viernes, 31 de mayo de 2013

Capitulo 68 - Los nervios del examen (Mayo 1968)

(Unas semanas después, Mayo de 1968. El tiempo pasa volando y el curso escolar va tocando a su fin. En un par de semanas, la pequeña María y su amiga Clara se enfrentarán al Examen de Ingreso para poder acceder al Bachillerato. Se trata de un examen que las dos realizarán en el Instituto de referencia que le corresponde al colegio donde acuden habitualmente. El examen lo realizan todas las de su clase y aunque sus padres saben que se trata de un examen meramente formal para poder acceder al curso superior, María se lo toma muy en serio y tiene cierto nerviosismo a medida que se va acercando la fecha)

(María está en su habitación repasando las últimas lecciones de Ciencias Naturales impartidas en clase)

Asun: ¿Qué, cariño, como lo llevas...?
María: No lo sé, supongo que bien... Irene me ha dicho que no tengo que preocuparme de nada porque este examen lo aprueba todo el mundo, pero me da un poco de miedo... y estoy nerviosa...
Asun: Pues no tienes que estarlo, tesoro, porque vas muy bien preparada, has estado todo el curso esforzándote y has sacado unas notas excelentes y eso es muy importante... ya sólo te queda el empujón final...
María: ¿Y por qué tenemos que hacer el examen fuera de nuestro colegio...?
Asun: Porque es un examen oficial, cielo, y porque no te lo van a corregir tus monjas ni tus profesoras, sino personas del Ministerio de Educación designadas especialmente para esta ocasión...
María: ¿Y va a haber mucha gente...?
Asun: Bueno, supongo que todos los alumnos de los colegios que pertenecen y están asignados a ese Instituto... es un Instituto muy grande, con muchas aulas, y os repartirán por clases a los diferentes colegios... (viendo la cara de susto de María) pero tú no tienes que ponerte nada nerviosa, porque va a ser un examen más, como los muchos que haces en el colegio a final del curso...
María: ¿Pero cómo no me voy a poner nerviosa, mami...? voy a ver a muchos niños y niñas que no conozco de nada...
Asun: Ya lo sé, pero los de tu colegio vais a estar todos juntos en la misma clase... así que tú olvídate de pensar en el resto de los niños, tú sólo estate a lo tuyo... lo único importante es que escuches muy bien cuando llamen a los de tu colegio para estar todos juntos en la fila y colocaros en la clase que os den... y además va con vosotras vuestra tutora, que ya sabes que tú le caes muy bien... no tienes de que preocuparte...
María: ¿Y si me pierdo...?
Asun: No te vas a perder, tesoro... entráis todos juntos, y además papá y yo te vamos a llevar ese día al Instituto y vamos a estar esperándote fuera cuando salgas del examen para que te quedes tranquila...
María: Sí, por favor, necesito que papi y tú estéis allí para darme ánimos...

(En ese momento entra Héctor en la habitación de su hija)

Héctor: Eso por descontado, princesa... ¿alguna vez te hemos fallado mamá o yo...?
María: No... claro que no...
Héctor: Pues por eso... (besando a su hija en la frente) lo vas a hacer muy bien, ya lo verás... y por el examen ni te preocupes, mamá y yo también hicimos ese examen en su momento y no tuvimos ningún problema... ¿verdad que no, cariño...? es sólo un trámite...
Asun: Por supuesto, si en el fondo es un examen más, solo que en este caso tienes que hacerlo delante de una persona que manda un poco más, pero no te preocupes... tú vete tranquila, confiada en lo que has estudiado y en lo que sabes...
María: Me conformo con que ese día no me duerma y con que los bolígrafos que lleve me pinten todos...
Asun: Eso lo comprobaremos puntualmente el día antes... y en cuanto a lo de dormirte, nosotros nos encargamos de que no tengas ningún problema... tú preocúpate de desayunar bien para que no te de un mareo y además te prepararé un bocadillo y unas galletas por si te entra hambre, porque es un examen un poco más largo de lo habitual...
Dani: Yo también me voy a acordar mucho de ti ese día, hermanita... lo vas a hacer muy bien, estamos contigo...
María: Ya lo sé, y por eso en el fondo sé que no voy a tener ningún problema, es solo que a veces me da por pensar y por imaginarme cosas raras, pero ya estoy mejor... necesitaba dejar de estudiar por un tiempo este estúpido libro que ya me cansa... tengo ganas de que lleguen las vacaciones para no hacer nada...
Héctor: Te advierto que no hacer nada es muy aburrido, y estoy seguro de que cuando lleguen las vacaciones estarás deseando coger un libro y hacer cosas, tú siempre has sido muy activa, tesoro...
María: Eso es verdad... tampoco sirvo para estar perdiendo el tiempo sin hacer nada, se me pasan las horas larguísimas... ¿qué hora es...?
Asun: (mirando su reloj) Las nueve... hora de cenar... así que deja ya ese libro y vete a ducharte mientras yo preparo la cena, ¿de acuerdo...?
María: De acuerdo...

(María cierra el libro y lo guarda en la cartera, después prepara el material escolar necesario para el día siguiente y coge ropa limpia de su armario para meterse en el cuarto de baño y darse una ducha)

(Héctor y Asun van a la cocina a preparar la cena)

Asun: ¿Te has fijado en María...? nunca la había visto tan alterada con un examen, la verdad...
Héctor: Mujer, es normal... ella es una niña muy responsable y está acostumbrada a sacar buenas notas... este examen por mucho que queramos hacer que parezca un examen normal, como los del colegio, en realidad es algo un poco más especial... supone el paso a una nueva etapa de su vida escolar... y tiene miedo a fracasar y a no estar a la altura...
Asun: Pero es que eso no va a pasar... María tiene los conocimientos y la capacidad suficiente para superar ese examen y cualquier otro que se le ponga por delante...
Héctor: Nosotros confiamos en ella y sabemos que es muy inteligente, y por supuesto que no va a tener ningún problema, pero el miedo al fracaso es algo que no puedes controlar... por eso nuestro deber como padres es estar a su lado y apoyarla siempre...
Asun: Eso no le va a faltar nunca... (le acaricia suavemente) cariño, cuando hablas del miedo al fracaso, veo que te sientes muy identificado con esa sensación...
Héctor: Sí, es cierto... yo sé muy bien lo que es tener miedo a fracasar, a no estar a la altura de lo que se espera de ti... quizás tú siempre has sido una persona más segura de ti misma y de tus posibilidades, y por eso mismo has llegado tan lejos, y eso es precisamente lo que me gusta de ti y espero que María herede esa capacidad... es muy importante ser una persona segura en la vida...
Asun: Te voy a contar un secreto... yo antes no era ni mucho menos una persona segura, tenía miedo de no saber enfrentarme a los problemas y sacarlos adelante, pero desde el momento en que te conocí, todo cambió... tú me cambiaste y me enseñaste a confiar más en mí misma y en mis posibilidades, y eso no lo voy a olvidar en la vida...
Héctor: Y tú sabes que cuando mi relación con Teresa acabó, yo me encontraba perdido... entre que mi infancia no fue precisamente feliz, mis problemas en la policía me obligaron a dejar el Cuerpo, me sentía muy solo, sin ningún apoyo, y me daba miedo volver a empezar de nuevo por miedo a volver a fracasar... la única persona que estaba ahí en aquellos momentos era Bonilla, que me ha soportado verme caer y hundirme, y muchas veces no llegué a valorar de verdad su sentido de la amistad y de la compañía...
Asun: Pero Bonilla sabe que tú eres su mejor amigo... los dos os habéis apoyado mutuamente cuando lo habéis pasado mal y se muy bien que él confía en ti con los ojos cerrados, pondría la mano en el fuego por ti y te seguiría hasta el fin del mundo si hiciera falta, pocas personas son tan leales como él...
Héctor: Lo sé, lo sé muy bien, pero quizás por mi carácter en ocasiones no he sabido reconocérselo como se merece y a veces me duele...
Asun: Cariño, no puedes atormentarte ahora por el pasado, por lo que dijiste o hiciste, o dejaste de hacer... lo importante es que disfrutes del presente y mires hacia el futuro... y ahí estamos Bonilla y yo, siempre...
Héctor: ¿Sabes que cuando te conocí, poco a poco fui perdiendo el miedo a fracasar de nuevo...? al principio tenía mis reticencias... me gustabas muchísimo pero me daba miedo, me asustaba la idea de volver a fracasar y quedarme solo otra vez, por eso no dejaba que entraras en mi corazón herido, me cerraba como una mariposa asustada... sin embargo, poco a poco fuiste colándote por una rendija, muy suavemente, y esa sensación me gustaba, y a medida que ibas avanzando, cada vez me gustaba más estar contigo... al final yo mismo me convencí que no podía seguir huyendo, que esta vez no tenía porque ser igual... y no me equivocaba...
Asun: (besando a su marido) Por supuesto que no es igual... y no sabes cuanto me alegro que esa mariposa decidiera abrir sus alas de par en par y dejarme que entrara dentro de su vida y de su corazón...
Héctor: (devolviendo el beso a su mujer) Y jamás me he arrepentido de dejar que ocuparas mi corazón, porque desde entonces soy el hombre más feliz de este mundo y no hago otra cosa que disfrutar cada día de ti y de los niños... vosotros sois la mejor parte de mi vida...
Asun: (sin dejar de mirarle) Sabes que te quiero...

(Asun y Héctor se inclinan el uno sobre el otro para volver a besarse con profundidad. En ese momento entra María en la cocina con el pelo mojado, recién salida de la ducha y pilla a sus padres en pleno beso)

María: ¡Uy, perdón...! siento interrumpir...
Asun: (sonriendo) No pasa nada, cariño... tu padre que se ha puesto un poco tierno y no me he podido resistir... ¿qué tal la ducha...?
María: Bien, el agua estaba en su punto... ¿puedes ayudarme a desenredar la melena, por favor, mami...? es que ya sabes que si no me la peino nada más lavarme el pelo, luego no hay quien pueda con ella...
Asun: Claro que sí, tesoro, coge el cepillo y enseguida voy a tu habitación...
María: Está bien...
Héctor: Ve con ella, cariño, yo me quedo aquí a vigilar el guiso que no se te queme, tranquila...
Asun: (guiñándole un ojo) Gracias, eres un amor...

(Asun va con María a la habitación y ambas se sientan en la cama para peinar la larga melena rizada de María)

María: Mami, ¿puedo hacerte una pregunta...?
Asun: Claro, dime... si te puedo responder...
María: ¿Cómo es posible que después de tantos años juntos, papá y tú os sigáis queriendo tanto como el primer día...? ¿cuál es el secreto...?
Asun: (sonríe) El secreto... déjame pensar... yo no sé realmente si hay algún secreto para conseguir que una relación de pareja funcione, pero lo que si te voy a decir es que en primer lugar hay que creer en ella, hay que trabajar y luchar mucho para llegar a un entendimiento y para que los dos miembros de la pareja tengan claros los mismos objetivos, los dos deben remar siempre en la misma dirección... a veces hay que hacer sacrificios por el bien común, pero merece la pena... y sobre todo la satisfacción y las alegrías que te llevas cuando ves que funciona y que obtienes resultados positivos, eso te compensa todo...
María: A mí me gustaría cuando sea mayor tener un novio y un marido tan bueno como papá y que me trate igual de bien que papá hace contigo... ¿crees que lo puedo conseguir...?
Asun: Pues claro que sí, y te aseguro que nada me gustaría más en este mundo que encuentres la felicidad al lado de un hombre bueno... todas las mujeres se merecen ser felices y ser bien tratadas y respetadas por sus parejas... y yo deseo por supuesto que algún día tú puedas ser tan feliz como yo lo soy con tu padre... pero hasta que llegue ese día, tú tienes que centrarte en los estudios... tu formación es muy importante, incluso para elegir pareja, aunque te parezca una tontería... ya tendrás tiempo de pensar en chicos y en sufrir por amor, porque también pasarás por esa etapa, todas lo hacemos... lo que quiero que sepas es que tu padre y yo vamos a estar a tu lado, apoyándote siempre, hagas lo que hagas en cada una de las etapas de tu vida, y por supuesto, cuando conozcas a ese chico del que te enamores... pero para eso aún falta mucho tiempo y tú no debes tener prisa, mi vida... todo llegará a su debido tiempo... ¿entiendes lo que quiero decir...?
María: Sí, mamá, que ahora debo disfrutar de mis juegos, de mis amigas, de mi familia y estudiar mucho, y que los chicos son algo secundario, no debo preocuparme por ellos todavía...
Asun: Exacto... los chicos pueden esperar, pero esa personita que llevas dentro y que tienes que ir madurando poco a poco, no... ahora lo más importante eres tú e ir descubriendo tu personalidad para conocerte mejor a ti misma y saber lo que quieres hacer en tu vida...
María: Gracias, mami, por tus consejos, que sí que me sirven... (tocándose el pelo) y por dejarme el pelo así de suave...
Asun: (besando a su hija) De nada, tesoro, y me alegro mucho... (le guiña un ojo) ¡shhh, que viene tu padre...!

(En ese momento entra Héctor en el cuarto de su hija)

Héctor: ¡Bueno, pues ya tenéis la cena lista...! voy poniendo la mesa, ¿de acuerdo...? (Asun y su hija se ríen mirándole fijamente) ¿qué pasa, por qué me miráis así...?
María: Por nada... es una reunión privada... estamos hablando cosas de chicas...
Héctor: ¿Ah sí... tan pronto...?
María: ¿Sabes que ya no estoy nada nerviosa por el examen, papá...?
Héctor: ¡Vaya...! ¿y cómo es eso...? ¿qué ha pasado...?
María: Nada especial, excepto que tengo los mejores padres del mundo que me dan muy buenos consejos...

(María se abraza a sus padres muy cariñosa)

María: ¡Voy contigo a poner la mesa...!
Héctor: Claro, princesa... vamos...

(Un rato después, la familia Perea se sienta al completo a cenar. Después, los miembros más pequeños se marchan a la cama a descansar bien para el día siguiente y sus padres se quedan recogiendo la mesa para irse ellos también a dormir)

Héctor: Estoy intrigado con María... ¿qué ha pasado para que esté tan tranquila ahora...? ¿es por esa conversación tan secreta que habéis mantenido antes en su habitación...?
Asun: (misteriosa) Exacto... y no me pidas que te cuente de que hemos hablado, porque no te lo pienso decir... son cosas que se han de quedar entre María y yo... cosas de chicas...
Héctor: Está bien, no insistiré más... pero luego no me pidas que te cuente de que hablamos Dani y yo... nosotros también tenemos conversaciones de chicos...
Asun: (riéndose divertida) No sé por qué lo dudo mucho... Dani es demasiado pequeño para ese tipo de conversaciones...
Héctor: (riéndose) Bueno, quizás no ahora exactamente, pero desde luego las tendremos en un futuro, que no te quepa duda... (acaricia la nariz de Asun)
Asun: Claro... como esas conversaciones que tú y yo tenemos también... esas tan íntimas y privadas que sólo conocemos tú y yo, ¿verdad...?
Héctor: (cogiendo en brazos a su mujer y llevándosela a la cama) Verdad de la buena... (besándola por el camino) de hecho vamos a tener ahora mismo una de esas conversaciones tan especiales... ¿quieres...?
Asun: (devolviéndole los besos y las caricias) Sí quiero... (riéndose)

(Asun y Héctor se refugian en el rincón de su habitación entre risas y besos amorosos para continuar esa conversación tan especial)

3 comentarios:

  1. Muy bien Raki, como siempre la sinceridad y la confianza van de la mano de la felicidad en esta familila. Ya me imagino a María en el Beatriz Galindo, entrando en una de sus inmensas aulas,sentada con solo un boli en la mano y ante un folio en blanco copiando las preguntas de la pizarra para el examen escrito( al menos en mi caso personal) deseando que el oral sea tan fácil como va a resultar el escrito visto las preguntas.

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  2. Raki, preciosa conversación entre madre e hija. Y como siempre Héctor y Asun tan sinceros y compenetrados.

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  3. espero ver la boda de leonor pronto y tambien que maria apruebe el examen. y sigo pidiendo q vuelva jaime aunque sea en un capitulo, me gustaria ver la reaccion de hector. y sigue asii que me encantan tus historias !! bsss :)

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