(El verano va tocando a su fin.
Tras las vacaciones, todo vuelve a la rutina para nuestros protagonistas, pero
este año va a ser algo diferente para las familias Perea y Bonilla porque los
pequeños Daniel y Javier van a empezar el colegio por primera vez. Aunque no lo
quieren decir muy alto, en el fondo los dos están deseando empezar las clases
ya que están aburridos de quedarse en casa siempre mientras María y su amiga
Clara van todos los días al colegio y cuentan maravillas)
(Asun y Héctor también están
felices de que su hijo empiece el colegio por primera vez, así estará ocupado
por las mañanas y no dará trabajo a Felisa, que aunque cumple de buen grado sus
tareas como abuela, Asun tiene la sensación de que en ocasiones abusan
demasiado de su buena disposición)
(Llega Septiembre y con él la
vuelta al trabajo, las compras del material escolar para el nuevo curso y del
material que Dani va a estrenar por ser su primer año. Dani también está
emocionado por empezar el colegio)
Dani: Papi, ¿y el cole es muy
grande...?
Héctor: Sí, cariño, pero no te
preocupes que no te vas a perder ni nada... los profesores van a estar todo el
rato contigo vigilando para que no os pase nada malo ni a ti ni al resto de tus
compañeros... además vas a hacer muchos amigos nuevos y vas a estar en la misma
clase con Javier, y vais a aprender muchas cosas...
María: (tranquilizando a su
hermano) Tú tranquilo, Dani, que seguro que tu cole es tan bueno como el mío...
y yo me lo paso muy bien en el patio jugando con mis amigas nuevas y con Clara
e Irene también, y mis profesoras me enseñan muchas cosas interesantes, a leer
y escribir y los números... aunque algunas cosas me cuestan un poco...
Dani: ¿Y jugaremos al fútbol...?
Asun: Seguro que sí, cariño, el
colegio tiene un patio grande donde podréis jugar a lo que queráis... estoy
convencida de que te vas a alegrar de empezar mañana una nueva experiencia...
María: Y no se te ocurra ponerte
triste o llorar... cuando yo empecé el cole me acuerdo que había varias niñas
que estaban llorando y yo no entendía por qué...
Dani: Yo no lloro... ya soy
mayor...
Héctor: Claro que sí, principito,
tú ya has superado todo eso y mañana vas a ser un niño muy valiente y no vas a
llorar nada... (dirigiéndose también a María) y ahora a la cama los dos, que
mañana es un día importante y tenemos que madrugar, ¿de acuerdo...?
María: De acuerdo... hasta mañana
papá... (le da un beso fuerte)
Héctor: Hasta mañana, princesa...
Dani: ¿Me cuentas un cuento antes
de dormir...?
Héctor: Claro, cariño, vamos a tu
habitación y elige el que quieras...
María: Papi, cuando sepa leer
bien de verdad, yo puedo contarle los cuentos a Dani...
Héctor: Me parece muy bien,
princesa... hala vamos...
(María va a su habitación tras
despedirse de su madre que está en la cocina preparando la cena para Héctor y
ella. Por su parte, Héctor va a la habitación de Dani para leerle un bonito
cuento y después da las buenas noches a su hijo y apaga la luz para que pueda
dormir)
(Al rato, Héctor vuelve al salón,
donde Asun ya tiene preparada la mesa para cenar)
Héctor: ¡Mmmm... como huele
todo...! estás hecha una gran cocinera...
Asun: Pues mejor sabrá... ¿te has
lavado las manos...?
Héctor: Sí... vamos a sentarnos a
disfrutar de estos manjares que has preparado...
Asun: Eres un exagerado y lo
sabes...
Héctor: Puede ser, pero me he
pasado varios años de mi vida comiendo prácticamente sólo cosas frías, que
ahora valoro mucho más la comida caliente recién hecha y disfruto de tus
guisos...
Asun: (cogiéndole la mano) Me
alegro que te guste...
Héctor: Eres la mejor... en
todo...
Asun: Estoy intrigada... todo
este peloteo que llevas haciéndome un buen rato... ¿no será que quieres algo
más de mí esta noche...?
Héctor: (haciéndose el inocente) ¿Yo...?
¿por quién me tomas...? no te estoy haciendo la pelota, estoy diciendo verdades
como puños...
Asun: No sé, no sé, no me fío...
cuando te pones tan encantador es que estás buscando algo...
Héctor: De verdad que no,
cariño... si quisiera pedirte algo conozco otras formas de hacerlo... (la besa
en el cuello con dulzura)
Asun: (riéndose divertida) Está
bien, está bien, ya veo por donde vas... te creo... y vamos a cenar que esto se
queda frío...
Héctor: Tienes toda la razón...
(se queda pensativo un momento) ¿te has fijado cómo pasa el tiempo...? hace
nada era María la que empezaba el colegio y ahora es Daniel el que lo hace...
se nos hacen mayores a una velocidad de vértigo, esto es increíble y casi sin
enterarnos...
Asun: Bueno, sin enterarnos
tampoco, que el tiempo pasa para todos... tú y yo también hemos cambiado,
¿no...?
Héctor: Pues a mí me sigues
pareciendo la misma mujer tan encantadora y atractiva que me enamoró...
Asun: Tú también sigues siendo el
mismo hombre que me encandiló... y aún sigues manteniendo esa esencia tan
tuya... no cambies nunca, mi amor, me gustas así como eres...
Héctor: (le coge la mano y se la
besa amorosamente) Te quiero...
Asun: (le devuelve una gran
sonrisa) Y yo...
(Héctor y Asun siguen disfrutando
de la maravillosa cena familiar y posteriormente se van a la cama también,
manteniendo primero un divertido juego de besos y caricias y cayendo después en
un profundo sueño que sólo es interrumpido por el despertador a la mañana
siguiente)
(Ya por la mañana, Asun prepara
el desayuno de los niños y Héctor prepara un café para ellos dos ya que al ser
el primer día de colegio para Daniel, van a acompañarle hasta verle entrar por
la puerta, como ya hicieron con María en su momento. Por este motivo, María irá
hoy al colegio con Clara y su madre que la llevarán, para que Asun y Héctor
puedan irse con Dani)
Asun: María, cariño... date prisa
que Aurelia estará al llegar y llamará en cualquier momento y ya sabes que no
le gusta que lleguéis tarde...
María: Que sí, que ya voy...
Héctor: ¿Llevas todo,
princesa...?
María: Creo que sí, en la mochila
está todo lo que necesito para el primer día en la nueva clase... además este
año subimos un piso hacia arriba porque somos mayores...
Asun: ¡Que bien, cariño...!
entonces tendrás una vista mejor desde las ventanas, ¿no...?
María: Creo que sí... y a
principios del año que viene empezamos la catequesis para preparar la
Comunión...
Héctor: Claro que sí, princesa,
ya te queda poco...
María: Y quiero tener una fiesta
igual de bonita que la que tuvo Irene...
Asun: Bueno de eso ya hablaremos,
que aún falta mucho tiempo, más de 1 año...
(Se oyen unas voces en la plaza)
Clara: ¡María, ya estamos
aquí...!
María (mira por la ventana) ¡Ya
bajo, Clara...!
(María se despide de sus padres)
María: Me voy, papi, mami...
Clara me espera abajo...
Héctor: Claro, princesa... (le da
un beso en la frente) que tengas un primer día maravilloso...
Asun: Y ya nos contarás a la
vuelta todo lo que has hecho, eh...?
María: Sí, mamá... adiós...
Asun: Adiós, tesoro...
(María se baja a la calle)
Asun: Héctor, cariño, ¿has
comprobado que Dani tiene todo lo que necesita en su mochila...?
Héctor: Sí, descuida, lo acabo de
mirar... ¿ha desayunado ya...?
Asun: Muy poco... dice que no
tiene hambre porque está nervioso...
Héctor: Le entiendo, pobrecito...
Asun: Voy a meterle un bocadillo
en la mochila por si le entra hambre a media mañana...
Héctor: (va a buscar a Dani que
está en su habitación) A ver campeón... ¿listo para triunfar en tu primer
día...?
Dani: No lo sé...
Héctor: ¿Cómo que no lo sabes...?
vas a triunfar, estoy convencido, y además vas a estar con Javier... el tío
Bonilla me ha dicho que Javier no se va a separar de ti ni un minuto...
Dani: Tengo un poco de miedo de
los otros niños...
Héctor: Ay, campeón, no tienes de
que preocuparte... (le besa en la frente) tener miedo es algo normal y
natural... tú eres un auténtico Perea y los miembros de esta familia somos unos
valientes precisamente porque cuando tenemos miedo, nos enfrentamos a él y lo
vencemos... ese es nuestro secreto...
Dani: (asiente con la cabeza)
Vale, papi... te quiero...
Héctor: Y yo a ti, campeón...
(Héctor abraza a su hijo y sale
con él de la habitación, cruzándose en el pasillo con Asun que ha estado
escuchando desde la puerta la emotiva conversación que Héctor ha tenido con
Dani)
Asun: Me encanta ese poder de
convicción que tienes... eres un padre maravilloso, y por eso estoy muy
orgullosa de ti... dame un beso, anda...
(Héctor besa a su mujer
amorosamente)
Héctor: Venga, vámonos ya, que
sino al final tanto madrugar y llegaremos tarde...
Asun: Sí, tienes razón, vamos...
(Héctor y Asun cogen el coche y
llevan a Dani al colegio. Allí en la puerta, Héctor deja a Asun y Dani mientras
él se va a buscar aparcamiento)
(Asun y Dani ven como llega
Bonilla con Matilde y Javier de su mano)
Dani: ¡Hola, Javier...!
Javier: ¡Hola, Dani...!
Dani: ¿Estás nervioso...?
Javier: Un poco, pero no mucho...
Dani: Yo estaba muy nervioso
antes, en casa, y tenía miedo, pero mi papá me ha dicho que somos una familia
de valientes y ahora ya no tengo miedo...
Javier: Hay muchos niños como
nosotros...
Dani: Sí, espero que nos dejen
jugar con ellos...
Bonilla: Pues claro que sí,
chicos...
Asun: Lo vais a pasar en grande,
ya veréis...
(En ese momento llega Héctor)
Héctor: Bonillaaa....
Bonilla: Pereaaa...
Asun: (riéndose por el saludo tan
particular de los dos amigos) Cariño, ¿has dejado el coche muy lejos...?
Héctor: No, está en la siguiente
bocacalle...
Bonilla: Estábamos hablando de la
cantidad de niños que hay como ellos y de si les dejarán jugar...
Héctor: No tengo ninguna duda,
van a triunfar, yo ya se lo he dicho a Daniel en casa...
Bonilla: Sí, ya le he oído
comentar algo de eso...
Asun: Es un fenómeno dando
consejos...
Bonilla: Sí, lo sé... de eso
tengo experiencia...
Matilde: Mira, ya se abren las
puertas... en breve les llamarán para entrar...
(Los niños empiezan a ver como
los diferentes chicos se van hacia la entrada principal del colegio y forman
filas por grupos de edad)
Asun: Mira, tesoro, los más
pequeños están allí... iros para allá, anda... ¿quieres que te acompañemos...?
Dani: No, prefiero ir solo... si
María no lloró, yo tampoco...
Héctor: Muy bien, campeón... dame
un beso... nos quedaremos aquí todavía un rato hasta que entres, ¿vale...?
Dani: Vale, papi...
(Javier también se despide de sus
padres y los dos niños se encaminan hacia el grupo de los de su edad, mientras
los padres les ven alejarse)
Héctor: Se nos hacen mayores,
Bonilla... y no podemos hacer nada por evitarlo...
Bonilla: Cuanta razón tienes,
Héctor...
(Ya a lo lejos los niños van
entrando poco a poco en el interior del colegio)
Asun: Luego a la tarde vendremos
a buscarle a ver que cuenta y que impresión saca de su primer día...
Matilde: Seguro que muy buena...
bueno, yo tengo que irme que tengo que abrir el estanco...
Asun: Héctor, cariño, ¿me acercas
a la redacción...?
Héctor: Sí, claro, ahora mismo...
Bonilla, ahora te veo en el despacho...
Bonilla: Muy bien, hasta ahora...
(Las dos familias se despiden en
la puerta y se van a sus respectivos coches)
(Asun llega a la redacción y allí
se encuentra con Aurelia)
Aurelia: ¿Qué, ya le habéis
dejado en el colegio...?
Asun: Sí... pobrecito, estaba muy
nervioso aunque se estaba haciendo el valiente para que no sufriéramos por
él... pero ahí le hemos dejado con Javier... esperemos que les vaya muy bien a
los dos en su primer día...
Aurelia: Seguro que sí, mujer...
yo ya he dejado a las niñas en el colegio también y María no se cansaba de
repetir que veía a su hermano muy nervioso pero que estaba segura de que iba a
ser fuerte y no iba a llorar...
Asun: Yo tengo ganas de verle la
carita que pone cuando salga del cole hoy... estaremos ahí sin falta los dos
para recibirle en la puerta, así que tengo que pedirte otro favor, que lleves a
María a casa cuando salgan del colegio...
Aurelia: Eso está hecho, pero te
voy a proponer otra cosa mejor aún... como es el primer día y no tendrán
deberes, me llevo a las dos niñas a casa para que jueguen un rato juntas y
luego Héctor y tú os venís a casa con Dani cuando salga del colegio...
Asun: (abrazando a su amiga)
Gracias, Aurelia, eres un sol...
Aurelia: No hay por que darlas,
para eso estamos las amigas...
Asun: Sí, tienes razón, pero aún
así...
(Las dos mujeres van a sus
puestos de trabajo para comenzar el trabajo del día)
(Ya a mediodía, suena el teléfono
de la mesa de Asun y ella se dispone a cogerlo)
Asun: Revista “A media voz”,
Asunción Muñoz al aparato, ¿quién es...?
Héctor: Hola, cariño, que
ceremonioso resulta...
Asun: Hola, mi amor... eres tú...
sí, la verdad es que suena un poco rimbombante... pero Julio quiere que
saludemos así a todas las llamadas entrantes por si pudieran ser clientes
interesados en anunciarse en la revista... ya sabes, nunca viene mal un poco de
publicidad...
Héctor: Te entiendo
perfectamente... yo te llamaba para decirte que sintiéndolo mucho no voy a
poder acompañarte a la salida del colegio para buscar a Dani...
Asun: Vaya... ¿y eso, te ha
surgido algo...?
Héctor: Pues sí... resulta que me
acaba de llamar Vallejo... ¡este hombre es increíble...! nos ha citado a
Bonilla y a mí a una reunión urgente en comisaría con sus hombres de confianza
para ponernos en antecedentes de un caso... precisamente hoy, ¿te lo puedes
creer...?
Asun: Sí, ya me imagino, será una
de esas aburridas reuniones donde todo el mundo habla a la vez y no hay forma
de entenderse...
Héctor: (sonriendo) Justo, lo has
descrito a la perfección... el caso es que me ha hecho la puñeta, porque a mí
me hacía una ilusión tremenda ver la cara de Dani a la salida de su primer día
en el colegio... y cuando le he pedido que cambiara la reunión a mañana, me ha
dicho que imposible, que ya tenía reunidos a sus hombres y que no iba a cambiar
una reunión por una tontería de las mías...
Asun: ¿Eso te ha dicho...?
Héctor: Sí, textualmente, así que
me sabe fatal, pero no voy a poder ir... y lo que más siento es que Dani no me
vea a la salida del cole, seguro que me está esperando...
Asun: Bueno, no te preocupes, mi
vida... estoy segura que Dani lo entenderá, y además luego cuando vuelvas a
casa hablas con él y te lo cuenta todo de nuevo con detalles...
Héctor: Sí... mi campeón... en
fin, te tengo que dejar pero es que Bonilla no hace más que hacerme gestos para
que nos marchemos ya...
Asun: De acuerdo, que te sea
leve... no vemos en casa después... hasta luego... te quiero...
Héctor: Yo también te quiero...
un beso, adiós...
(A primera hora de la tarde, Asun
va a recoger a su hijo del colegio y allí se encuentra con Matilde que viene a
recoger a Javier)
Asun: ¡Hola Matilde...!
Matilde: Hola... pues nada, aquí
estamos las dos solas mientras nuestros maridos están reunidos... ¡ay que ver
como es Vallejo...!
Asun: Ya sabes... es un poco
cascarrabias, aunque en el fondo es buena persona...
Matilde: (mirando hacia la
puerta) ¿Cómo crees que les habrá ido...?
Asun: Seguro que vienen como
locos... a estas alturas querrán seguir jugando, y lo último que quieren es
volverse a casa con nosotras...
(Se abre la puerta del colegio y
salen todos los niños en masa. Al cabo de un rato, Asun y Matilde ven a lo
lejos un grupito de niños más pequeños que salen juntos)
Matilde: ¡Míralos, ahí están...!
Asun: Sí, y por lo que se ve ya
han hecho amigos...
(Daniel y Javier salen corriendo
al ver a sus madres)
Javier: ¡Mamá...! (se abraza a su
madre)
Matilde: ¡Hola, tesoro...! (le
abraza y le besa)
Dani: ¡Mami, mami...! (se funde
en un abrazo con su madre)
Asun: Hola, cariñito... ¿cómo te
ha ido...?
Dani: Muy bien... ¿dónde está
papá...?
Asun: Papá no ha podido venir,
tenía mucho trabajo en la oficina, pero me ha dicho que cuando llegue a casa
quiere que le cuentes todo lo que has hecho...
Dani: Me dijo que venía...
Asun: Ya lo sé, cariño... pero su
jefe le ha puesto una reunión a última hora... y no ha podido evitarlo... tu
padre me ha llamado para decirme que estaba muy triste por no poder venir hoy a
buscarte al cole... tenía muchas ganas de verte...
Dani: Bueno no pasa nada... lo he
pasado muy bien y quiero decirle que mañana pienso volver al cole...
(Asun y Matilde se echan a reír
por la ocurrencia del niño)
Matilde: Bueno, nosotros nos
vamos a esperar que llegue Bonilla a casa... ya nos veremos, Asun... Javi,
despídete...
Javier: Adiós, Dani, hasta
mañana...
Dani: Adiós...
(Asun y Daniel se dirigen al
coche para ir a casa de Aurelia y Gustavo a recoger a María)
María: ¡Hola, Dani...! ¿qué tal
te ha ido...?
Dani: Muy bien... y no he
llorado...
María: Bien hecho, eres muy
valiente... ¿vienes a jugar con Clara y conmigo...?
Dani: ¡Síiii...!
Asun: Pero muy poco rato, eh,
chicos, que nos tenemos que ir a casa, no quiero que llegue papá y vea que no
estamos allí...
María: Sí, mamá sólo 10
minutos... eso es lo que dices tú siempre...
(Asun y Aurelia se ríen, y se
marchan a la cocina a tomarse un café rápido)
Aurelia: Ven que te invito a un
café... Gustavo también estará a punto de llegar...
Asun: Vamos...
(Mientras, los niños juegan en la
habitación de Clara)
Dani: Papá no ha venido a
buscarme al cole...
María: ¿Y eso por qué...?
Dani: Porque tenía mucho trabajo
en la oficina...
Clara: Mi papá también trabaja
mucho...
Dani: Oye, María, ¿por qué papá
tiene que quedarse cuando el jefe se lo manda...?
María: Pues por eso, porque él es
el jefe y da las órdenes, y papá no puede hacer nada...
Dani: ¿Y qué pasa si no se
queda...?
Clara: Pues que le despiden...
eso me dijo mi papá... una vez había una chica en su despacho y no hacía bien
su trabajo y no obedecía a los jefes y la despidieron...
Dani: ¿Qué es despedir...?
María: Que pierdes el trabajo y
te echan a la calle y no puedes volver a trabajar allí, porque eres un
desobediente o un vago...
Dani: Y por eso papá se queda a
trabajar, porque no es un vago ni... ni...
Clara: Ni desobediente...
Dani: Eso...
(En ese momento, Asun se acerca a
la habitación donde están los chicos y les avisa para que salgan)
Asun: ¡Hala, María, Dani...! nos
vamos a casa...
Dani: Vale... tengo ganas de ver
a papá...
María: Sí, yo también... nos
vemos mañana, Clara...
Clara: Sí, hasta mañana, María...
María: Adiós...
Dani: Adiós, Clara, adiós tía
Aurelia...
Aurelia: Adiós, tesoro...
(Al cabo de un rato, Asun llega a
casa con sus hijos y como era de esperar, Héctor aún no ha llegado de su
reunión con Vallejo)
(Como los niños ya han merendado
en casa de Aurelia y hoy no tienen deberes por ser el primer día se meten en el
cuarto a jugar y charlar mientras esperan que venga su padre)
(Al poco rato entra Héctor por la
puerta. Dani y María salen a saludarle y se tiran encima de él)
Dani: ¡Papi, papi...!
María: ¡Papi...!
Héctor: (besando y abrazando a
sus hijos) ¡Hola, mis niños...! por fin estoy en casa... que ganas tenía de
llegar...
Dani: Papá, he ido al cole y me
ha gustado mucho... y mañana voy a volver...
Héctor: ¿En serio, campeón...?
eso es fantástico... ¿te lo has pasado bien...?
Dani: Sí, y no he llorado nada, y
he conocido a nuevos amigos y hemos jugado a muchas cosas, y hemos comido
golosinas en el patio... y, y hemos hecho un dibujo... éste es para ti...
Héctor: A ver... (mira el dibujo
que ha hecho su hijo) ¿este soy yo...?
Dani: Sí... es para el mejor papá
del mundo...
Héctor: (emocionado) Es precioso,
campeón... lo voy a pegar en la cocina ahora mismo... siento no haberte
recogido hoy del colegio, sé que era un día especial para ti...
Dani: No pasa nada, papi... mamá
dijo que estabas trabajando mucho y lo entiendo...
María: Clara y yo le hemos dicho
que en la oficina tienes que hacer lo que dice el jefe y por eso te has tenido
que quedar a trabajar...
Héctor: (abrazando a sus hijos
con una sonrisa) ¡Ay, mis niños...!
(Héctor consigue levantarse y va
hacia el salón a buscar a Asun. Los niños salen corriendo hacia su cuarto)
Héctor: ¡Hola, cariño...!
Asun: (dándole un amoroso beso)
¡Hola, mi amor...! ¿todo bien...?
Héctor: Sí... ¿has visto el
dibujo que me ha hecho Dani...?
Asun: Sí, es una preciosidad...
vamos a hacerle un hueco en la cocina... ¿ya te ha contado Dani lo que ha hecho
hoy en el colegio...?
Héctor: Sí, con pelos y
señales... ya me ha dicho que se ha portado muy bien, y que se ha divertido
mucho con sus nuevos amigos...
Asun: Es un valiente... y muy
buen niño, tienes que estar muy orgulloso de él...
Héctor: Lo estoy... estoy
orgulloso de los dos, y de ti también, mi niña... (la besa amorosamente) ¿sabes
lo que me ha dicho Vallejo...? ver para creer...
Asun: ¿Qué se le ha ocurrido
ahora a ese viejo gruñón...?
Héctor: Que soy un blando... ¿te
lo puedes creer...? y todo porque le he dicho que me había chafado el plan de
ir a buscar a mi hijo al colegio en su primer día... me ha dicho que cada día
que paso contigo estoy más blandito... ¿en serio crees que soy blando...?
Asun: (acariciándole) Eres blando
en tu justa medida, cariño, pero eso no es nada malo... porque también eres
fuerte, responsable, cariñoso y amoroso... tienes muchas cualidades que te
convierten en el hombre perfecto, en el marido ideal y en un padre
maravilloso... por eso estoy tan orgullosa de ti... y por eso te quiero
tanto... (le besa con dulzura)
Héctor: (abrazando a su mujer)
¿Sabes qué...? tu opinión es la única que cuenta, la única que es importante
para mí... porque tú eres la persona en quien más confío y porque te adoro...
Asun: ¿Sabes lo que creo que le
pasa a Vallejo...?
Héctor: ¿El qué...?
Asun: Que por desgracia, Laura y
él no han podido tener hijos... y no se imagina lo bonito que es pasar por esa
experiencia, estar pendientes de ellos, darles todo lo que tienes, sacarles
adelante, educarles y enseñarles a caminar por la vida como buenas personas...
no todo el mundo tiene la oportunidad de vivir la aventura de ser padres ni
todo el mundo está preparado para afrontar con éxito esa etapa de la vida tan
intensa pero tan emocionante a la vez...
Héctor: Tiene sentido eso que
dices, como siempre... y oyéndolo de tus labios suena tan... tan increíble...
alguna vez me he preguntado si estamos siendo buenos padres...
Asun: No tengas ninguna duda...
no hay más que ver el resultado... lo estamos haciendo bien, tenlo por
seguro... (le da otro tierno beso) ¿vamos a cenar...?
Héctor: (aún emocionado) Sí,
vamos...
Asun: ¡Niños, a cenar...!
(Los niños salen de su cuarto y
van a lavarse las manos para luego entrar en la cocina y reunirse con sus
padres)
Leído nada más sacado del horno. ¿Largo?, no tanto.. Bonito día de Dani y ¿Vallejo es ahora el jefe de B&H? supongo que es para que Dani lo ebtienda. Muy bobita la reflexión sobre Vallejo y Laura, sobre la paternidad en general y las dusdas de ser buen padres en particular.
ResponderEliminarSegunda reacción para corregir la primera: donde digo ebtienda quiero decir entienda y donde digo bobita quiero decir bonita; el susconsciente me estaba diciendo b.b.: bueno y bonito por eso el dedo se iba a la tecla de be en lugar de la de la ene... sorry!!
ResponderEliminarRaki, un relato muy bonito y me recuerda el primer dia de colegio de mis hijos y como se lo contaban a mi marido, que habian jugado mucho y se habian hecho muchos amigos. Por favor sigue con tus historias que asi se nos hace mas corta la espera.
ResponderEliminarBESITOS:)