martes, 22 de enero de 2013

Capítulo 51: La Primera Comunión de María (Mayo de 1966)


(Un mes después, finales de Mayo de 1966. Todo está preparado en casa de los Perea porque este fin de semana es el gran día para la pequeña María. El sábado tomará la Primera Comunión junto a su amiga Clara, y el domingo cumple los 8 años. María está un poco nerviosa por como se van a desarrollar los acontecimientos y por estar a la altura de lo que esperan sus abuelos, especialmente su abuela Felisa, quien se sintió muy orgullosa con su nieta Irenita cuando hizo la comunión. María quiere que su abuela se sienta igualmente orgullosa de ella)

(La noche anterior, Asun repasa que el vestido de comunión de María esté impecable y lo tiene colgado de la lámpara para que no se arrugue. Dani ya se ha acostado hace un rato y María mira una vez más su vestido blanco colgado antes de irse a dormir)

Asun: ¿Estás nerviosa, tesoro...?
María: Un poco... quiero que salga todo bien...
Héctor: Y saldrá bien, princesa, te lo prometo... mañana vamos a tener un día importante pero también agotador, va a venir mucha gente a la misa y después al banquete en El Asturiano... pero tú vas a estar radiante... y con ese vestido vas a ser realmente una princesa... mi princesa... (besa a su hija en la frente)
María: Me gusta que me des ánimos, papá, eso me tranquiliza y me ayuda a dormir... me voy a la cama que mañana hay que madrugar mucho y mamá me tiene que arreglar el pelo, y luego vestirme y llegar a la iglesia un poco antes para los últimos ensayos...
Asun: Claro que sí, cariño... que descanses... hasta mañana... (besa a su hija)
María: Buenas noches...
Héctor: Adiós, princesa...

(Héctor y Asun cenan y se sientan en el sofá un rato antes de acostarse)

Asun: (mirando el vestido que cuelga de la lámpara) La verdad es que ha quedado precioso... y María va a estar muy guapa con él...
Héctor: Eso seguro, va a ser la niña más guapa de la parroquia...
Asun: (riéndose) Eso si que es amor de padre...
Héctor: No lo puedo evitar, es mi niña...
Asun: (dando un beso a su marido) Y nosotros también deberíamos acostarnos ya porque mañana hay mucho que hacer...
Héctor: Ah, y se me olvidaba, que también veremos mañana a la mamá más guapa de la parroquia...
Asun: (sonriendo divertida) ¡Ay que ver que zalamero eres...! anda, tira para la cama...
Héctor: (haciendo una divertida reverencia) A sus pies, señora Perea...

(Asun se ríe y los dos se van hacia el dormitorio entre risas y arrumacos)

(A la mañana siguiente en casa de los Perea hay mucha tarea. Felisa ha subido para ayudar a Asun con los preparativos una vez se ha vestido ella y ve a María ya vestida de comunión)

Felisa: ¡Mírala, que guapa que está ella...!
Héctor: ¿A qué va a ser la niña más guapa de la parroquia...?
Felisa: Eso ni lo dudes, yerno...

(Asun pone a su hija la medalla que le ha regalado su abuela por la comunión, y los pendientes de oro que sus padrinos Estrella y Miguel le han regalado. María no deja de dar vueltas con su vestido)

Asun: María, cariño, deja de moverte que te lo vas a ensuciar antes de tiempo...
María: Está bien, mamá, tienes razón... ¿qué hora es...? ¡vamos a llegar tarde...!
Héctor: Tranquila, princesa, tenemos tiempo, llegarás bien para reunirte con tus compañeras y sobre todo con Clara, que seguro que también estará guapísima...
María: ¡Ay sí... tengo ganas de verla...!
Héctor: Ahora te llevo a la parroquia yo con el coche para que no te manches el vestido y te dejo allí y vengo a por tu madre, Dani y los abuelos junto con tu prima Irene, ¿de acuerdo...?
María: De acuerdo...

(Héctor baja con María a la calle y la lleva a la parroquia. Allí, María se reúne con sus otras compañeras pero Clara aún no ha llegado, por lo que decide esperarla fuera)

Héctor: ¿No tendrás frío aquí fuera...?
María: No, papá, hace sol y seguro que Clara está a punto de llegar...
Héctor: Como quieras, princesa... yo me voy a buscar al resto de la tropa y vuelvo enseguida...
María: Muy bien...

(Héctor vuelve a casa, recoge a los demás y vuelve con ellos a la iglesia. Hasta allí ya han llegado los papás de las otras compañeras que hacen la comunión junto con María. También ha llegado por fin Clara con sus padres. Asun sale al encuentro de Aurelia mientras Héctor saluda a la familia Bonilla y a Estrella y Miguel que ya han llegado también)

Asun: ¡Hola, Aurelia...! ¡que guapísima estás...!
Aurelia: ¿Sí...? calla, calla, que vaya nochecita llevamos...
Asun: ¿Por qué, qué ha pasado...?
Aurelia: Pues que ayer después de cenar, Clara empezó a sentirse fatal... empezó a vomitar sin parar, y no sabíamos si es que le había sentado algo mal de la cena, o si eran los nervios por lo de hoy... el caso es que la llevamos a la casa de socorro porque estábamos muy preocupados, no conseguíamos que se le pasaran las náuseas...
Asun: (preocupada) ¿Y cómo terminó todo...?
Aurelia: Pues al final los médicos dijeron que debió ser un corte de digestión propiciado por los nervios, y le fueron dando pequeños sorbitos de agua con azúcar cada 5 minutos... estuvimos en el hospital hasta las tres de la madrugada por lo menos, y no hemos dormido nada... de hecho casi creíamos que Clara no podía hacer la comunión hoy...
Asun: ¡Ay, pobre...! ¡que mal lo ha tenido que pasar...!
Aurelia: Imagínate... y cuanto más pensaba que hoy no podía venir, más nerviosa se ponía... ahora la ves así de bien, pero anoche no las tenía yo todas conmigo...
Asun: Pues ya lo siento... pero me alegro que al final todo se haya solucionado... ven, vamos a saludar a Bonilla y a mi hermano que ya les veo por allí...

(Asun se une al grupo de Bonilla, Matilde, Estrella y Miguel que están con Héctor charlando en la puerta de la iglesia. Dani y Javier ya se han ido por ahí a correr y jugar, y Felisa y Trino están muy entretenidos charlando con Manolita y Marce que ya han llegado con Pelayo y toda su tropa. En esta ocasión, Pedro no ha podido venir ya que está estudiando en el extranjero, y Leonor aprovecha esta ocasión para presentar oficialmente en la familia a su novio formal, a quien sus padres y su abuelo ya conocían)

(La ceremonia transcurre sin novedad. María y Clara tienen al igual que el resto de los niños que toman la Comunión ese día, protagonismo en las diferentes etapas de la ceremonia, durante las preguntas que formula el sacerdote, en las ofrendas, en las peticiones y en las lecturas, así como naturalmente en el momento de comulgar por primera vez. Todos los niños han entrado en la iglesia por el pasillo central con una vela en la mano y se han situado alrededor del altar haciendo semicírculo de manera que a todos ellos se les ve de perfil y ninguno da la espalda a los bancos donde se sitúan las familias y el resto de los invitados, de manera que se pueden tomar fotos sin problemas)

(Al acabar la ceremonia, los niños se quedan en el altar un rato al tiempo que las familias van saliendo de los bancos y aprovechan para tomarse fotos con ellos frente al altar. Un buen rato después, María y Clara salen a la calle y las familias y amigos invitados deciden continuar la sesión de fotos en el parque que se encuentra enfrente de la iglesia)

Héctor: (con la cámara en la mano) A ver, chicas, poneros ahí juntas las dos... ¡sonreíd...!
María: ¡Venga papá, otra más... y ahora con Daniel...!
Héctor: Bien... vamos, campeón, ponte ahí con tu hermana...
Dani: ¡Vaya rollo...! ¡yo me quiero ir a jugar...!
Asun: Deja de quejarte tanto, Dani... hoy es un día muy importante para tu hermana...

(La sesión de fotos se alarga bastante ya que Clara también se hace sus fotos con sus abuelos, sus padres, sus amigos, hasta que finalmente todos acaban por trasladarse al Asturiano, donde Manolita ha dejado ya preparada toda la comida en bandejas para no tener mucha tarea. Todos colaboran en repartir las raciones y entre risas y charlas van agotando todas las provisiones. Clara no tiene demasiada hambre después de todo lo que ha pasado la noche anterior y come muy poco pues no quiere pasar otra mala noche)

María: ¿Te encuentras ya bien, Clarita...?
Clara: Sí, estoy mejor, pero no quiero comer mucho por si me sienta mal otra vez... ¡no sabes lo mal que lo pasé...! ¡y el susto que se llevaron mis padres...!

(Cuando llega el momento de la tarta, las dos niñas posan ante la cámara de Héctor y Gustavo con una divertida sonrisa y partiendo la tarta. Dani y Javier miran la tarta con ojos golosos esperando el momento para meterle mano a la nata que tanto les gusta)

Asun: ¡Daniel Perea, que te veo... ojito con meter el dedo en la nata...!
Dani: ¡Pero mamá si yo no iba a hacer nada...!
Asun: Por si acaso...
Matilde: Javi... solo te lo voy a decir una vez...
Javi: ¡Que sí, mamá...!

(Después de la comida, los niños se van a jugar a la plaza mientras los mayores se reúnen en pequeños corros para charlar tranquilamente el resto de la tarde)

Bonilla: Bueno, Héctor pues ya está, ya ha pasado el día grande para tu niña...
Héctor: Sí, la verdad es que llevaba todos estos meses muy ilusionada y anoche estaba especialmente nerviosa porque todo saliera bien... pero estamos contentos, todo ha salido bien, ¿verdad, cariño...?
Asun: Sí, todo ha salido a pedir de boca... además ha hecho un día estupendo, y eso también ayuda, claro...
Felisa: Estoy muy orgullosa de María, hija... es que estaba tan guapa... cuando tengas reveladas las fotos, me tienes que dejar una copia de una de ellas para ponerla en el salón, junto a la de Irene...
Asun: Claro que sí, madre, y le daré a elegir, la que usted quiera...

(Héctor y Asun se acercan a Estrella y Miguel que están un poco más apartados con los del Asturiano)

Asun: ¿Qué tal lo habéis pasado...?
Estrella: Muy bien... ha sido una ceremonia muy bonita, y María está guapísima...
Héctor: Y no os preocupéis que os daremos la foto en la que estáis con ella...
Miguel: Gracias, Héctor...
Asun: ¿Cómo estás, hermano...? ¿qué tal lo llevas...?
Miguel: Mejor... tengo que reconocer que poco a poco voy estando mejor, intento disfrutar de la vida y no ponerme triste al pensar que jamás podré tener hijos...
Héctor: Una cosa, Miguel, y permíteme que te haga una sugerencia... ¿habéis pensado en la posibilidad de adoptar...?
Miguel: (pone cara de extrañeza) ¿Adoptar...? ¿qué quieres decir...?
Héctor: Sí, hombre, me refiero a que dado que no es posible que podáis tener hijos naturales, biológicos, a lo mejor podíais plantearos ir a una agencia de esas que tienen niños que se han quedado sin padres por diferentes motivos y solicitar su adopción... haceros cargo de uno de esos niños tan necesitados de cariño y criarle y educarle como si fuera propio...
Estrella: La verdad es que no se me había ocurrido... pero tiene bastante sentido eso que dices... de hecho cuando me quedé sola con mi padre, ese hombre tan horrible, hubiera deseado estar con una familia que me quisiera de verdad... y menos mal que vino Gerardo a por mí y me sacó de aquel infierno...
Asun: Es que lo más importante para un niño es recibir el amor y el cariño de unos padres que le quieran de verdad... no tiene nada que ver si hay lazos de sangre o no...
Miguel: ¿Y vosotros creéis que hay posibilidades de que nos den un niño de esos...?
Héctor: Yo no lo sé, la verdad, pero quien sabe de estas cosas en serio es Gustavo... en su bufete trabajan mucho con una agencia de adopción que se encarga de buscar familias adecuadas a los niños que tiene acogidos en los orfanatos de la ciudad... si queréis podemos hablar con él y concertáis una entrevista tranquilamente en su despacho cuando os venga bien...
Asun: Eso es una buena idea... además Gustavo es de total confianza... ya sé que vosotros, sobre todo tú, Estrella, apenas habéis tenido contacto con él, pero tú le conoces Miguel... y sabes que es un hombre muy bueno y muy discreto... estoy segura que él os va a poder ayudar...
Miguel: Está bien, por intentarlo no perdemos nada...

(Héctor hace un apartado con Gustavo y le informa de la situación de forma breve. Posteriormente, Gustavo se reúne un momento con Miguel y Estrella y acuerdan verse en el despacho a la semana siguiente para charlar tranquilamente del asunto)

Miguel: Hermanita, Gustavo nos ha dicho que puede vernos la semana que viene... ya te contaré lo que nos dice...
Asun: Me alegro mucho... y ya verás como al menos os sacará de dudas... y luego pues lo pensáis tranquilamente, y seguro que entre todos encontramos una solución buena...
Miguel: Gracias una vez más por tus ideas y tu buena disposición, cuñado...
Héctor: No tienes porque dármelas, hombre... para eso está la familia, para ayudarnos unos a otros...
Asun: Bueno, ¿y ahora qué, ponemos un poco de música y nos marcamos unos bailes con los niños...?
Héctor: Me parece una gran idea... podemos organizar un concurso de baile por parejas y por equipos...
Asun: Sí, y los que ganen se llevarán premio...

(Héctor y Asun ponen en marcha la iniciativa, retirando las mesas del bar a un lado. María, Clara y el resto de los niños se lo pasan de miedo preparando diferentes bailes con los que sorprender a sus invitados, y el resto de ellos poco a poco se van sumando al concurso. La velada transcurre de forma muy agradable entre bailes, copas, charla y risas, hasta que ya a última hora de la tarde, los invitados se van retirando y el bar se va quedando cada vez más vacío, siendo los últimos en cerrar los Asturianos y Felisa que se ha quedado para ayudarles a recoger)

(Ya por la noche, y una vez en la cama, María se despide de sus padres que están con ella en la habitación)

Héctor: ¿Te lo has pasado bien, hija...?
María: De maravilla, papi... y eso de los bailes ha sido una gran idea, y muy divertida... y también me ha gustado mucho todo lo que me han regalado...
Asun: Ya me lo dejarás ver tranquilamente mañana, eh...?
María: Sí, porque además ha sido regalo doble por la comunión y el cumpleaños... estoy muy contenta, mamá...
Asun: Me alegro mucho, tesoro... ahora descansa que tienes que estar hecha polvo...
Héctor: Buenas noches, princesa...
María: (se cuelga del cuello de su padre) Buenas noches, papi... (besa a su madre) buenas noches, mami...

(Desde el cuarto de enfrente se oye la voz de Dani)

Dani: Papi, tráeme agua... tengo sed...
Héctor: Ahora voy, campeón...

(Héctor apaga la luz del cuarto de María y va hacia la cocina para llevarle un vaso de agua a su hijo. Después, se va al dormitorio con Asun, para acostarse también, ya que ha sido un día muy intenso y lleno de emociones y anécdotas para todos)











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