadas en esta mesa ahora mismo... tú la primera, cariño... (le lanza un divertido beso al aire guiñándole un ojo)
Asun: Desde luego... eres de lo que ya no existe... no sé como lo haces pero siempre al final me sacas una sonrisa...
Gerardo: (sonriendo ante la complicidad que observa en esta pareja) Así que es a esto a lo que se refiere Estrella en sus cartas... me alegro mucho por ti, Asun, que al final os arreglarais Héctor y tú... se os ve que hacéis muy buena pareja... aunque bueno, yo como soy mago ya os auguraba un bonito futuro juntos cuando os ví por última vez en la boda de Estrella y Miguel...

(Todos se ríen ante el divertido comentario de Gerardo)

Gerardo: Y me he propuesto llegar a ser tan feliz como lo sois vosotros o como lo es mi querida hermanita... la verdad es que Erika es una chica estupenda, es inteligente, trabajadora, guapa... lo tiene todo, y aunque yo tenga que viajar de vez en cuando para alguna de mis giras con la compañía de magia, ella siempre me espera a mi vuelta cuando no puede acompañarme...
Irene: ¿Y en qué trabaja Erika...? ¿también es artista como tú, tío Gerardo...? perdona, ¿puedo llamarte así...? es que...
Gerardo: No te preocupes, preciosa, claro que puedes llamarme tío Gerardo si te apetece... y en cuanto a tu pregunta Erika trabaja atendiendo al público en un negocio que tienen sus padres allí en Colonia... pero a veces se ha escapado conmigo acompañándome en alguno de mis viajes... no puede vivir sin mí, ¿verdad, cariño...?
Erika: Es cierto... te necesito a mi lado... mucho...
Gerardo: Y ahora que estamos todos reunidos en esta estupenda cena que nos ha preparado Felisa, queremos comunicaros una noticia que nos hace muy felices... Erika está embarazada de dos meses, y nos casaremos el mes que viene en su tierra, en Colonia, donde me han acogido como a uno más...
Estrella: (con cara de sorpresa) ¡Pero hermanito...! ¡eso se avisa...! ¡es una grandísima noticia...! primero te presentas sin decir ni pío y ahora esto...
Gerardo: Ya lo sé, pero es que me hacía ilusión soltar la noticia con todos aquí reunidos... mi vida ha cambiado mucho gracias a Erika y estoy deseando compartir el resto de mi vida con ella...
Estrella: (levantándose de su asiento para felicitar a su hermano) ¡Ven aquí...! (le besa y le abraza y también a su futura cuñada) ¡estoy tan contenta por vosotros...! lo que no te pienso perdonar es que hayas decidido ir a un hotel... ¡si tenemos sitio de sobra en nuestra casa...!
Erika: No queremos molestar...
Gerardo: Venga, hermanita, no te lo tomes a mal... yo sé lo que pasa con estas cosas... lo poco agrada y lo mucho cansa, y es mejor así... aunque pasemos los días juntos, por las noches nos retiramos a nuestro hotel y tan a gusto...
Estrella: Está bien, pero en estos días te prometo que no vas a tener ni un momento para aburrirte... te vas a hartar de verme... y por cierto, ¿por qué me has avisado de la boda con tan poco tiempo...? ¡ahora tendré que comprarme un vestido a la carrera...!
Miguel: Estrella, cariño, tú estarás estupenda con cualquier cosa que te pongas...
Gerardo: Miguel tiene razón, hermanita... tú eres muy guapa y cualquier cosa te sienta bien, así que no le des muchas vueltas... eso sí, ya os hemos reservado los dos pasajes en avión a ti y a Miguel para asistir a nuestra boda...
Miguel: ¿Has oído eso Estrella..? vamos a ir en avión...
Héctor: Pues claro que sí, cuñado, como está mandado... como dos señores... en avión tardaréis nada y menos, y es mucho más cómodo y menos pesado que el tren...
Estrella: (mirando a su marido) Confío en que a ti te puedan dar el pasaporte para viajar al extranjero, lo digo por tus antecedentes...
Héctor: Eso ni lo dudes, Estrella... ya hablaré yo con Vallejo si es necesario o con alguno de mis contactos en la policía... Miguel tendrá su pasaporte a tiempo, ya lo verás...
Miguel: Te lo agradezco, cuñado... es importante tener amigos en todas partes...
Héctor: No hay por qué, para eso estamos la familia, para ayudarnos los unos a los otros... ¡y ahora vamos a brindar por la nueva pareja...! creo que se lo merecen, ¿no...?
Asun: Desde luego que sí... ¡por los novios y por lo que venga... por un futuro lleno de felicidad y de amor...! ¡salud...!

(Todos levantan sus copas y brindan felices)

Gerardo: Gracias a todos por vuestra acogida... y ahora que nosotros ya hemos contado nuestras noticias, ¿cómo vais con lo vuestro, hermanita...? ¿alguna noticia...?
Estrella: Aún nada... ya te conté hace un par de semanas por carta que Gustavo está haciendo todo lo posible por moverse entre sus contactos con las agencias de adopción, pero de momento no hay resultados...
Miguel: Pero hay que ser positivos... Gustavo está haciendo todo lo que buenamente puede, y estoy seguro que llegado el momento tendremos nuestra oportunidad...
Gerardo: Así se habla, Miguel... la verdad es que la vida ha sido muy injusta con vosotros, pero ya es hora de que las cosas cambien y de que obtengáis la recompensa que merecéis...
Estrella: Dios te oiga, hermanito... ¿y qué os gustaría tener...?
Gerardo: Nos da absolutamente igual, con tal de que venga sano y fuerte... en cualquier caso contamos por supuesto con que tú vas a ser la madrina y el hermano de Erika será el padrino cuando nazca y lo bauticemos, así que afortunadamente en poco espacio de tiempo os tendremos por nuestra tierra dos veces...
Miguel: ¡Pues no veas la ilusión que nos hace, de verdad, Gerardo...!
Gerardo: Y también espero que para el bautizo de nuestro hijo la primavera que viene vosotros podáis venir ya con el vuestro...
Estrella: Eso sería perfecto... ¿y tú cómo te encuentras Erika con el embarazo y eso...?
Erika: Muy bien, no tengo dolor ni mareos, estoy bien, gracias... y siento mucho que tú no puedas tener un bebé...
Gerardo: Verás, es que la pobre Erika lo pasó muy mal al enterarse de lo vuestro... cuando me llegan tus cartas, yo se las traduzco al alemán para que ella las entienda mejor, el español aún le cuesta bastante...
Estrella: (cogiendo a Erika de la mano) Es normal, pero lo hablas muy bien... yo sería incapaz de hablar alemán como tú, hermanito... tiene que ser muy difícil...
Gerardo: Bueno, todo es ponerse... al principio te sientes un completo desastre, incapaz de entenderte con nadie, pero los alemanes con los que yo me he encontrado son muy comprensivos y muy amables, siempre intentan ayudarte... y además el lenguaje de los gestos es universal, con eso si llegas a todas partes...
Héctor: Estoy completamente de acuerdo, pero si es cierto que no me importaría saber algún idioma extranjero... por eso nuestros hijos estudian idiomas en sus colegios, para que en el futuro puedan llegar mucho más lejos de lo que hemos llegado nosotros...
Erika: (dirigiéndose a los niños) Entonces, ¿habláis inglés...?
María: Sí... aunque Irene lo habla mejor que yo porque es mayor, y Dani sólo sabe decir unas palabras muy sencillas en francés...
Erika: Very good... I also speak English as well...
Maria: English language is very interesting... ¿can we speak English with you for a while...?
Erika: Of course, my little friend...

(Durante un rato María e Irene siguen conversando en inglés con Erika, y a pesar de no entender, Dani trata de chapurrear algunas palabras que oye y también le echa mucha cara al intentar meter baza en la conversación con sus gestos. Héctor y Asun les miran orgullosos por tener unos niños tan listos y bien dispuestos, capaces de entretener a Erika y evitar que se aburra entre tanta conversación en castellano, idioma que le encanta aprender pero con el que aún tiene serias dificultades para hacerse entender, aunque su comprensión es bastante buena)

(La velada termina con un fenomenal espectáculo de magia que Gerardo improvisa al terminar la cena haciendo las delicias de los niños, sobre todo, que son quienes más disfrutan viendo como el mago Gerardo saca flores y monedas de no se sabe muy bien dónde, juega con las cartas y reparte premios y regalos a los niños que no son capaces de descubrir sus trucos. Después de eso, Gerardo y Erika se despiden de la familia y se marchan a un hotel cercano donde han reservado habitación y donde permanecerán durante su estancia en Madrid)

(Ya un poco más tarde, Héctor y Asun también vuelven a casa con sus hijos)

María: La verdad es que Gerardo es muy simpático, ¿verdad mami...?
Asun: Sí, hija, a pesar de todo lo que pasó con la tía Chelo, es increíble el cariño que le sigue teniendo a toda nuestra familia...
María: Y su novia Erika también es muy agradable... Irene y yo hemos podido practicar un poco el inglés hablando con ella...
Héctor: Ya, ya os he visto... me habéis dejado alucinado... menos mal que ya que vais a un colegio carísimo, lo aprovecháis bien...
María: Me pienso apuntar a todos los planes que la tía Estrella haga con Gerardo y con Erika, y se lo voy a decir también a Clarita para que se venga con nosotras... así practicamos todas el inglés...
Dani: ¿Y yo también puedo ir...? aunque yo todavía no sé inglés...
María: Pero no pasa nada, porque tú puedes hablar con Gerardo o con la tía Estrella también...
Dani: (levantando el puño en señal de triunfo) ¡Bien...!
Asun: Siempre y cuando le pidáis permiso a la tía Estrella para que os incluya en sus planes, por mí no hay inconveniente... así estaréis distraídos unos cuantos días y podéis hacer algo diferente...
María: (dándole un beso) ¡Gracias, mami...! ¡eres la mejor...!
Dani: (dándole otro beso) ¡Gracias mamá...!
Héctor: Anda, zalameros, y ahora a la cama que ya es muy tarde... vamos...
María: Sí, enseguida... vamos, Dani...
Dani: Hasta mañana, papá... (le da un beso)
Héctor: Adiós, campeón, que duermas bien...
María: Adiós papi, hasta mañana...
Héctor: Adiós, princesa...

(Una vez los niños ya se han ido a la cama, Héctor aprovecha para fumarse un último cigarrillo antes de irse también a la habitación. Asun le espera allí tumbada en la cama)

(Una vez los dos están en la cama, Asun se deja abrazar por su marido como hace habitualmente. Ya se ha acostumbrado a dormirse entre sus brazos y los echa de menos cuando Héctor duerme fuera de casa por causa de algún viaje que haya tenido que hacer por algún caso de su trabajo).

Asun: (viendo que su marido no deja de mirarla con una dulce sonrisa) ¿Qué pasa... por qué me miras así...?
Héctor: No podría dejar de mirarte aunque quisiera... eres preciosa, ¿lo sabías...?
Asun: (divertida) ¡Uy, uy, uy... cuando te pones tan zalamero es que buscas algo...! ¿qué quieres...?
Héctor: Nada... te lo prometo... simplemente te miro y pienso en la suerte que tengo de tenerte a mi lado... me siento tan feliz de haberte conocido...
Asun: Si supieras todas las veces que imaginé poder estar así contigo, al principio cuando te conocí y me cruzaba contigo por el barrio, no podía pensar en otra cosa... fíjate que tontería... ahora que Gerardo ha vuelto de visita me ha dado por recordar aquella época cuando él salía con Chelo y se les veía tan felices, ¡lo que yo hubiera dado por que hubiéramos podido salir los cuatro juntos alguna vez...! (empieza a soltar alguna lágrima) pero ya ves... la vida no nos puso de acuerdo en el tiempo, y la pobre Chelo no ha podido llegar a verme lo feliz que soy ahora, eso es lo único que lamento...
Héctor: (acariciando y secando las lagrimillas de Asun) No llores mi niña... estoy completamente seguro que desde donde esté, ella te está viendo y que se siente orgullosa de que tú hayas logrado ser feliz...
Asun: Aún me acuerdo de su dulce sonrisa cuando no paraba de repetirme que tú me gustabas aunque no quisiera reconocerlo, aunque me negara a admitirlo y pusiera todo tipo de excusas para engañarme a mí misma y no aceptar la realidad... Chelo ya lo sabía, ella era muy lista y no podía engañarla, y también era mucho más valiente que yo...
Héctor: Pero tú eres igual de valiente o incluso más, ya te lo he dicho alguna vez, porque las personas valientes de verdad son las que tienen miedo, lo reconocen y se enfrentan a él para superarlo... por eso tú y yo somos tan valientes, porque teníamos miedo de reconocer lo que sentíamos, pero decidimos enfrentarnos a ese miedo y hacer lo posible por superarlo, y lo hemos hecho, lo hemos hecho, mi amor... (besa a Asun con amor)
Asun: (acariciando a su marido con ternura) ¿Sabes por qué cada día que pasa te quiero más...? porque eres la única persona en el mundo que sabe decirme lo que necesito oír en cada momento, la única que sabe calmar mis desvelos, y la única que me conoce tan bien como yo a mí misma, por eso te adoro y por eso quiero seguir entregándome a ti, siempre...
Héctor: (dándole un dulce beso) Yo también quiero seguir caminando contigo el resto de mi vida, seguir aprendiendo juntos el uno del otro y seguir sorprendiéndome cada día con tus cosas...
Asun: (acomodándose en el pecho de su marido) Nada me gusta más que esta sensación, sentirte cerca, escuchar los latidos de tu corazón, saber que estás aquí conmigo...
Héctor: Tú me das tanta paz y tanta vida... gracias, de corazón, muchas gracias, mi amor... te debo tanto... y te amaré siempre, hasta el último suspiro... (cierra sus ojos)
Asun: Duerme, mi vida, duerme tranquilo... yo velaré tu sueño y también te amaré hasta el último de mis días... buenas noches, amor...

(Asun cierra sus ojos también concentrándose en la respiración de Héctor hasta caer rendida en el más profundo sueño)

2 comentarios:

  1. !Qué bonito recuerdos a Chelo! bien por Irene y María, que se note que tienen clases de inglés con nativas y ahora la boda de Gerardo con Erika para completar el cuadro familiar...ya sabes que no soy muy original asi que !me ha gustado mucho!

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