jueves, 10 de enero de 2013

Capítulo 48: Regalos de Reyes (Enero 1966)


(Ya empezado el nuevo año, 1966, llega el primer gran momento del año, la llegada de los Reyes Magos. Este año Dani está especialmente ilusionado, ya que al ser un poco más mayor es consciente plenamente del significado que tiene esta fiesta para los niños de su edad. En todos los escaparates de Madrid las jugueterías lucen sus mejores galas y sus productos bien iluminados, por lo que Dani como todos los niños de su edad, se quedan pegados al escaparate observando anonadados todo lo que se van a pedir este año)

Héctor: Dani, campeón, ¿tienes ya la carta lista...?
Dani: Sí, me la ha escrito María y ha puesto todo lo que me quiero pedir...
Asun: A ver, déjame ver esa carta...
Dani: Mami, a ver si la vas a romper y luego no les llega bien a los Reyes...
Héctor: No te preocupes, tesoro, que la carta va a llegar estupendamente, yo me encargo de eso...

(Asun coge la carta y empieza a leer)

Asun: ¡Uf...! aquí hay demasiadas cosas... ¿son todas para ti...?
Dani: No... María también ha puesto las suyas...
Héctor: Ah, bueno... o sea que es una carta compartida... eso ya es otra cosa...
Dani: ¿Y crees que los Reyes Magos nos traerán todo lo que pedimos...?
Asun: Pues no lo sé, eso depende de lo buenos que hayáis sido...
Dani: Yo he sido muy bueno... (con una amplia sonrisa) ¿verdad que sí, papá...?
Héctor: Habrá que preguntarle a tu madre y a tu hermana...
Asun: Hombre, este año no te has portado mal, has sacado buenas notas en el colegio, has obedecido a los abuelos y a nosotros...
María: Y no me ha roto ningún juguete... y no nos hemos peleado mucho...
Dani: (abrazando a su hermana) Yo quiero mucho a mi hermanita... porque me cuida muy bien y juega todos los días conmigo...
Héctor: Eso está muy bien... me encanta que os llevéis bien y que compartáis las cosas, y que os ayudéis... todas esas cosas los Reyes Magos las valoran mucho... muy bien, pues yo me encargo de que la carta llegue a su destino, no te preocupes, cariño, y ya veremos a ver cuando llegue el día que regalos te encuentras...
Dani: ¡Vale...! me voy a jugar un poco... ¿vienes, María...?
María: Sí, ahora voy...

(Dani corre hacia su habitación y María guiña un ojo a sus padres)

María: Papi, yo ya sé toda la verdad, pero no te preocupes que no le voy a decir nada de nada a Dani... hay que mantener la sorpresa y la ilusión hasta el final...
Asun: ¿Y tú cómo sabes eso...?
María: En el colegio, las niñas lo hemos hablado y lo hemos descubierto... pero no importa, porque a mí me siguen gustando mucho las sorpresas y yo sigo creyendo que en el fondo los Reyes Magos sí que existen en cierta manera... me parece mágico que ese día el salón esté lleno de regalos, y me encanta ir a la cabalgata, y este año seguro que Dani disfrutará más que nunca, ya lo verás...
Héctor: Me alegro princesa que seas tan sincera con nosotros y sobre todo que te preocupes así por tu hermano... y por supuesto que os voy a llevar a la cabalgata, faltaría más... va a ser una tarde mágica y llena de sorpresas...
María: Me voy a jugar con Dani, a ver si nos va a oír, porque él es también muy listo...
Asun: No te quepa la menor duda...

(María va hacia la habitación de Dani y Asun y Héctor se quedan mirándose sonrientes por los niños tan estupendos y graciosos que tienen)

(Un par de días más tarde, llega la cabalgata a las calles de Madrid. Héctor, Bonilla y Gustavo son los encargados de llevar a sus respectivos hijos a ver el desfile y se encuentran en una céntrica plaza para coger un buen sitio. Cuando empieza el espectáculo, los niños no dejan de mirar las carrozas llenas de luces y corren en busca de los caramelos que los Reyes tiran desde las carrozas)

Dani: (saludando) ¡Hola, hola, Melchor...! ¡bienvenidos...!
Javier: ¡Por ahí viene Gaspar...!
Clara: ¡Y detrás Baltasar... ese es mi rey favorito...!
María: ¡Y el mío...!

(Dani y Javier no dejan de corretear en busca de caramelos y monedas de chocolate que luego reparten con las niñas. Al final del desfile, todos están contentos por el botín que han acumulado en las más de dos horas que ha durado la cabalgata)

(Los niños llegan a casa cansados pero felices)

Asun: ¿Qué tal lo habéis pasado...?
María: Muy bien, mamá... ha sido muy bonito, las carrozas llenas de luces son preciosas y hemos cogido un montón de caramelos entre todos...
Dani: Fenómeno... he visto a Melchor y a Gaspar y a Baltasar... y he podido hablar con uno de los pajes reales...
Asun: ¿Ah sí...? ¿y qué le has dicho...?
Dani: Le he pedido algunas cosas que se me había olvidado poner en la carta... que repartan algunos juguetes también para los niños pobres del barrio, y le he dicho que mi hermana hacía la Comunión este año, así que quiero que sigamos siendo muy felices y que nos sigamos queriendo tanto como hasta ahora...
Asun: (sonriendo con ternura) Eso está muy bien, tesoro... que pienses un poquito también en los demás niños que no tienen la misma suerte que vosotros... y me gusta eso que has pedido de ser felices y quererse mucho, eso también es muy importante...
Héctor: Muy bien, chicos, pues ahora a cenar y a la cama...
María: Papá tiene toda la razón... si no nos acostamos pronto, los Reyes Magos no vendrán y nos quedaremos sin regalos...
Dani: ¿Y puedo quedarme a ver si vienen y los veo...?
María: No, no puedes... los Reyes son magos y todo lo ven y todo lo saben, y si ven que hay niños despiertos en una casa, pasan de largo y se van a otra casa donde haya niños que se portan bien y que están dormidos...
Dani: (abriendo la boca) ¡Aaahh...! ¡pues entonces me voy a la cama ya...!
Asun: Ahora mismo preparo la cena para que os podáis acostar, ¿de acuerdo...?
Dani: De acuerdo...

(Un rato más tarde, los niños ya han cenado y se preparan para irse a la cama)

María: Adiós papá, adiós mamá... hasta mañana...
Héctor: Hasta mañana, princesa, que descanses y duermas estupendamente bien... ¿ya has puesto los zapatos en su sitio...?
María: Sí, y Dani también... (tirando de su hermano) hala, vámonos ya a dormir...
Dani: Sí... adiós...
Asun: Adiós, tesoro, hasta mañana... (besa y abraza a su hijo)

(Cuando los niños ya se han dormido profundamente, Asun y Héctor sacan los regalos que tenían guardados en el maletero de su armario y bajan a la portería a buscar algunos paquetes un poco más grandes y los colocan debajo del árbol con los nombres de los niños. Después, ellos también se acuestan para estar descansados, pues la mañana de Reyes va a ser intensa)

(A la mañana siguiente, Dani se tira de la cama y va a despertar a su hermana)

Dani: ¡María, María... levántate ya...! ¡que ya han venido los Reyes...!
María: Ya voy... ¿y tú estás seguro que han venido ya...?
Dani: ¡Que sí... que el salón está lleno de regalos...!
María: ¿Y tú cómo lo sabes, si la puerta está cerrada...? ¿no se te habrá ocurrido abrirla sin permiso de papá y mamá...?
Dani: No, yo no hago eso, pero veo algo oscuro a través del cristal, y eso tienen que ser los regalos...
María: Está bien... vamos a despertar a papá y a mamá, y luego iremos al salón a abrir los regalos, ¿de acuerdo...?
Dani: Bien, de acuerdo...

(Unos minutos más tarde, la familia Perea está preparada para abrir la puerta del salón y descubrir lo que los Reyes Magos han dejado allí esta noche)

Dani: (lanzándose corriendo) ¡Eso que veo ahí junto al árbol es una bici...! ¿a qué sí, papá...?
Héctor: No lo sé campeón... quítale la sábana, a ver...
Dani: (destapándola) ¡Lo sabía, lo sabía...!
Asun: ¿Te gusta, cariño...?
Dani: Sí, mucho... ¡es justo la que quería...!
Héctor: ¿Y tú princesa, qué tienes...?
María: ¡La cocinita que había pedido... y una muñeca con dos vestiditos...!
Héctor: ¿Y ese paquete más pequeño...?
Dani: ¡Es un libro...! ¡pero yo todavía no sé leer...!
Asun: Bueno, pero muy pronto aprenderás... ya os están enseñando a juntar las letras en el colegio, y los Reyes Magos que son muy listos lo saben todo y te han traído este libro para que puedas practicar...
Dani: (ojeando el libro) Está lleno de dibujos y de fotos...
María: Pues mejor, porque así es más entretenido...
Asun: Y ahora chicos, a desayunar y luego bajamos a casa de los abuelos a ver que os han dejado allí...
Dani: ¡Síii...!
María: ¿Y vosotros no tenéis regalos...?
Asun: Pues no lo sé, cariño... ¿tú ves algo, Héctor...?
Héctor: No, yo no veo nada, me parece que este año los Reyes no se han acordado de nosotros...
María: (observando un sobre en el sofá) Pues a mí me parece que sí...
Asun: (mirando hacia donde señala María) ¡Anda...! ¿y esto...?
Héctor: (sorprendido) No tengo ni idea... ¿qué será...? ¡ábrelo, mujer, que estoy impaciente...!
Asun: (abre el sobre y extrae de su interior una tarjeta con un vale regalo de un hotel) “Vale por dos noches en el Hotel Regio de Salamanca en fin de semana para dos personas, en régimen de alojamiento y desayuno”
Héctor:  (emocionado y muy sorprendido) ¿Qué estás diciendo...? ¿lo dices en serio...?
Asun: (nerviosa) Viene acompañado de una nota...
Héctor: ¡Léela, anda...!
Asun: “Para Héctor y Asunción, una pareja de enamorados, que van a celebrar sus 5 años de casados de una forma muy especial como ellos se merecen...”
Héctor: (emocionado) No me lo puedo creer... pero... ¿quién...?
María: (interrumpiendo y guiñando un ojo a su padre) Han sido los Reyes Magos, papi... y ellos saben muy bien lo que tienen que regalar, ¿a qué sí, Dani...?
Dani: ¡Claro que sí...! ¡conmigo han acertado en todo...!

(Dani se va a la habitación emocionado con sus nuevos regalos y María se queda en el salón un momento viendo como sus padres se miran y se sonríen)

Asun: (abrazando a su hija) Pero cariño... ¿todo esto cómo lo has hecho tú sola...?
María: Me ha ayudado la tita Aurelia... ella es quien ha reservado el hotel y quien ha escrito la nota con la máquina de escribir...
Héctor: ¡Madre mía...! ¡esto es increíble...! pero seguro que la idea ha sido tuya, ¿me equivoco...?
María: No... quería que pasarais un fin de semana especial los dos solos y se lo dije a la tita y ella hizo todo lo demás...
Asun: (emocionada) Me encanta el regalo... es perfecto... ya podemos buscar un fin de semana para disfrutarlo como se merece, ¿verdad, cielo...?
Héctor: Verdad... muchas gracias, princesa... te ha salido genial la sorpresa porque no hemos sospechado nada de nada...
María: Me alegro mucho, porque me gustan las sorpresas... bueno, ¿y cuándo vamos a desayunar...?
Asun: Ahora mismo, tesoro... voy a prepararlo en la cocina...
Héctor: Yo te ayudo... (da un beso a su hija)

(La familia Perea desayuna como ya es tradición en la casa por estas fechas un suculento roscón comprado en la panadería del barrio acompañado de un exquisito chocolate caliente, y posteriormente bajan a la portería a recoger sus regalos de reyes en casa de los abuelos. Asun y Héctor le cuentan a Felisa y Trino la sorpresa que les ha preparado María y ellos se sienten orgullosos de tener una nieta tan detallista. Ya por la tarde, la familia al completo sale al parque para que Dani pueda probar su nueva bicicleta y los niños disfrutan del día, de sus regalos y de la ilusión de los Reyes Magos)

(Al día siguiente, Asun va a trabajar a la redacción como siempre y al ver a Aurelia, le agradece su total colaboración en el regalo de reyes de María)

Asun: De verdad que todavía no me puedo creer que hayas sido tú la pieza más importante en todo este pastel...
Aurelia: (sonriente) Debo decirte que ante todo la idea fue de tu hija... que sepas que tienes una hija maravillosa, y cuando me dijo que le apetecía daros una sorpresa por Navidad y quería que pasarais solos un fin de semana en un hotel, casi me muero de la risa... no me podía creer que una niña tan pequeña fuera tan observadora y tan lista...
Asun: Estamos muy orgullosos de ella... y muy contentos... y la sorpresa que nos llevamos al ver ese vale del hotel y la nota esa que nos dijo que la habías escrito tú a la máquina, casi nos desmayamos de la impresión... de hecho aún no nos lo creemos del todo...
Aurelia: Pues créetelo, mujer... porque vais a disfrutar de un fin de semana romántico en una ciudad maravillosa, paseando juntos de la mano como si fuerais novios o recién casados... ¿qué más se puede pedir...? ¡lo que me dais es envidia sana...!
Asun: (mordiéndose el labio inferior) ¡Ay, Aurelia, que emocionante...! ¡muchas gracias, de verdad...! (abraza a su amiga) celebraremos nuestro aniversario de boda en Salamanca... y cenaremos a la luz de las velas... y tendré que pensar en comprarle un regalo especial a Héctor...
Aurelia: Bueno... pues vete pensando... y ahora vamos a trabajar un poco que esto no es plan...
Asun: Tienes toda la razón... gracias... eres la mejor amiga que una puede tener...
Aurelia: De nada, mujer... para eso estamos, hoy por ti y mañana por mí...

(Las dos mujeres se ponen a trabajar en los asuntos del día)

(Por su parte, Héctor y Bonilla mantienen también una entretenida conversación en el despacho)

Héctor: Y no veas lo emocionados que estábamos Asunción y yo cuando abrimos el sobre y empezamos a leer el contenido...
Bonilla: Y no es para menos... ¿y dices que Aurelia estaba en el ajo...?
Héctor: Como te lo cuento... al parecer nos ha hecho la reserva para el último fin de semana de Febrero, y sólo tenemos que ir allí, pagar el importe y disfrutar de la estancia, claro...
Bonilla: (dando una palmada en el hombro de su amigo) ¡Bueno, bueno...! ¡un fin de semana para los dos tortolitos...! y a lo mejor, quien sabe... (guiñándole un ojo) vais a por el tercero...
Héctor: (riéndose) No, Bonilla, no... Asun y yo estamos muy bien así... disfrutando de los dos hijos que ya tenemos, y no queremos aumentar la familia más por ahora... estamos dedicándonos a disfrutar de nosotros, de la vida, de lo que tenemos...
Bonilla: Ya bueno, pero quien sabe, a veces esas cosas no se pueden planificar tanto...
Héctor: Pues si viene por sorpresa, bienvenido sea, pero no vamos a obsesionarnos con el tema... Asun y yo ya lo hemos hablado y estamos de acuerdo... además ella quiere centrarse en su carrera y en su trabajo, y me parece bien, me parece justo, y yo la voy a apoyar en todo lo que haga... tener un niño ahora complicaría mucho las cosas, y aunque no me importaría tener una familia numerosa, entiendo que no es el momento... además Asunción es muy joven y tenemos mucho tiempo por delante para pensar en ello...
Bonilla: Claro, te entiendo perfectamente, y la verdad es que ni Matilde ni yo estamos por la labor ahora mismo de darle un hermanito a Javier... por mucho que nos lo pida...
Héctor: Creo que nosotros ya nos hemos estrenado bastante como padres... ahora les toca a otros, como a mi cuñado, por ejemplo...
Bonilla: Sí, es cierto, es raro que a estas alturas Miguel y Estrella no hayan sido padres todavía habiéndose casado incluso antes que Aurelia y Gustavo, ¿no...?
Héctor: Sí, pero así es la vida, que cuanto más deseas tener un hijo, la naturaleza o la suerte no ayudan... ellos están ilusionados con la idea pero de momento no tenemos noticias positivas...
Bonilla: (animando a su amigo) ¡Bah...! ya verás como muy pronto nos dirán algo... seguro... es cuestión de tiempo...
Héctor: En fin... y pensando en lo de Salamanca, creo que ya tengo pensado lo que le voy a regalar a Asunción por el aniversario...
Bonilla: ¿Y se puede saber que idea tienes...?
Héctor: Aún lo tengo que madurar, pero lo sabrás a su debido tiempo...
Bonilla: ¡Ay que ver como eres...! siempre igual, nunca cambiarás...
Héctor: Ya sabes que me gusta preparar a fondo las sorpresas, pero tranquilo, hombre, que te enterarás... además siempre acabas metido en el ajo de una forma u otra...
Bonilla: (guiñándole un ojo) Sí, lo sé... ¡y lo que disfruto con ello...!
Héctor: Venga, y ahora a trabajar, que nos van a dar las uvas...
Bonilla: Sí, tienes razón, jefe, vamos con ello...

(Los dos amigos y socios se ponen al día con los casos habituales que inundan el despacho, y Héctor contacta con Vallejo para preguntarle por alguna nueva colaboración con la policía)











2 comentarios:

  1. Bonita y emotiva noches de reyes! Dani ya tiene su bici y ahora podrá montar por el retiro junto a María en la suya y hablando de María, la muy cuca ya sabe preparar sorpresas y no cualquier cosa,je, je..Asun y Héctor a Salamanca sin saber que años más tarde volverán juntos y por un caso...seguiremos leyendo tus entregas, aunque la serie esté a punto de empezar, porque de todo esto me temo que no vamos a ver mucho.

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  2. Hola guapa, a mi me gustaria ver alguna secuencia como las de tu relato aunque lo dudo...
    A mi me gustan mucho y estoy enganchada a tus relatos...
    Un beso

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