(Unas semanas después ya estamos
a mitad de verano. El mes de Julio ha llegado a Madrid muy caluroso y las
soleadas tardes invitan a pasear y a sentarse en las terracitas del Parque del
Retiro y sus alrededores a tomarse un refresco o una cerveza bien fría. Las
vacaciones para Héctor y Asun ya están cada vez más cerca y apuran los últimos
días de trabajo pensando ya en los planes que van a hacer para disfrutar del
merecido descanso anual)
(Una calurosa tarde del mes de
Julio, Trino está echado la siesta y Felisa está terminando de recoger la
cocina cuando llaman a la puerta de la portería)
Felisa: ¡Irene, hija...! ¿puedes
abrir tú...? ¡es que yo tengo las manos mojadas...!
Irene: ¡Sí, abuela, ya voy yo...!
(Irene va hacia la entrada y abre
la puerta. Allí se encuentra a un chico no demasiado joven junto a una chica de
aspecto extranjero, por el suave color sonrosado de su cara, su pelo pelirrojo
y sus ojos azules)
Gerardo: ¡Hola...! ¿eres tú la
pequeña Irene...?
Irene: Sí... yo soy Irene... ¿y
usted...?
Gerardo: La verdad es que han
pasado muchos años, y por supuesto no te acuerdas de mí... eras muy pequeñita
la última vez que nos vimos... yo soy Gerardo...
Irene: ¿En serio...? ¿tú eres
Gerardo...? ¡vaya...! (Irene se abraza a él y le da dos besos de bienvenida) la
tía Estrella me ha contado muchas cosas de ti, pero la última foto que ví tuya
eras bastante diferente...
Gerardo: Sí, es que han pasado
muchos años, pero es cierto que Estrella me ha ido contando cosas de ti y de
toda la familia...
Felisa: (desde la cocina) Irene,
¿quién es...?
Irene: ¡No te lo vas a creer,
abuela...! (dirigiéndose a Gerardo y su acompañante) pasad, por favor, no
quiero parecer maleducada...
Gerardo: No, tranquila...
(Gerardo y su acompañante entran
en el pequeño salón de la familia Muñoz, y en ese momento sale Felisa de la
cocina)
Felisa: ¿Pero quién...? (observa
a Gerardo que se da la vuelta) ¡Gerardo...! ¡Dios mío... has vuelto...! ¿pero
cuándo, cómo, dónde...?
Gerardo: (abrazándose a Felisa
con una gran sonrisa) ¡Hola, Felisa...! son muchas preguntas pero le prometo
que voy a responderle a todas...
Felisa: ¡Hola, Erika...!
Erika: (con el poco español que
habla y comprende) Hola... ¿cómo está usted...? (le da la mano)
Felisa: Muy bien, hija... ¡que
sorpresa tan agradable...! ¿y tú cómo estás...?
Erika: Yo estoy muy bien, muchas
gracias...
Felisa: Pero no os quedéis ahí...
sentaros por favor... ¿qué queréis tomar de beber...? hace mucho calor y seguro
que tenéis sed...
Gerardo: No queremos abusar,
Felisa, de verdad...
Felisa: ¡Pero que abuso, ni que
abuso...! Irene, trae ahora mismo la jarra de limonada fría de la nevera y unos
vasos, haz el favor...
Irene: Enseguida, abuela...
(Irene va a la cocina a preparar
una bandeja con los vasos y la jarra de limonada)
Felisa: ¿Cuándo habéis llegado...?
Estrella no nos ha dicho nada...
Gerardo: Es que Estrella tampoco
sabe que ya estamos aquí... queríamos que fuera una sorpresa también para ella
y para Miguel...
Felisa: ¡Vaya...! pues se va a
poner contentísima en cuanto te vea... ahora estará en el estanco trabajando...
supongo que sabes que Matilde, la mujer de Bonilla la contrató allí hace
tiempo...
Gerardo: Sí, algo sabía... ¿y
Miguel, dónde anda...?
Felisa: Pues ha ido al desguace a
por unas piezas para un coche que andan arreglando su padre y él o no se que...
pero lo que sí voy a hacer es ir a despertar a Trino enseguida, que se ha
quedado un poco traspuesto en la cama después de comer... ya verás la alegría
que se va a llevar cuando vea que estás aquí... ¡enseguida vuelvo...!
(Felisa va a la habitación e
Irene entra en el salón con los vasos y la jarra de limonada)
Irene: (empieza a servir) Está
muy fresquita... la hace mi abuela, y he traído también algo para picar...
Gerardo: Muchas gracias, guapa...
Erika: Muchas gracias...
Gerardo: (mirando los grandes
ojos oscuros de Irene) ¿Sabes que te pareces muchísimo a tu madre...? ahora te
miro y es como si la estuviera viendo a ella... estoy seguro de que si
estuviera aquí estaría muy orgullosa de ver en lo que te has convertido, una
jovencita estupenda y muy bien educada...
Irene: Muchas gracias por los
piropos, la verdad es que apenas recuerdo a mi madre pero he visto muchas fotos
de ella y la abuela también me dice que guardo un gran parecido... fue muy
triste todo lo que le pasó, pero yo no quiero que hablemos de cosas tristes...
me encanta que hayas venido a visitarnos por fin... ¿ella es tu novia, no...?
Gerardo: (sonriendo dulcemente)
Sí... se llama Erika y la conocí cuando me fui a Alemania de gira con la
compañía de magia... ella vino a uno de mis espectáculos en Colonia y al
finalizar la función se acercó con otra amiga suya y me pidió que le firmara un
autógrafo...
Irene: ¡Que divertido...!
(dirigiéndose a Erika) ¿hablas español...?
Erika: Un poquito...
Irene: ¿A qué es muy guapo
Gerardo...?
Erika: (riéndose) Sí, Gerardo es
un hombre muy interesante y muy guapo...
Irene: (riéndose) ¡Que acento más
chulo tienes...! tú también eres muy guapa y tienes unos ojos muy bonitos...
Erika: Muchas gracias... y tú
eres muy simpática... ¿se dice así, Gerardo...?
Gerardo: Sí, cielo, muy bien...
Erika: Yo me acuerdo de tí, un poquito...
(En ese momento entra Felisa con
Trino en el salón. Trino se abraza a Gerardo con una gran sonrisa)
Trino: ¡Hombre, Gerardo...! ¡que
alegría más grande...! ya verás, ya verás cuanto te vea tu hermana... estás
estupendo, déjame que te vea...
Gerardo: Yo también me alegro
mucho de verle, Trino...
Trino: (saludando a Erika) ¡Hola,
hija...! encantado de volver a verte otra vez por España...
Erika: Yo también estoy muy
contenta... me acuerdo de la boda de su hijo... la última vez en Espania...
Trino: Sí... fue una boda
preciosa y Estrella estaba espectacular...
Felisa: Yo acabo de llamar a
Estrella al estanco y estaba a punto de cerrar... ¡se ha puesto tan contenta y
me ha dicho que venía para acá enseguida...!
Gerardo: Que bien, tengo tantas
ganas de abrazarla de nuevo... la echo mucho de menos y aunque nos escribimos
mucho pero aún así y todo con las cartas y las fotos que nos mandamos no son
suficientes...
Trino: Bueno, ¿y vosotros que tal
vais...? ¿algo que nos podáis contar...?
Gerardo: Pues... (mira a Erika)
la verdad es que tenemos algunas novedades, pero prefiero que venga Estrella y
así os lo contamos a todos a la vez...
Trino: Me parece muy bien,
hijo... se os ve tan contentos a los dos...
Gerardo: Lo estamos, Trino, lo
estamos, y por eso hemos decidido venir a España para ver a mi hermanita y a mi
cuñado y contarles todo en primera persona...
(En ese momento se oye la puerta
y entra Estrella corriendo)
Estrella: ¡Gerardo, Gerardo...!
Gerardo: ¡Hermanita...! ven
aquí... (la coge entre sus brazos feliz y la da unas cuantas vueltas)
Estrella: ¡Si supieras lo feliz
que me haces con tu vuelta aunque sólo sea por unos días...!
Gerardo: Yo también te echaba de
menos y tenía muchas ganas de verte... los dos teníamos muchas ganas de verte
en realidad...
Estrella: ¡Hola Erika...! (le da
dos besos) ¿cómo estás...?
Erika: Bien, muy bien, muy
contenta... ¿y tú...?
Estrella: Yo también estoy muy
bien... tenía muchas ganas de verte también... hacía mucho tiempo que no nos
veíamos... desde la boda... bienvenida de nuevo a España...
Erika: Gracias, de verdad...
Gerardo y yo estamos muy contentos de estar aquí por vacaciones...
Estrella: ¿Y cuánto tiempo os
quedáis...? es que tengo tantos planes...
Gerardo: Dos semanas... así podemos
veros a todos con tranquilidad y hacer un poco de turismo por los rincones más
típicos de esta gran ciudad...
Estrella: ¡Estupendo...! ¡ay,
espero que Miguel vuelva pronto...!
Trino: Tú tranquila, hija, que yo
le he llamado y estaba ya en el taller de vuelta, y cuando se ha enterado de la
noticia me ha dicho que iba a cerrar el taller de inmediato y que venía hacia
aquí...
Estrella: Que bien...
Felisa: Bueno, y vosotros dos por
supuesto os quedáis a cenar, y eso no tiene discusión...
Gerardo: Pero Felisa, no queremos
molestar ni darle trabajo, hemos venido a saludar y volveremos más días, lo
prometemos...
Felisa: ¿Pero que trabajo ni que
trabajo...? ahora mismo preparo una cena sencilla para todos, y voy a avisar a
Asun y a Héctor para que bajen también... estoy segura que estarán encantados
de veros a los dos...
Irene: ¿Puedo llamarles yo...?
Felisa: Claro hija, sube si
quieres a buscarles, pero no tardes...
Irene: No, abuela bajo
enseguida...
(Irene sube a casa de sus tíos un
momento para avisarles que Gerardo ha llegado a Madrid con su novia y que están
abajo junto con Estrella y que en breve también llegará Miguel. Héctor y Asun
aceptan encantados su invitación y se disponen a bajar a la portería con los
niños)
(Al poco rato, están todos juntos
sentados a la mesa en casa de Felisa y Trino)
Héctor: ¿Y cómo te va Gerardo por
tierras alemanas...? ya veo que estupendamente... al final pescaste a un
auténtico bombón...
Asun: (fusilando con la mirada a
su marido) ¡Pero bueno, Héctor...!
Héctor: (justificándose
divertido) Si yo sólo he constatado una realidad... no hay nada de malo en
alabar a las bellezas que hay sentadas en esta mesa ahora mismo... tú la
primera, cariño... (le lanza un divertido beso al aire guiñándole un ojo)
Asun: Desde luego... eres de lo
que ya no existe... no sé como lo haces pero siempre al final me sacas una
sonrisa...
Gerardo: (sonriendo ante la
complicidad que observa en esta pareja) Así que es a esto a lo que se refiere
Estrella en sus cartas... me alegro mucho por ti, Asun, que al final os
arreglarais Héctor y tú... se os ve que hacéis muy buena pareja... aunque
bueno, yo como soy mago ya os auguraba un bonito futuro juntos cuando os ví por
última vez en la boda de Estrella y Miguel...
(Todos se ríen ante el divertido
comentario de Gerardo)
Gerardo: Y me he propuesto llegar
a ser tan feliz como lo sois vosotros o como lo es mi querida hermanita... la
verdad es que Erika es una chica estupenda, es inteligente, trabajadora,
guapa... lo tiene todo, y aunque yo tenga que viajar de vez en cuando para
alguna de mis giras con la compañía de magia, ella siempre me espera a mi
vuelta cuando no puede acompañarme...
Irene: ¿Y en qué trabaja
Erika...? ¿también es artista como tú, tío Gerardo...? perdona, ¿puedo llamarte
así...? es que...
Gerardo: No te preocupes,
preciosa, claro que puedes llamarme tío Gerardo si te apetece... y en cuanto a
tu pregunta Erika trabaja atendiendo al público en un negocio que tienen sus
padres allí en Colonia... pero a veces se ha escapado conmigo acompañándome en
alguno de mis viajes... no puede vivir sin mí, ¿verdad, cariño...?
Erika: Es cierto... te necesito a
mi lado... mucho...
Gerardo: Y ahora que estamos
todos reunidos en esta estupenda cena que nos ha preparado Felisa, queremos
comunicaros una noticia que nos hace muy felices... Erika está embarazada de
dos meses, y nos casaremos el mes que viene en su tierra, en Colonia, donde me
han acogido como a uno más...
Estrella: (con cara de sorpresa)
¡Pero hermanito...! ¡eso se avisa...! ¡es una grandísima noticia...! primero te
presentas sin decir ni pío y ahora esto...
Gerardo: Ya lo sé, pero es que me
hacía ilusión soltar la noticia con todos aquí reunidos... mi vida ha cambiado
mucho gracias a Erika y estoy deseando compartir el resto de mi vida con
ella...
Estrella: (levantándose de su
asiento para felicitar a su hermano) ¡Ven aquí...! (le besa y le abraza y
también a su futura cuñada) ¡estoy tan contenta por vosotros...! lo que no te
pienso perdonar es que hayas decidido ir a un hotel... ¡si tenemos sitio de sobra
en nuestra casa...!
Erika: No queremos molestar...
Gerardo: Venga, hermanita, no te
lo tomes a mal... yo sé lo que pasa con estas cosas... lo poco agrada y lo
mucho cansa, y es mejor así... aunque pasemos los días juntos, por las noches
nos retiramos a nuestro hotel y tan a gusto...
Estrella: Está bien, pero en
estos días te prometo que no vas a tener ni un momento para aburrirte... te vas
a hartar de verme... y por cierto, ¿por qué me has avisado de la boda con tan
poco tiempo...? ¡ahora tendré que comprarme un vestido a la carrera...!
Miguel: Estrella, cariño, tú
estarás estupenda con cualquier cosa que te pongas...
Gerardo: Miguel tiene razón,
hermanita... tú eres muy guapa y cualquier cosa te sienta bien, así que no le
des muchas vueltas... eso sí, ya os hemos reservado los dos pasajes en avión a
ti y a Miguel para asistir a nuestra boda...
Miguel: ¿Has oído eso Estrella..?
vamos a ir en avión...
Héctor: Pues claro que sí,
cuñado, como está mandado... como dos señores... en avión tardaréis nada y
menos, y es mucho más cómodo y menos pesado que el tren...
Estrella: (mirando a su marido)
Confío en que a ti te puedan dar el pasaporte para viajar al extranjero, lo
digo por tus antecedentes...
Héctor: Eso ni lo dudes,
Estrella... ya hablaré yo con Vallejo si es necesario o con alguno de mis
contactos en la policía... Miguel tendrá su pasaporte a tiempo, ya lo verás...
Miguel: Te lo agradezco,
cuñado... es importante tener amigos en todas partes...
Héctor: No hay por qué, para eso
estamos la familia, para ayudarnos los unos a los otros... ¡y ahora vamos a
brindar por la nueva pareja...! creo que se lo merecen, ¿no...?
Asun: Desde luego que sí... ¡por
los novios y por lo que venga... por un futuro lleno de felicidad y de amor...!
¡salud...!
(Todos levantan sus copas y
brindan felices)
Gerardo: Gracias a todos por
vuestra acogida... y ahora que nosotros ya hemos contado nuestras noticias,
¿cómo vais con lo vuestro, hermanita...? ¿alguna noticia...?
Estrella: Aún nada... ya te conté
hace un par de semanas por carta que Gustavo está haciendo todo lo posible por
moverse entre sus contactos con las agencias de adopción, pero de momento no
hay resultados...
Miguel: Pero hay que ser
positivos... Gustavo está haciendo todo lo que buenamente puede, y estoy seguro
que llegado el momento tendremos nuestra oportunidad...
Gerardo: Así se habla, Miguel...
la verdad es que la vida ha sido muy injusta con vosotros, pero ya es hora de
que las cosas cambien y de que obtengáis la recompensa que merecéis...
Estrella: Dios te oiga, hermanito...
¿y qué os gustaría tener...?
Gerardo: Nos da absolutamente
igual, con tal de que venga sano y fuerte... en cualquier caso contamos por
supuesto con que tú vas a ser la madrina y el hermano de Erika será el padrino
cuando nazca y lo bauticemos, así que afortunadamente en poco espacio de tiempo
os tendremos por nuestra tierra dos veces...
Miguel: ¡Pues no veas la ilusión
que nos hace, de verdad, Gerardo...!
Gerardo: Y también espero que
para el bautizo de nuestro hijo la primavera que viene vosotros podáis venir ya
con el vuestro...
Estrella: Eso sería perfecto...
¿y tú cómo te encuentras Erika con el embarazo y eso...?
Erika: Muy bien, no tengo dolor
ni mareos, estoy bien, gracias... y siento mucho que tú no puedas tener un
bebé...
Gerardo: Verás, es que la pobre
Erika lo pasó muy mal al enterarse de lo vuestro... cuando me llegan tus
cartas, yo se las traduzco al alemán para que ella las entienda mejor, el
español aún le cuesta bastante...
Estrella: (cogiendo a Erika de la
mano) Es normal, pero lo hablas muy bien... yo sería incapaz de hablar alemán
como tú, hermanito... tiene que ser muy difícil...
Gerardo: Bueno, todo es
ponerse... al principio te sientes un completo desastre, incapaz de entenderte
con nadie, pero los alemanes con los que yo me he encontrado son muy
comprensivos y muy amables, siempre intentan ayudarte... y además el lenguaje
de los gestos es universal, con eso si llegas a todas partes...
Héctor: Estoy completamente de
acuerdo, pero si es cierto que no me importaría saber algún idioma
extranjero... por eso nuestros hijos estudian idiomas en sus colegios, para que
en el futuro puedan llegar mucho más lejos de lo que hemos llegado nosotros...
Erika: (dirigiéndose a los niños)
Entonces, ¿habláis inglés...?
María: Sí... aunque Irene lo
habla mejor que yo porque es mayor, y Dani sólo sabe decir unas palabras muy
sencillas en francés...
Erika: Very good... I also speak English as
well...
Maria: English language is very interesting...
¿can we speak English with you for a while...?
Erika: Of course, my little friend...
(Durante un rato María e Irene
siguen conversando en inglés con Erika, y a pesar de no entender, Dani trata de
chapurrear algunas palabras que oye y también le echa mucha cara al intentar
meter baza en la conversación con sus gestos. Héctor y Asun les miran
orgullosos por tener unos niños tan listos y bien dispuestos, capaces de
entretener a Erika y evitar que se aburra entre tanta conversación en
castellano, idioma que le encanta aprender pero con el que aún tiene serias dificultades
para hacerse entender, aunque su comprensión es bastante buena)
(La velada termina con un
fenomenal espectáculo de magia que Gerardo improvisa al terminar la cena
haciendo las delicias de los niños, sobre todo, que son quienes más disfrutan
viendo como el mago Gerardo saca flores y monedas de no se sabe muy bien dónde,
juega con las cartas y reparte premios y regalos a los niños que no son capaces
de descubrir sus trucos. Después de eso, Gerardo y Erika se despiden de la
familia y se marchan a un hotel cercano donde han reservado habitación y donde
permanecerán durante su estancia en Madrid)
(Ya un poco más tarde, Héctor y
Asun también vuelven a casa con sus hijos)
María: La verdad es que Gerardo
es muy simpático, ¿verdad mami...?
Asun: Sí, hija, a pesar de todo
lo que pasó con la tía Chelo, es increíble el cariño que le sigue teniendo a
toda nuestra familia...
María: Y su novia Erika también
es muy agradable... Irene y yo hemos podido practicar un poco el inglés
hablando con ella...
Héctor: Ya, ya os he visto... me
habéis dejado alucinado... menos mal que ya que vais a un colegio carísimo, lo
aprovecháis bien...
María: Me pienso apuntar a todos
los planes que la tía Estrella haga con Gerardo y con Erika, y se lo voy a
decir también a Clarita para que se venga con nosotras... así practicamos todas
el inglés...
Dani: ¿Y yo también puedo ir...?
aunque yo todavía no sé inglés...
María: Pero no pasa nada, porque
tú puedes hablar con Gerardo o con la tía Estrella también...
Dani: (levantando el puño en señal
de triunfo) ¡Bien...!
Asun: Siempre y cuando le pidáis
permiso a la tía Estrella para que os incluya en sus planes, por mí no hay
inconveniente... así estaréis distraídos unos cuantos días y podéis hacer algo
diferente...
María: (dándole un beso) ¡Gracias,
mami...! ¡eres la mejor...!
Dani: (dándole otro beso)
¡Gracias mamá...!
Héctor: Anda, zalameros, y ahora
a la cama que ya es muy tarde... vamos...
María: Sí, enseguida... vamos,
Dani...
Dani: Hasta mañana, papá... (le
da un beso)
Héctor: Adiós, campeón, que
duermas bien...
María: Adiós papi, hasta
mañana...
Héctor: Adiós, princesa...
(Una vez los niños ya se han ido
a la cama, Héctor aprovecha para fumarse un último cigarrillo antes de irse
también a la habitación. Asun le espera allí tumbada en la cama)
(Una vez los dos están en la
cama, Asun se deja abrazar por su marido como hace habitualmente. Ya se ha
acostumbrado a dormirse entre sus brazos y los echa de menos cuando Héctor
duerme fuera de casa por causa de algún viaje que haya tenido que hacer por
algún caso de su trabajo).
Asun: (viendo que su marido no
deja de mirarla con una dulce sonrisa) ¿Qué pasa... por qué me miras así...?
Héctor: No podría dejar de
mirarte aunque quisiera... eres preciosa, ¿lo sabías...?
Asun: (divertida) ¡Uy, uy, uy...
cuando te pones tan zalamero es que buscas algo...! ¿qué quieres...?
Héctor: Nada... te lo prometo...
simplemente te miro y pienso en la suerte que tengo de tenerte a mi lado... me
siento tan feliz de haberte conocido...
Asun: Si supieras todas las veces
que imaginé poder estar así contigo, al principio cuando te conocí y me cruzaba
contigo por el barrio, no podía pensar en otra cosa... fíjate que tontería...
ahora que Gerardo ha vuelto de visita me ha dado por recordar aquella época
cuando él salía con Chelo y se les veía tan felices, ¡lo que yo hubiera dado
por que hubiéramos podido salir los cuatro juntos alguna vez...! (empieza a
soltar alguna lágrima) pero ya ves... la vida no nos puso de acuerdo en el
tiempo, y la pobre Chelo no ha podido llegar a verme lo feliz que soy ahora,
eso es lo único que lamento...
Héctor: (acariciando y secando
las lagrimillas de Asun) No llores mi niña... estoy completamente seguro que
desde donde esté, ella te está viendo y que se siente orgullosa de que tú hayas
logrado ser feliz...
Asun: Aún me acuerdo de su dulce
sonrisa cuando no paraba de repetirme que tú me gustabas aunque no quisiera
reconocerlo, aunque me negara a admitirlo y pusiera todo tipo de excusas para
engañarme a mí misma y no aceptar la realidad... Chelo ya lo sabía, ella era
muy lista y no podía engañarla, y también era mucho más valiente que yo...
Héctor: Pero tú eres igual de
valiente o incluso más, ya te lo he dicho alguna vez, porque las personas
valientes de verdad son las que tienen miedo, lo reconocen y se enfrentan a él
para superarlo... por eso tú y yo somos tan valientes, porque teníamos miedo de
reconocer lo que sentíamos, pero decidimos enfrentarnos a ese miedo y hacer lo
posible por superarlo, y lo hemos hecho, lo hemos hecho, mi amor... (besa a
Asun con amor)
Asun: (acariciando a su marido
con ternura) ¿Sabes por qué cada día que pasa te quiero más...? porque eres la
única persona en el mundo que sabe decirme lo que necesito oír en cada momento,
la única que sabe calmar mis desvelos, y la única que me conoce tan bien como
yo a mí misma, por eso te adoro y por eso quiero seguir entregándome a ti,
siempre...
Héctor: (dándole un dulce beso)
Yo también quiero seguir caminando contigo el resto de mi vida, seguir
aprendiendo juntos el uno del otro y seguir sorprendiéndome cada día con tus
cosas...
Asun: (acomodándose en el pecho
de su marido) Nada me gusta más que esta sensación, sentirte cerca, escuchar
los latidos de tu corazón, saber que estás aquí conmigo...
Héctor: Tú me das tanta paz y
tanta vida... gracias, de corazón, muchas gracias, mi amor... te debo tanto...
y te amaré siempre, hasta el último suspiro... (cierra sus ojos)
Asun: Duerme, mi vida, duerme
tranquilo... yo velaré tu sueño y también te amaré hasta el último de mis
días... buenas noches, amor...
(Asun cierra sus ojos también concentrándose en la
respiración de Héctor hasta caer rendida en el más profundo sueño)
me encanta !!
ResponderEliminar!Qué bonito recuerdos a Chelo! bien por Irene y María, que se note que tienen clases de inglés con nativas y ahora la boda de Gerardo con Erika para completar el cuadro familiar...ya sabes que no soy muy original asi que !me ha gustado mucho!
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