(Un par de meses después, Abril
de 1966. La Semana Santa acaba de terminar y con ella las vacaciones de los
niños, que se han pasado toda la semana acudiendo cada mañana al parque con sus
bicis a rodar un rato y en compañía de sus abuelos, ya que tanto Héctor como
Asun han tenido que trabajar toda la semana salvo los días propiamente festivos.
A ellos se han unido también Clara y Javier, con lo que la tropa de niños que
han tenido que vigilar Felisa y Trino ha sido numerosa, aunque ellos lo hacen
de buen grado, ya que disfrutan ayudando a su hija y su yerno. En compensación
por ello, Asun y Héctor han cogido el relevo a tiempo completo durante los días
festivos, dejando a Felisa y a Trino libres para marcharse esos días a
Valdemorillo, donde Felisa disfruta enormemente viendo la procesión que desfila
por delante de la plaza la tarde de Viernes Santo, y acudiendo a los oficios
religiosos con las vecinas del pueblo).
(Una tarde de finales de Abril,
Héctor y Asun han sido invitados a casa de Miguel y Estrella a tomar café y
pasar la tarde con ellos. Los dos saben que esto no es muy habitual, ya que son
Estrella y Miguel los que acuden a comer los domingos a casa de Felisa y Trino,
juntándose allí toda la familia. Por esta razón, tanto Héctor como Asun
sospechan que se trata de algo importante)
(Héctor y Asun han salido de sus
respectivos trabajos, han recogido a los niños del colegio y los han dejado
haciendo los deberes en casa de los abuelos. Ahora ellos están arreglándose
para salir en dirección a la casa de Estrella y Miguel)
Asun: ¿Tú crees que quieren
darnos la noticia de que por fin van a ser padres...?
Héctor: Eso espero... y la verdad
si es eso, me alegro mucho por ellos... vamos a ser tíos por fin, que ya nos
tocaba...
Asun: Sí, la verdad es que a mí
también me hace mucha ilusión ser de nuevo tía... (mirándose en el espejo)
bueno, pues ya estoy lista...
Héctor: (mirando a Asun de arriba
abajo) Estás guapísima... y veo que te has puesto los pendientes charros...
Asun: Sí... ¿me quedan bien con
el conjunto, verdad...?
Héctor: Verdad... hala, vámonos
que sino llegaremos muy tarde...
Asun: Sí, tienes razón...
vamos...
(Héctor y Asun salen de casa y
caminan dando un pequeño paseo hasta llegar veinte minutos después a casa de
Estrella y Miguel)
Estrella: ¡Hola...!
Asun: ¡Hola...! (se saludan con
dos besos) ¡que guapa...!
Estrella: Tú también estás
estupenda, Asunción... ¿esos pendientes son nuevos...?
Asun: Sí, son los que me compré
en Salamanca...
Estrella: Ah, que bonitos...
Héctor: Hola, Estrella, ¿qué tal
estás...? (la saluda con un par de besos)
Estrella: Bien, gracias...
Héctor: (estrechando la mano de
Miguel) ¿Qué pasa, Miguel...? ¿todo bien por el taller...?
Miguel: Sí... la verdad es que
tenemos trabajo a destajo, no nos podemos quejar... mi padre y yo no damos
abasto...
Asun: (abrazando y besando a su
hermano) ¡Hola, hermanito...! me alegro de verte...
Miguel: Y yo a ti... y Estrella
tiene razón, estás muy elegante y cada día más guapa...
Héctor: Yo se lo digo todos los
días, pero a veces no me cree...
Asun: ¡Vale ya, callaros de una
vez, que me vais a sacar los colores...!
Estrella: Pasad al salón, por
favor y sentaros... enseguida preparó el café...
Asun: ¿Quieres que te ayude...?
Estrella: No, mujer, no te
molestes, si lo tengo todo en la cocina, sólo tengo que servirlo y ya está...
Asun: De acuerdo...
(Asun y Héctor pasan al salón y
toman asiento, mientras Estrella y Miguel van a la cocina y traen unas bandejas con el café, las tazas y unos platos
con galletas y pastas)
Héctor: Bueno, que, supongo que
si nos habéis invitado será para darnos esa buena noticia que tanto tiempo
llevamos esperando, ¿no...?
(Estrella y Miguel se miran el
uno al otro)
Héctor: ¿Pasa algo...? ¿he dicho
algo inconveniente...? que veo que os habéis mirado así como muy serios...
Miguel: Verás, Héctor, es que
sintiéndolo mucho, me temo que los tiros no van por ahí... tiene que ver con el
tema pero no con lo que vosotros creéis...
Asun: ¿Qué quieres decir,
Miguel...? me estás empezando a preocupar...
Estrella: Lo que tu hermano
quiere decir es que no estoy embarazada todavía, y eso es precisamente lo que
me preocupa...
Asun: Vaya... y nosotros que
pensábamos que nos ibais a hacer de nuevo tíos por fin...
Miguel: Ya nos gustaría tener
buenas noticias en ese aspecto, pero nada, no hay manera, por más que lo
intentamos, nos lo proponemos y seguimos en el mismo punto que cuando nos
casamos...
Héctor: Pero Miguel, tampoco
podéis obsesionaros con el tema, a veces es peor cuanto más penséis en ello, lo
mismo si os relajáis un poco y no pensáis en el objetivo, cuando menos lo
esperéis llega...
Estrella: Sí, eso mismo le decía
yo a Miguel, pero el tiempo va pasando... y todo el mundo tiene hijos menos
nosotros... y ya sabes que yo soy muy niñera y que me hace muchísima ilusión,
pero nada...
Asun: ¿Y lo has consultado con
algún médico, a ver si te pueden dar alguna solución...? a lo mejor tienes algo
de anemia o falta de vitaminas, y te ponen un tratamiento y se arregla...
Estrella: Ojalá fuera tan
sencillo...
Asun: ¿No me estarás diciendo que
piensas que es algo psicológico...? me refiero a que todo aquello que te pasó
cuando eras una niña, eso forma parte del pasado...
Miguel: Yo la he apoyado y la he
ayudado desde el primer momento, y es cierto que al principio le costaba un
poco más, no conseguía relajarse del todo... pero hace tiempo que ya hemos
superado aquello, así que no le veo que pueda tener relación con eso...
Estrella: No sigas Miguel, por
favor... que me da vergüenza hablar de cosas tan íntimas...
Asun: (cogiendo la mano de
Estrella) Tranquila, estamos en confianza... somos tu familia, Miguel es mi
hermano, y estamos para ayudaros y daros apoyo y consejo si hiciera falta,
¿verdad, Héctor...?
Héctor: Verdad... todo lo que
necesitéis, apoyo, ayuda, consejo, lo que sea... y lo que queráis contarnos no
va a salir de aquí, os lo prometo... la confidencialidad absoluta es mi lema,
tanto en el trabajo como en mi vida personal...
Miguel: Es que se trata de un
tema muy delicado...
Asun: ¿Pero tú estás bien,
Estrella...? ¿te ha visto algún médico...? ¿te han hecho pruebas...? no sé,
¿han visto algo...?
Estrella: Estoy aburrida ya... me
han hecho tantas pruebas y tantos análisis que ya no saben ni dónde mirar...
aparentemente soy una mujer sana y perfectamente capacitada para tener hijos,
pero por alguna razón que desconozco no consigo quedarme embarazada...
Héctor: Yo no es por meterme
donde no me llaman, y lo siento si mi pregunta ofende, pero, ¿Miguel, tú has
ido al médico también...?
Miguel: Por supuesto, he
acompañado a Estrella a todas sus pruebas médicas y a recoger los resultados...
Héctor: No me refiero a eso... me
refiero a sí tú también te has hecho pruebas, si a ti también te han mirado...
porque a lo mejor el problema no lo tiene Estrella, a lo mejor deberías
plantearte que el problema lo tienes tú...
Miguel: (empieza a indignarse)
¿Estás insinuando que no soy lo suficientemente hombre como para dejar
embarazada a mi mujer...?
Asun: (sintiéndose incómoda por
la actitud de su hermano) ¡Miguel, por favor...! no te pongas así, Héctor sólo
te ha hecho una pregunta... y no es tan descabellado pensarlo... si a Estrella
efectivamente no le han encontrado nada y los resultados de sus pruebas han
dado negativo, es posible que el problema no esté en ella, sino en ti...
Miguel: (gritando enfadado) ¡Yo
no tengo ningún problema...! ¡yo estoy perfectamente bien...!
Estrella: Miguel, por favor, no
montes un escándalo, te lo pido por favor, que me da mucha vergüenza...
Héctor: (intentando razonar con
su cuñado) Escúchame, Miguel, por favor, no estoy diciendo que tú no puedas
dejar embarazada a Estrella, pero a lo mejor hay circunstancias médicas que te
lo impiden y que desconoces, y si fueras a un médico y te hicieras alguna
prueba, pues a lo mejor encontraban el remedio adecuado para curarlo, y los dos
estaríais tranquilos... ahora mismo estáis nerviosos y preocupados porque algo
está pasando y no sabéis lo que es... y poniéndote una venda en los ojos y
negándote a aceptar la realidad no vais a solucionar el problema, lo único que
hacéis es demorarlo y vivir en la incertidumbre... y eso no es bueno... tú
puedes hacer lo que quieras, es tu vida, pero si yo fuera tú, iría al médico...
y te voy a decir otra cosa, ¿tú quieres a Estrella...?
Miguel: ¡Pues claro que quiero a
mi mujer, Héctor...! ¿qué pregunta es esa...?
Héctor: ¿La quieres de verdad,
con el corazón...? ¿harías lo que sea por ella...?
Miguel: Por supuesto... antes me
mataría si no lograra hacerla feliz...
Héctor: Pues entonces hazte las
pruebas, hazlo por ella... si no quieres hacerlo por ti, hazlo por tu mujer,
porque ella te quiere y se merece saber si pasa algo para ponerle remedio, para
asumir la realidad y luchar por cambiarla si eso es posible, porque los dos
juntos sois mas fuertes, y porque nosotros estamos aquí para apoyaros y
ayudaros en lo que sea necesario...
Asun: Haz caso a Héctor, por
favor... piénsatelo, hermano... no te cuesta nada hacerte esa prueba y os
aliviará a los dos, ya lo verás...
Miguel: No sé yo...
Estrella: Miguel, sé que nunca te
lo he pedido, quizás porque no sabía como hacerlo, pero Héctor ha dicho cosas
que tienen mucho sentido, y que me han ayudado... deberías hacerte esa prueba,
yo me quedaría mucho más tranquila... por favor...
Miguel: Me lo pensaré...
(Un poco a regañadientes, terminó
la charla en casa de Miguel y Estrella, y Héctor y Asun volvieron a la suya
listos para preparar la cena en familia)
(Un buen rato más tarde, Asun y
Héctor ya están en la cama después de cenar. Asun está recostada sobre el pecho
de su marido, muy pensativa tras la incómoda situación vivida en casa de su
hermano hace unas horas)
Héctor: (acariciando el pelo de su esposa) ¿Qué piensas...?
Asun: ¿Tú crees que mi hermano se
hará la prueba...?
Héctor: Sí, yo creo que sí...
después de lo que le hemos dicho hoy...
Asun: Es que mi hermano es un
cabezón... y cuando se pone digno, no hay quien le pare...
Héctor: Bueno, en eso se parece
un poco a ti...
Asun: ¿Pero qué dices...?
Héctor: Me refiero a lo de ser
cabezón... debe venir de familia...
Asun: (dándole un manotazo
divertido a su marido) ¡Vale ya...!
Héctor Pero también os parecéis
en otra cosa... y es que los dos tenéis muy buen corazón y muy buen fondo... y
cuando queréis a alguien os entregáis por esa persona hasta el final, caiga
quien caiga...
Asun: ¿Debo tomarme eso como un
cumplido, entonces...?
Héctor: Por supuesto... y
volviendo a lo de tu hermano, yo creo que en el fondo lo que le pasa es que
tiene miedo... la gente suele reaccionar así cuando en realidad no quieren
enfrentarse a la verdad... es más fácil esconder la cabeza debajo del ala que
asumir la realidad... y te lo digo por experiencia...
Asun: ¿Y entonces tú crees que mi
hermano sabe que el problema puede estar en él y no quiere asumirlo...?
Héctor: Es muy posible que sí que
piense que tiene algún problema de salud que le impida dejar embarazada a
Estrella, pero prefiere negárselo a sí mismo y a los demás, porque cree que así
se resolverá solo... el tiempo pasará, la gente se olvidará y todo estará bien,
pero eso no es más que una falacia... en realidad tu hermano está muerto de
miedo de pensar que los médicos puedan encontrarle algo serio, algo malo, y prefiere
no saberlo y no enfrentarse a ello, porque piensa que así es más fácil y se
ahorra disgustos, pero a la larga es mucho peor, cuanto más tiempo pase, más
nervioso estará...
Asun: Me ha gustado mucho todo
eso que le has dicho... eso de que tiene que hacerse la prueba por Estrella, si
la quiere de verdad...
Héctor: Yo he hablado con tu
hermano con el corazón en la mano, en confianza, como hubiera hablado
contigo...
Asun: Y yo te lo agradezco... y
creo que al final se ha tomado bien tus palabras y tus consejos...
Héctor: Eso espero... no quiero
que piense que su cuñado es un imbécil meticón que habla sin saber...
Asun: No lo hará... conozco a mi
hermano... tiene su genio pero como tú acabas de decir tiene muy buen corazón y
al final hará lo que debe hacer, seguro... (se incorpora un poco) lo que yo no
entiendo es porque los hombres piensan que se les está atacando a su hombría
por el hecho de no poder dejar embarazada a una mujer... es absurdo...
Héctor: (acariciando a su mujer)
Ya lo sé, cariño... pero por desgracia muchos confunden la esterilidad con la
impotencia... y yo he conocido algún caso cercano sobre esto...
Asun: Cuéntamelo...
Héctor: Verás... yo recuerdo
perfectamente que Alfonso, el hermano de Teresa, estaba obsesionado con el
hecho de ser padre... más de una vez llegó a decirme que para él lo fundamental
en su matrimonio era dejar embarazada a Ana... Alfonso solía pensar que los
hijos eran el único vínculo que unía al matrimonio, y que si no tenías hijos,
no tenías ese vínculo, y que cuando el matrimonio se rompía al no haber hijos
de por medio, no quedaba nada, en cambio si había hijos era más difícil que el
matrimonio se rompiera...
Asun: Pero eso es una tontería...
yo conozco muchas parejas que no tienen hijos y son la mar de felices, y en cambio
conozco también a otras que tienen un montón de hijos y no se soportan... la
felicidad en un matrimonio no depende de los hijos que tengas o no tengas,
viene dada por otras cosas... la felicidad hay que trabajarla día a día, el
amor hay que alimentarlo, porque sino se muere irremediablemente... y si encima
hay hijos de por medio, es mucho peor, porque al final los que más sufren en
esas situaciones son los niños...
Héctor: (besándola en la frente)
Estoy completamente de acuerdo contigo, cielo, y siguiendo con el ejemplo de
Alfonso, me acuerdo que yo le decía que no tuviera prisa, que no se
obsesionara, que disfrutara de su matrimonio y que los hijos llegarían cuando
tuvieran que llegar... por aquella época Teresa y yo éramos todavía felices y
aún no había explotado todo lo que vino después, pero recuerdo que Alfonso
estaba convencido de que si los hijos no llegaban es porque no querías
suficientemente a tu mujer y porque no eras capaz de hacer bien lo que
supuestamente debes hacer para engendrar un hijo...
Asun: Es increíble... no he oído
una teoría tan descabellada en toda mi vida... ¿qué tendrá que ver una cosa con
otra...? muchas veces el embarazo es cuestión de suerte... puedes pasarte la
vida intentándolo y no lograrlo nunca, y sin embargo otras veces te quedas
embarazada a la primera y sin quererlo, como le pasó a mi hermana Chelo...
Héctor: Te sorprendería saber la
cantidad de hombres que piensan que son menos hombres por ser estériles y no
poder engendrar hijos... eso les lleva a frustrarse y a caer en depresión a
veces...
Asun: Espero que ese no sea el
caso de mi hermano...
Héctor: Aún no sabemos cual es
exactamente el problema y si es tu hermano el que lo tiene... pero aún así, tu
hermano es fuerte, y no creo que sea de ese tipo de hombres que piensen así...
pero si lo es, no te preocupes porque vamos a estar ahí para ayudarle a
superarlo... entre todos le animaremos... el mundo no se acaba por no poder
tener hijos, y estoy seguro que Estrella va a seguir queriéndole igual que
siempre, aunque Miguel no pueda darle hijos...
Asun: Es que es injusto... yo
jamás pensaría que tú eres la mitad de hombre si no hubieras podido dejarme
embarazada... para mí tú eres absolutamente maravilloso, y eres un amante
excepcional... me haces completamente feliz, en todos los sentidos... y en
nuestro caso además hemos tenido suerte y hemos engendrado dos hijos
maravillosos, pero lo hemos hecho juntos, esos niños son el fruto de nuestro
amor, pero aunque esos niños no hubieran existido, tú y yo seguiríamos siendo
igual de felices, disfrutando y gozando de cada uno de nuestros encuentros
íntimos, porque nos queremos de una forma muy especial y porque sabemos lo que
necesitamos y nos lo damos y porque queremos estar juntos para siempre...
Héctor: (besando a su mujer
emocionado) Preciosas palabras... (bromeando) ¿y de verdad crees que soy un
buen amante...? no me lo habías dicho nunca...
Asun: (riéndose divertida) ¡Pues
claro que sí, bobo...! en lo que a mí respecta, satisfaces por completo todas
mis expectativas... (viendo la sonrisa que tiene Héctor) a ver si ahora te lo
vas a creer demasiado... (sonriente, le besa divertida en la nariz) sólo espero
estar yo también a la altura...
Héctor: (emocionado) ¿Bromeas...?
sólo puedo decir que me haces disfrutar con locura... y que eres una mujer
increíblemente pasional... que me vuelves loco cuando me seduces con esa
sonrisa tan encantadora... y que te amo...
Asun: (emocionada y sonriente) Y
yo te amo a ti...
(El feliz matrimonio se funde en
un amoroso y pasional beso. Después Asun besa a su marido con dulzura en el
pecho, para posteriormente apoyar su cabeza sobre el mismo, muy pendiente de
los rítmicos latidos de su corazón, que poco a poco la hacen caer en un
profundo y relajante sueño)
Héctor: (acariciando su pelo con
delicadeza y escuchando su respiración) Buenas noches, mi amor... no sé si
algún día sabré agradecerte lo suficiente el haberte conocido... pero sabes
bien que te amo con todas mis fuerzas...
(Asun duerme con una dulce
sonrisa en sus labios y Héctor también se termina quedando dormido en un
plácido sueño, pensando en las virtudes de su mujer a la que adora y
agradeciendo la suerte que ha tenido de conocerla)
(Un par de semanas después,
Estrella y Miguel son los que acuden a casa de Héctor y Asun para tomar café
por la tarde y charlar sobre las novedades de su situación. Asun y Héctor ya se
han preocupado de mandar a los niños con los abuelos, habida cuenta del tema
tan delicado que van a tocar en esta pequeña reunión)
Héctor: Hola, bienvenidos...
Miguel: (estrechando la mano de
Héctor) Hola, Héctor, ¿qué hay...?
Estrella: Hola, Héctor... (saluda
a su cuñado con dos besos)
Asun: ¡Hola, hermanito...! tenía
ganas de verte...
Miguel: Y yo a ti...
Estrella: Hola, Asun, querida...
Asun: ¿Qué tal vas, Estrella...?
Estrella: Bueno, tirando que no
es poco...
Asun: Pasad y sentaros, que
tenemos ya todo preparado sobre la mesita del sofá...
(Estrella y Miguel toman asiento
y Asun sirve un poco de café para todos)
Estrella: ¿Y los niños...?
Héctor: Están abajo, con Felisa y
Trino... les hemos mandado allí para que pudiéramos charlar aquí
tranquilamente...
Estrella: Es que le había traído
una cosita a María, es una tontería, pero ya sabes que como es mi ahijada tengo
debilidad por ella...
Asun: Sí, ya lo sé... no te
preocupes y no tienes por qué... luego si quieres bajamos a la portería y se lo
das tú misma...
Estrella: Estupendo, gracias...
(Miguel coge una pasta de la
bandeja central)
Asun: Bueno, hermanito... tú
dirás... ¿habéis tomado una decisión sobre lo que hablamos el otro día...?
Miguel: Sí, cuando me tranquilicé
un poco estuve pensando en todo lo que dijisteis... bueno, en realidad más bien
en lo que me dijo Héctor... y tenías razón... sé que me comporté como un bestia
hablándoos así, pero es que me cuesta asumir algunas cosas... me daba miedo
reconocer que el problema podía estar en mí, pero al final y después de darle
muchas vueltas hablé con Estrella y decidimos acudir al médico juntos...
Asun: (dándole la mano a su
hermano) Eso está muy bien, Miguel... es una buena decisión... ¿y te ha dicho
algo ya...?
Miguel: Bueno, me citó para el
día siguiente y me dijo que lo primero de todo era recoger una muestra de
semen, claro, para analizarlo y esas cosas... y también me han sacado sangre,
muestras de saliva... parecía un conejillo de indias...
Héctor: ¿Y te han dado ya
resultados...?
Estrella: En realidad aún no son
definitivos... aparentemente los análisis de sangre están perfectos y de lo
otro...
Miguel: (interrumpiendo un
momento a su esposa) Bueno, lo del semen y eso, parece que lo han mirado con el
aparato ese con el que puedes ver los organismos muy chiquititos...
Héctor: Sí, con un microscopio...
Miguel: Eso es... y al parecer
mis espermatozoides son más pequeños de lo que deberían ser... dicen que no
están maduros o algo así... y que no tienen fuerza suficiente para llegar y
fecundar el óvulo, pero aún no saben por qué... tienen que hacerme alguna otra
prueba y quieren que les lleve todo mi historial médico para intentar recabar
datos que les ayuden a averiguar que está pasando...
Asun: Entiendo... pues lo más
seguro es que el historial médico y de las vacunas y eso lo tenga madre en
alguna carpeta en casa... luego cuando bajemos se lo preguntamos a ver... ¿pero
tú estás bien...?
Miguel: Hombre, no es plato de
gusto que a uno le digan que sus espermatozoides son una birria, pero salvando
ese detalle, no me puedo quejar, podía haber sido peor...
Héctor: Pero vamos a ver,
Miguel... nadie está diciendo que tus espermatozoides sean una birria,
simplemente son un poco más pequeños de lo que deberían ser, y que no son lo
suficientemente maduros para un hombre de tu edad, pero habrá que saber cuál es
la causa de que eso sea así, y a lo mejor te pueden poner un tratamiento para
mejorar...
Miguel: Que no, Héctor, que no,
no intentes convencerme... soy impotente y ya está y no consigo dejar
embarazada a mi mujer porque soy un fracasado...
Héctor: Eso no lo digas ni en
broma... estás siendo muy injusto contigo mismo... en primer lugar estoy seguro
de que tú no eres impotente... y Estrella es la única que puede corroborar
eso...
Estrella: (avergonzada y
poniéndose muy roja) Yo es que... de estos temas prefiero no hablar... me da
una vergüenza enorme...
Asun: (dándole la mano a
Estrella) Estrella, que no pasa nada, estamos en familia... ya sé que es un
tema muy personal y muy íntimo, pero queremos intentar ayudar a Miguel, y
quitarle de la cabeza esa estúpida idea que tiene sobre la impotencia...
Héctor: Si queréis yo me voy, a
mí no me interesa la vida íntima de nadie, sólo la mía y entiendo que es un
tema bastante delicado...
Miguel: No, Héctor, por favor,
quédate... si a lo mejor soy yo el que estoy confundido...
Héctor: Los médicos podrán
corroborarlo en cuanto les lleves tu historial médico, pero seguramente el
problema en realidad sea más bien de esterilidad, es decir, que tus
espermatozoides tienen algún tipo de problema que les impide fecundar el óvulo
como deberían, pero eso no tiene absolutamente nada que ver con la
impotencia... algunas personas confunden esterilidad con impotencia y no tiene
nada que ver... tú puedes seguir manteniendo relaciones perfectamente normales
con tu mujer, y muy placenteras, y aunque no puedas dejarla embarazada, no pasa
absolutamente nada, no puedes obsesionarte con ello... aunque la procreación sea
el fin último de las relaciones maritales como dice la Iglesia, tú y Estrella
tenéis todo el derecho del mundo a disfrutar de vuestros encuentros íntimos,
los dos os lo merecéis y en vosotros dos está la oportunidad de demostraros lo
mucho que os queréis y lo mucho que os entregáis el uno al otro... la
obligación principal de los esposos es cuidar el uno del otro y hacerse
felices, y esa es una de las maneras de lograrlo...
Asun: Hermanito, tú no puedes
venirte abajo ahora... ya sé que esto ha sido un palo, pero tienes que mirar
hacia delante... Estrella y tú os merecéis ser felices... y mantener viva la
llama del amor y la pasión es muy importante en una pareja, y no siempre es
fácil de lograr eso, pero cuando se consigue es precioso... y te lo digo por experiencia...
Estrella: Madre mía, Asun,
oyéndote hablar así, no me extraña que estés tan contenta y que a Héctor y a ti
os vaya tan bien...
Asun: Intentamos crear algo nuevo
cada día... no caer en la rutina, porque eso es lo peor que le puede pasar a un
matrimonio... la mayoría de los matrimonios que se terminan lo hacen por falta
de comunicación y por aburrimiento... y eso es lo peor... así que el mejor
consejo que os puedo dar a los dos es que disfrutéis de lo que tenéis, que no
os lamentéis por lo que no podáis llegar a tener, vivid intensamente el
presente y cultivad el amor, que es lo único por lo que merece la pena luchar
de verdad...
Miguel: (abraza a su hermana con
lágrimas en los ojos) Hermanita... me estás emocionando...
Estrella: (con lágrimas en los
ojos) Y a mí... ha sido muy bonito todo eso que has dicho, de verdad...
Héctor: Es que Asun es una mujer
increíble...
Miguel: Desde luego no me extraña
que te enamorases de ella, Héctor... porque mi hermana es la mejor persona que
hay en el mundo... y me alegro que sea tan feliz a tu lado... cuídala mucho,
por favor...
Héctor: Te lo prometo, Miguel...
la cuidaré como el tesoro más preciado del mundo...
Estrella: (secándose las lágrimas
y mirando su reloj) Bueno, creo que se está haciendo un poco tarde, ¿no...?
deberíamos bajar a casa de tu madre...
Miguel: Sí, tienes razón... voy a
ver si encuentro el historial ese para llevárselo mañana al médico, y tú le das
ese regalito que le has comprado a María...
Héctor: Pues vamos...
(Todos se bajan a la portería y
allí Miguel con la excusa de ir al cuarto de baño, se mete un momento a la
habitación de sus padres y encuentra la carpeta que andaba buscando. Felisa y
Trino de momento saben más bien poco de toda la peregrinación de médicos y
pruebas que se está haciendo Miguel. Ellos han preferido no decirles nada de
momento hasta no tener un diagnóstico certero y seguro. Mientras tanto en el
salón, la familia está muy entretenida abriendo el libro que Estrella le ha
regalado a María)
María: Muchas gracias, madrina...
me gusta mucho... un libro de fábulas... lo empezaré a leer esta misma noche...
Estrella: Me alegro de que te
guste, cariño...
Miguel: Bueno, pues nosotros ya
nos vamos que sino se nos hace muy tarde para cenar... mañana le veo en el
taller, padre...
Trino: Claro, hijo, hasta
mañana...
Felisa: Adiós, hijo, cuídate...
adiós, Estrella, hija...
Estrella: Adiós, doña Felisa...
Héctor: Y nosotros también nos
subimos con los niños para arriba, ¿verdad, cariño...?
Asun: Sí, vámonos...
Felisa: Adiós, hijos...
Asun y Héctor: Adiós...
María y Daniel: ¡Adiós, abuela,
adiós abuelo, hasta mañana...!
Trino: Adiós...
(Héctor y Asun con los niños se
despiden en el portal de Estrella y Miguel, y cogen el ascensor para subir a
casa de nuevo)
(Un par de días después, Asun vuelve
del trabajo cuando pasa por el taller donde está su hermano y al verla pasar
por delante la llama)
Miguel: ¡Asun, Asun...!
Asun: ¡Ah, hola Miguel...! no te
había visto...
Miguel: ¿Adónde vas con tanta
prisa...?
Asun: A casa... voy a preparar
algo de comida porque Héctor está a punto de llegar, y madre hoy tenía que ir a
hacer unos recados y no podemos comer con ella... ¿y padre, dónde está...?
Miguel: Ha salido a comprar unos
repuestos...
Asun: ¿Y tú cómo estás...?
Miguel: Bueno... quería
preguntarte una cosa...
Asun: Tú dirás, hermanito...
Miguel: ¿Tú recuerdas que yo
tuviera paperas de pequeño...?
Asun: Pues la verdad... no, yo
era bastante pequeña... ¿de que edad estás hablando...?
Miguel: De cuando tenía 8 años...
Asun: Pues entonces yo tenía 7, porque
tú y yo nos llevamos 1 año... y no, la verdad es que no, tendrás que
preguntarle a madre...
Miguel: Te lo digo porque le he
llevado al médico mi historial y revisando todos los documentos ha comprobado
que yo tuve paperas con 8 años, y al parecer eso podría explicar la razón de mi
esterilidad, porque en la mayoría de los casos, las paperas sufridas en la
infancia conducen a la esterilidad en el hombre adulto...
Asun: Vaya... pues no lo sabía...
pues lo siento mucho, Miguel... ven aquí... (abraza a su hermano cuando llega
Héctor)
Héctor: ¡Hola...!
Asun: Hola, cariño...
Miguel: ¿Qué hay, Héctor...?
estaba aquí charlando con mi hermana... y al parecer ya tenemos una razón
bastante posible que explica mi problema de esterilidad...
Héctor: ¡Vaya...! ¿y cuál es...?
Asun: Paperas... al parecer mi
hermano enfermó de paperas cuando tenía 8 años... lo curioso es que ni él ni yo
lo recordamos y madre tampoco nos comentó nunca nada, al menos que yo
recuerde...
Héctor: Pues es importante que le
preguntéis a vuestra madre, porque desde luego es una buena razón para
explicarlo... y si es así, es una auténtica faena...
Miguel: Sí, la verdad es que
nunca pensé que esto podría ocurrirme a mí, pero en fin, no se puede hacer nada
ya... habrá que asumirlo y tirar para adelante...
Héctor: (dando un golpe amistoso
en el hombro de su cuñado) ¡Así se habla, Miguel...! ¡con fuerza y decisión...!
sólo así conseguirás superarlo y hacer planes de futuro...
Miguel: Lo que sí quiero es darte
las gracias por todos tus consejos y buenas palabras... si no hubiera sido por
ti, creo que me habría hundido sin remedio...
Asun: Eso sí que no, eh,
hermano... no se te ocurra pensar tonterías... tú y Estrella os merecéis ser
felices siempre y os tenéis el uno al otro, que no se te olvide nunca...
Miguel: No lo olvidaré... te
prometo que voy a ser fuerte por ella y por vosotros... y por mí mismo...
Asun: Gracias... (besa a su
hermano) bueno, nos vamos a casa a preparar algo de comer rapidito... ¿quieres
subir con nosotros...?
Miguel: Pues casi sí... dejaré
una nota a padre por si vuelve aquí y subo a comer arriba con vosotros... voy a
lavarme un poco y a cambiarme y subo enseguida...
Asun: Muy bien, te esperamos
arriba...
Miguel: De acuerdo...
(Héctor y Asun se suben a casa
para ir preparando comida y en un rato sube Miguel y los tres comparten una
sobremesa agradable antes de volver a sus respectivos trabajos)
(Ya por la tarde, Miguel contactó
con su madre, quien al hablar del tema, recordó efectivamente que su hijo había
tenido paperas a la edad de 8 años. Miguel le contó entonces toda la historia
completa de sus antecedentes de salud y todas las pruebas médicas a las que se
había sometido y que habían certificado que efectivamente sufría de esterilidad
derivada de enfermedad, que le impedía dejar embarazada a Estrella. Felisa,
aunque inicialmente estaba un poco triste y sentía lástima por todo lo que su
hijo tenía que estar sufriendo, finalmente se alegró por ver lo maduro y lo
fuerte que estaba siendo asumiendo la realidad y prometió apoyarle y ayudarle a
salir adelante en todo lo que se propusiera en el futuro)
Muy bien Raki, encaja perfectamente con mi historia y está muy bien relatado, apoyado además por las declaraciones de Héctor y la muestra de amor entre la pareja,no es extraño que Miguel acuda al médico....hay una cosita Raki que te no me cuadra ¿dices que Asun tiene ganas de estrenarse como tía? ¿dónde dejamos a Irenita? además luego hablas de Chelo..seguro que es un despite, ¿no?
ResponderEliminarPor supuesto que ha sido un despiste... ¡ups, tienes toda la razón, pero lo he revisado y lo acabo de coregir, je, je...! ¡Gracias por vigilar el gazapo...! :)
ResponderEliminarAdemás no se como se me ha podido escapar, porque Irenita está bien visible en mis relatos... no como en la serie... ;) pero ya está solucionado...
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