(Unas semanas después, llega el
final del curso, Junio de 1967. Daniel ha terminado su primer curso de Primaria
con unas notas excelentes, aunque los profesores le han dado junto con el
boletín una lista con una serie de lecturas recomendadas para que aproveche el
verano mejorando la comprensión lectora. María por su parte ha terminado
oficialmente la Primaria y el curso que viene se matriculará en el Curso de
Ingreso, donde se preparará para realizar la Prueba de Ingreso que le permitirá
acceder al Bachillerato Elemental, compuesto por cuatro cursos, al final de los
cuales se debe superar la Reválida para poder acceder al Bachillerato Superior,
pero para la pequeña María eso está aún muy lejano, y ahora sólo piensa en
disfrutar un año más de las vacaciones de verano que tan bien merecidas se
tiene, pues sus notas han sido una vez más estupendas, aspecto que tiene a sus
padres muy orgullosos, y no dejan de presumir de que su hija llegará mucho más
lejos de lo que han llegado ellos, incluso probablemente a la Universidad para
labrarse un futuro de provecho y convertirse en una mujer perfectamente
independiente y autónoma)
(Por el momento, ni Asun ni
Héctor pueden dejar sus trabajos y tomarse vacaciones, por lo que los niños
como siempre, aprovechan estos primeros meses del verano para divertirse con
sus amigos jugando en la plaza, o yendo a la piscina de la familia Bonilla
algunas tardes, o bien de compras con su abuela por las mañanas. Dani además
aprovecha algunos ratos no sólo para jugar y cuidar de su pececito, sino
también para leer tal y como le han recomendado sus profesores, ya que además
Asun se ha encargado de comprarle una buena tanda de libros para que no se
aburra. Por su parte María ayuda a su hermano a veces, explicándole el
significado de ciertas palabras que no entiende o sentándose con él y
preguntándole de que va el capítulo que se está leyendo para comprobar si ha
asimilado su contenido)
Dani: María, ¿qué significa
fenomeno...?
María: Se dice fenómeno,
Daniel... a ver, déjame ver... aquí pone: “El osito Toby felicitó al cervatillo
Cris y le dijo: eres un fenómeno...” eso quiere decir que ha hecho las cosas
muy bien... a ver cuéntame con lo que acabas de leer que es lo que ha hecho el
cervatillo para que el osito le felicite y le diga eso...
Dani: Pues es que el cervatillo
Cris ha sido muy valiente porque estaban todos los amiguitos acampando en el
bosque y de repente ha empezado un fuego muy grande, y todos se han asustado
mucho, pero el cervatillo ha conseguido salir de allí e ir al pueblo a avisar
de lo que estaba pasando, y entonces han venido muchos a ayudar a apagar el
fuego y entre todos les han sacado de allí, pero si no llega a ser por el
cervatillo, hubieran muerto todos quemados por el fuego, y eso hubiera sido muy
triste... así que el cuento tiene un final feliz...
María: Muy bien Dani... estás
haciendo muchos progresos... ya verás cuando vuelvas al colegio el curso que
viene, los profesores te van a felicitar y todo...
Dani: Y yo quiero darte las
gracias a ti, hermanita, porque me ayudas mucho y me haces caso, y te ocupas de
mí cuando papá y mamá están trabajando... te quiero mucho, María...
María: Y yo a ti, enano, aunque a
veces no te lo parezca... la mayoría de las veces que te regaño por cosas lo
hago para que mejores y para que espabiles, y porque yo también te quiero...
(Daniel y María se abrazan como
dos hermanos felices. En ese momento, entran Héctor y Asun por la puerta de
casa de la abuela, ya que han vuelto del trabajo y han coincidido en la plaza y
ahora se disponen a comer todos juntos. Asun como disfruta de la jornada de
verano, ya no tendrá que volver a la redacción por la tarde, y Héctor no tiene
demasiado trabajo pendiente en el despacho, por lo que se tomará la tarde libre
por una vez en la semana)
(Ya por la tarde, los niños están
en el salón de su casa, entretenidos con sus cosas, mientras Asun aprovecha para coser unos
botones desparejados, además de repasar alguna ropa de los niños que se las ha
quedado un poco pequeña y hay que sacarles el bajo para alargarla y que les
siga valiendo algún tiempo más. Héctor lee el periódico en la butaca,
acompañado de su petaca con cigarrillos y una copa de coñac del bueno que hacía
tiempo que no probaba)
Asun: María, cariño, ven un
momento, que te voy a probar esto...
(María va junto a su madre)
Asun: ¡Ay que ver lo que has
crecido, hija...! con lo bien que te quedaba este vestido el verano pasado...
pero no te preocupes, que te lo voy a sacar de aquí y te vale para este verano
seguro...
María: Gracias mamá... este
vestido me gusta mucho...
Asun: Ya lo sé cariño...
María: Me lo regaló la tía
Estrella y es precioso...
Asun: Pues no te preocupes que te
lo voy a dejar como nuevo otra vez... (cogiéndole los alfileres) hala, pues ya
está, ya puedes seguir con tus cosas...
Héctor: Por cierto, cariño, ¿has
hablado con tu hermano últimamente...?
Asun: Bueno, hablé con él la
semana pasada cuando vinieron a comer el domingo, pero aún no saben nada de
Gustavo y el tema de la adopción... hay que tener paciencia y seguir esperando,
porque estoy segura que tarde o temprano ese niño llegará, ya lo verás, hay que
tener esperanza...
María: ¿La tía Estrella va a
tener un niño...? si no tiene barriga ni nada...
Asun: No, cariño, es un poco más
complicado... pero bueno, creo que es buen momento para que os lo contemos y
así entendáis algunas cosas de los mayores... ya vais teniendo una edad en la
que se os puede hablar de ciertas cosas...
María: Sí, y a mí me gusta
escuchar y participar en las conversaciones de los mayores... ya tendré tiempo
de jugar después... (se vuelve a su hermano) ¡Dani, ven un momento anda, que
papá y mamá nos van a contar algo interesante...!
(Los niños toman asiento en el
sofá dispuestos a escuchar lo que sus padres les van a contar. Héctor deja el
periódico sobre la mesita y Asun deja a un lado la caja de costura y las
labores)
Asun: Vamos a ver, niños, resulta
que vuestros tíos Estrella y Miguel tienen muchas ganas de tener un bebé y como
ya sabéis llevan mucho tiempo casados y aún no lo han tenido...
María: Sí, y es muy raro porque
si ellos se quieren tanto como vosotros y hacen las mismas cosas que el resto
de los mayores para tener los bebés, ¿cómo es que la tía Estrella no está
embarazada...?
Dani: Es verdad, la tía Estrella
no tiene barriga y seguro que también le da muchos besos al tío Miguel...
(riéndose) como hacen papá y mamá...
Héctor: Sí, campeón, el tío
Miguel y la tía Estrella también se quieren mucho y se dan muchos besos como tú dices, aunque
nosotros no les veamos a menudo...
Asun: El caso es que hace unos
meses los tíos fueron al médico y se hicieron varias pruebas, porque estaban
muy preocupados porque Estrella no conseguía quedarse embarazada, y ellos
pensaban que a lo mejor la tía Estrella tenía algún problema de salud... hay
veces que aunque una mujer quiera quedarse embarazada no puede porque tiene
algún problema en su cuerpo que le impide tener bebés y eso es muy triste...
María: Y seguro que la tía
Estrella estaba muy triste porque a ella le gustan mucho los niños, y siempre
se ha portado como una mamá con la prima Irene, y a nosotros también nos tiene
mucho cariño, y además es mi madrina...
Héctor: Claro que sí, princesa,
la tía Estrella es muy niñera y la ilusión de su vida es tener un bebé propio
con tu tío Miguel, pero lamentablemente eso no va a ser posible...
María: (poniendo cara de
preocupación) ¿Le ha pasado algo a la tía Estrella, mami...?
Asun: No, cariño, al final
resulta que los problemas de salud que encontraron los médicos no los tenía la
tía Estrella, sino el tío Miguel...
Dani: ¿El tío Miguel está
enfermo...?
Héctor: Bueno, campeón, no es una
enfermedad como tal, y no es nada grave, no te preocupes... pero el caso es que
se hizo unas pruebas con el médico y le dijeron que de pequeño había tenido una
enfermedad muy contagiosa y que por culpa de eso ahora no podía tener bebés con
la tía Estrella...
María: ¡Pues vaya faena...! estoy
segura que al tío Miguel también le hacía mucha ilusión tener un bebé con la
tía Estrella...
Asun: Claro que sí, tesoro... y
por eso durante algún tiempo el tío Miguel estuvo muy triste y desanimado...
María: Sí, yo me fijé el año
pasado, que cuando venía a comer el fin de semana con nosotros y se ponía a
jugar con Dani y conmigo, se le llenaban los ojos de lágrimas, pero no sabía
por qué... y tampoco le quise preguntar por si se enfadaba...
Héctor: Eres una niña muy
observadora, siempre lo has sido, princesa, y está muy bien que seas prudente
también... porque es un tema bastante delicado para tus tíos y ellos han
sufrido mucho, pero bueno, ahora ya están mucho mejor y parece que poco a poco
lo han ido asumiendo, y precisamente por eso están buscando otras soluciones...
María: ¿Y de qué otra manera se
pueden tener bebés si no es haciendo... bueno, eso que hacen los mayores por
las noches...?
Asun: (sonriendo) Tesoro, es
evidente que tus tíos no van a poder tener bebés de forma natural, haciendo eso
que tú dices... pero eso no quiere decir que vayan a dejar de quererse...
Héctor: Mira María, tus tíos han
estado hablando con la tita Aurelia y sobre todo con el tito Gustavo y han
tomado la decisión de adoptar un niño...
Dani: ¿Qué es adotar...?
Asun: A ver si os lo podemos
explicar de forma que lo entendáis los dos... vosotros sabéis que tenéis mucha
suerte de haber nacido en esta familia, donde sois unos niños muy queridos y
donde os damos todo el amor y el cariño de una familia feliz...
María: Sí, y yo tengo mucha
suerte de tener unos papás como vosotros, ¿verdad, Dani...?
Dani: Sí, yo estoy muy contento
de vivir en esta casa con vosotros...
Héctor: Bueno, pues hay muchos
niños por ahí que no tienen la misma suerte que habéis tenido vosotros, hay
niños que están tristes y que no tienen papá o mamá...
Dani: Como la prima Irene...
Héctor: Ya cariño, pero la prima
Irene no está triste porque aunque es verdad que no tiene ni un papá ni una
mamá que la cuiden, tiene a los abuelos y tiene a los tíos y a todos los primos
que la queréis igual, ¿a que sí...?
María: Claro que sí, papi... por
eso tú te refieres a esos niños que no tienen tampoco abuelos, ni tíos, ni
familia que cuide de ellos...
Asun: Eso es, cielo... hay niños
que sufren y que están solos en este mundo, porque sus familiares han muerto o
han tenido que marcharse y dejarles por no poder cuidarles bien como ellos se
merecen... y por desgracia viven en casas muy grandes frecuentemente llevadas
por las monjas o por los curas hasta que encuentran una familia que quiera
hacerse cargo de ellos... otras veces son niños que en el mismo hospital donde
nacen, a veces sus madres no pueden cuidarlos bien porque no tienen dinero, ni
trabajo, ni familia, y deciden que sea otra familia la que cuide de ellos, y
aunque en el fondo están muy tristes por tener que dejar a sus niños con otras
personas desconocidas, en el fondo saben que es lo mejor para esos niños, porque
con sus nuevas familias van a tener la oportunidad de crecer sanos y felices...
María: Ah, mami, ya lo
entiendo... es lo que le pasó a la prima Marisol, ¿no...? que su mamá no tenía
dinero y estaba sola y entonces en el hospital se la dio a las monjas para que
le encontraran una familia que pudiera cuidarla bien de verdad... eso es lo que
me ha contado ella, y que los tíos la quieren como si fuera hija suya de
sangre...
Héctor: Me has dejado
impresionado, María, princesa... es justo el caso más claro que explica que a
veces en la vida encontramos a personas tan buenas como tus tíos capaces de
querer a todos sus hijos por igual, independientemente de que sean hijos
naturales de su sangre o no...
Asun: Y es que el ser hijo de
sangre o no, no es lo que más importa... lo que de verdad importa es que estos
niños consiguen crecer en una familia que les quiere y les cuida de corazón, y
gracias a eso son muy felices... ¿y tú Dani, has entendido esto de lo que
estamos hablando...?
Dani: Claro que sí... entonces el
tío Miguel y la tía Estrella van a cuidar de un niño que en realidad no es su
hijo de verdad, pero como ese niño no tiene padres ni familia, es mejor que
esté con los tíos, porque ellos le van a querer y le van a cuidar como si fuera
su hijo...
Héctor: Muy bien, campeón... lo
has entendido todo perfectamente... estoy orgulloso de ti... de los dos en
realidad...
María: ¿Y cuándo van a tener a
ese niño...?
Asun: Bueno, pues estas cosas son
lentas... tus tíos han estado hablando con Aurelia y sobre todo con el tito
Gustavo que tiene muchos contactos porque trabaja en el despacho de abogados y
aún no hay ninguna noticia, pero esperamos que pronto encuentre la manera de
empezar con los trámites de adopción de algún niño... en realidad estamos toda
la familia muy involucrados, vuestro padre también está en contacto con sus
amigos de la policía por si conocen de algún caso, vuestra tía Aurelia y yo a
través de la revista también... pero eso sí, el día que el tío Miguel y la tía
Estrella consigan ese niño que tanto desean, ese día será una celebración para
todos por todo lo alto...
Dani: ¿Y haremos una fiesta para
conocer al niño...?
Héctor: Claro que sí, campeón...
aquí se hacen fiestas para recibir a todos los miembros que se incorporan a la
familia...
María: Pues yo espero que lo
consigan pronto... me apetece tener otro primo pequeño...
Asun: Ya verás como sí, hija, hay
que tener fe, y no perder la esperanza, que ese niño llegará...
Héctor: Bueno, chicos, ¿y ahora
quién quiere venirse a la cocina conmigo a preparar una suculenta merienda...?
María y Dani: ¡Yo, yo...!
Héctor: Pues vamos... cariño,
¿vas a querer un café...?
Asun: Sí, por favor...
Héctor: Marchando pues...
(Héctor y los niños se van a la
cocina dispuestos a preparar la merienda)
Fantástico Raki, con delicadeza y a su tiempo todo es explicable. Tarde familiar en armonía de las que gusta recordar y con esa merienda, mi apetito que esta mañana ha vuelto, me recuerda que quiere recuperar los días en casi ayuna.;)
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarme encanta la historia de verdad me e leido todos los capitulos y me encantan solo digo que si sacaras un libro con estas historias yo te lo compraria por que son alucinantes espero que haya mas capitulos por que qiero saber que le pasara a la familia perea. veronica.
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