martes, 4 de diciembre de 2012

Capítulo 37: Dani empieza el colegio


(El verano va tocando a su fin. Tras las vacaciones, todo vuelve a la rutina para nuestros protagonistas, pero este año va a ser algo diferente para las familias Perea y Bonilla porque los pequeños Daniel y Javier van a empezar el colegio por primera vez. Aunque no lo quieren decir muy alto, en el fondo los dos están deseando empezar las clases ya que están aburridos de quedarse en casa siempre mientras María y su amiga Clara van todos los días al colegio y cuentan maravillas)

(Asun y Héctor también están felices de que su hijo empiece el colegio por primera vez, así estará ocupado por las mañanas y no dará trabajo a Felisa, que aunque cumple de buen grado sus tareas como abuela, Asun tiene la sensación de que en ocasiones abusan demasiado de su buena disposición)

(Llega Septiembre y con él la vuelta al trabajo, las compras del material escolar para el nuevo curso y del material que Dani va a estrenar por ser su primer año. Dani también está emocionado por empezar el colegio)

Dani: Papi, ¿y el cole es muy grande...?
Héctor: Sí, cariño, pero no te preocupes que no te vas a perder ni nada... los profesores van a estar todo el rato contigo vigilando para que no os pase nada malo ni a ti ni al resto de tus compañeros... además vas a hacer muchos amigos nuevos y vas a estar en la misma clase con Javier, y vais a aprender muchas cosas...
María: (tranquilizando a su hermano) Tú tranquilo, Dani, que seguro que tu cole es tan bueno como el mío... y yo me lo paso muy bien en el patio jugando con mis amigas nuevas y con Clara e Irene también, y mis profesoras me enseñan muchas cosas interesantes, a leer y escribir y los números... aunque algunas cosas me cuestan un poco...
Dani: ¿Y jugaremos al fútbol...?
Asun: Seguro que sí, cariño, el colegio tiene un patio grande donde podréis jugar a lo que queráis... estoy convencida de que te vas a alegrar de empezar mañana una nueva experiencia...
María: Y no se te ocurra ponerte triste o llorar... cuando yo empecé el cole me acuerdo que había varias niñas que estaban llorando y yo no entendía por qué...
Dani: Yo no lloro... ya soy mayor...
Héctor: Claro que sí, principito, tú ya has superado todo eso y mañana vas a ser un niño muy valiente y no vas a llorar nada... (dirigiéndose también a María) y ahora a la cama los dos, que mañana es un día importante y tenemos que madrugar, ¿de acuerdo...?
María: De acuerdo... hasta mañana papá... (le da un beso fuerte)
Héctor: Hasta mañana, princesa...
Dani: ¿Me cuentas un cuento antes de dormir...?
Héctor: Claro, cariño, vamos a tu habitación y elige el que quieras...
María: Papi, cuando sepa leer bien de verdad, yo puedo contarle los cuentos a Dani...
Héctor: Me parece muy bien, princesa... hala vamos...

(María va a su habitación tras despedirse de su madre que está en la cocina preparando la cena para Héctor y ella. Por su parte, Héctor va a la habitación de Dani para leerle un bonito cuento y después da las buenas noches a su hijo y apaga la luz para que pueda dormir)

(Al rato, Héctor vuelve al salón, donde Asun ya tiene preparada la mesa para cenar)

Héctor: ¡Mmmm... como huele todo...! estás hecha una gran cocinera...
Asun: Pues mejor sabrá... ¿te has lavado las manos...?
Héctor: Sí... vamos a sentarnos a disfrutar de estos manjares que has preparado...
Asun: Eres un exagerado y lo sabes...
Héctor: Puede ser, pero me he pasado varios años de mi vida comiendo prácticamente sólo cosas frías, que ahora valoro mucho más la comida caliente recién hecha y disfruto de tus guisos...
Asun: (cogiéndole la mano) Me alegro que te guste...
Héctor: Eres la mejor... en todo...
Asun: Estoy intrigada... todo este peloteo que llevas haciéndome un buen rato... ¿no será que quieres algo más de mí esta noche...?
Héctor: (haciéndose el inocente) ¿Yo...? ¿por quién me tomas...? no te estoy haciendo la pelota, estoy diciendo verdades como puños...
Asun: No sé, no sé, no me fío... cuando te pones tan encantador es que estás buscando algo...
Héctor: De verdad que no, cariño... si quisiera pedirte algo conozco otras formas de hacerlo... (la besa en el cuello con dulzura)
Asun: (riéndose divertida) Está bien, está bien, ya veo por donde vas... te creo... y vamos a cenar que esto se queda frío...
Héctor: Tienes toda la razón... (se queda pensativo un momento) ¿te has fijado cómo pasa el tiempo...? hace nada era María la que empezaba el colegio y ahora es Daniel el que lo hace... se nos hacen mayores a una velocidad de vértigo, esto es increíble y casi sin enterarnos...
Asun: Bueno, sin enterarnos tampoco, que el tiempo pasa para todos... tú y yo también hemos cambiado, ¿no...?
Héctor: Pues a mí me sigues pareciendo la misma mujer tan encantadora y atractiva que me enamoró...
Asun: Tú también sigues siendo el mismo hombre que me encandiló... y aún sigues manteniendo esa esencia tan tuya... no cambies nunca, mi amor, me gustas así como eres...
Héctor: (le coge la mano y se la besa amorosamente) Te quiero...
Asun: (le devuelve una gran sonrisa) Y yo...

(Héctor y Asun siguen disfrutando de la maravillosa cena familiar y posteriormente se van a la cama también, manteniendo primero un divertido juego de besos y caricias y cayendo después en un profundo sueño que sólo es interrumpido por el despertador a la mañana siguiente)

(Ya por la mañana, Asun prepara el desayuno de los niños y Héctor prepara un café para ellos dos ya que al ser el primer día de colegio para Daniel, van a acompañarle hasta verle entrar por la puerta, como ya hicieron con María en su momento. Por este motivo, María irá hoy al colegio con Clara y su madre que la llevarán, para que Asun y Héctor puedan irse con Dani)

Asun: María, cariño... date prisa que Aurelia estará al llegar y llamará en cualquier momento y ya sabes que no le gusta que lleguéis tarde...
María: Que sí, que ya voy...
Héctor: ¿Llevas todo, princesa...?
María: Creo que sí, en la mochila está todo lo que necesito para el primer día en la nueva clase... además este año subimos un piso hacia arriba porque somos mayores...
Asun: ¡Que bien, cariño...! entonces tendrás una vista mejor desde las ventanas, ¿no...?
María: Creo que sí... y a principios del año que viene empezamos la catequesis para preparar la Comunión...
Héctor: Claro que sí, princesa, ya te queda poco...
María: Y quiero tener una fiesta igual de bonita que la que tuvo Irene...
Asun: Bueno de eso ya hablaremos, que aún falta mucho tiempo, más de 1 año...
(Se oyen unas voces en la plaza)
Clara: ¡María, ya estamos aquí...!
María (mira por la ventana) ¡Ya bajo, Clara...!
(María se despide de sus padres)
María: Me voy, papi, mami... Clara me espera abajo...
Héctor: Claro, princesa... (le da un beso en la frente) que tengas un primer día maravilloso...
Asun: Y ya nos contarás a la vuelta todo lo que has hecho, eh...?
María: Sí, mamá... adiós...
Asun: Adiós, tesoro...
(María se baja a la calle)

Asun: Héctor, cariño, ¿has comprobado que Dani tiene todo lo que necesita en su mochila...?
Héctor: Sí, descuida, lo acabo de mirar... ¿ha desayunado ya...?
Asun: Muy poco... dice que no tiene hambre porque está nervioso...
Héctor: Le entiendo, pobrecito...
Asun: Voy a meterle un bocadillo en la mochila por si le entra hambre a media mañana...
Héctor: (va a buscar a Dani que está en su habitación) A ver campeón... ¿listo para triunfar en tu primer día...?
Dani: No lo sé...
Héctor: ¿Cómo que no lo sabes...? vas a triunfar, estoy convencido, y además vas a estar con Javier... el tío Bonilla me ha dicho que Javier no se va a separar de ti ni un minuto...
Dani: Tengo un poco de miedo de los otros niños...
Héctor: Ay, campeón, no tienes de que preocuparte... (le besa en la frente) tener miedo es algo normal y natural... tú eres un auténtico Perea y los miembros de esta familia somos unos valientes precisamente porque cuando tenemos miedo, nos enfrentamos a él y lo vencemos... ese es nuestro secreto...
Dani: (asiente con la cabeza) Vale, papi... te quiero...
Héctor: Y yo a ti, campeón...
(Héctor abraza a su hijo y sale con él de la habitación, cruzándose en el pasillo con Asun que ha estado escuchando desde la puerta la emotiva conversación que Héctor ha tenido con Dani)
Asun: Me encanta ese poder de convicción que tienes... eres un padre maravilloso, y por eso estoy muy orgullosa de ti... dame un beso, anda...
(Héctor besa a su mujer amorosamente)
Héctor: Venga, vámonos ya, que sino al final tanto madrugar y llegaremos tarde...
Asun: Sí, tienes razón, vamos...

(Héctor y Asun cogen el coche y llevan a Dani al colegio. Allí en la puerta, Héctor deja a Asun y Dani mientras él se va a buscar aparcamiento)

(Asun y Dani ven como llega Bonilla con Matilde y Javier de su mano)
Dani: ¡Hola, Javier...!
Javier: ¡Hola, Dani...!
Dani: ¿Estás nervioso...?
Javier: Un poco, pero no mucho...
Dani: Yo estaba muy nervioso antes, en casa, y tenía miedo, pero mi papá me ha dicho que somos una familia de valientes y ahora ya no tengo miedo...
Javier: Hay muchos niños como nosotros...
Dani: Sí, espero que nos dejen jugar con ellos...
Bonilla: Pues claro que sí, chicos...
Asun: Lo vais a pasar en grande, ya veréis...
(En ese momento llega Héctor)
Héctor: Bonillaaa....
Bonilla: Pereaaa...
Asun: (riéndose por el saludo tan particular de los dos amigos) Cariño, ¿has dejado el coche muy lejos...?
Héctor: No, está en la siguiente bocacalle...
Bonilla: Estábamos hablando de la cantidad de niños que hay como ellos y de si les dejarán jugar...
Héctor: No tengo ninguna duda, van a triunfar, yo ya se lo he dicho a Daniel en casa...
Bonilla: Sí, ya le he oído comentar algo de eso...
Asun: Es un fenómeno dando consejos...
Bonilla: Sí, lo sé... de eso tengo experiencia...
Matilde: Mira, ya se abren las puertas... en breve les llamarán para entrar...
(Los niños empiezan a ver como los diferentes chicos se van hacia la entrada principal del colegio y forman filas por grupos de edad)
Asun: Mira, tesoro, los más pequeños están allí... iros para allá, anda... ¿quieres que te acompañemos...?
Dani: No, prefiero ir solo... si María no lloró, yo tampoco...
Héctor: Muy bien, campeón... dame un beso... nos quedaremos aquí todavía un rato hasta que entres, ¿vale...?
Dani: Vale, papi...
(Javier también se despide de sus padres y los dos niños se encaminan hacia el grupo de los de su edad, mientras los padres les ven alejarse)
Héctor: Se nos hacen mayores, Bonilla... y no podemos hacer nada por evitarlo...
Bonilla: Cuanta razón tienes, Héctor...
(Ya a lo lejos los niños van entrando poco a poco en el interior del colegio)
Asun: Luego a la tarde vendremos a buscarle a ver que cuenta y que impresión saca de su primer día...
Matilde: Seguro que muy buena... bueno, yo tengo que irme que tengo que abrir el estanco...
Asun: Héctor, cariño, ¿me acercas a la redacción...?
Héctor: Sí, claro, ahora mismo... Bonilla, ahora te veo en el despacho...
Bonilla: Muy bien, hasta ahora...
(Las dos familias se despiden en la puerta y se van a sus respectivos coches)

(Asun llega a la redacción y allí se encuentra con Aurelia)

Aurelia: ¿Qué, ya le habéis dejado en el colegio...?
Asun: Sí... pobrecito, estaba muy nervioso aunque se estaba haciendo el valiente para que no sufriéramos por él... pero ahí le hemos dejado con Javier... esperemos que les vaya muy bien a los dos en su primer día...
Aurelia: Seguro que sí, mujer... yo ya he dejado a las niñas en el colegio también y María no se cansaba de repetir que veía a su hermano muy nervioso pero que estaba segura de que iba a ser fuerte y no iba a llorar...
Asun: Yo tengo ganas de verle la carita que pone cuando salga del cole hoy... estaremos ahí sin falta los dos para recibirle en la puerta, así que tengo que pedirte otro favor, que lleves a María a casa cuando salgan del colegio...
Aurelia: Eso está hecho, pero te voy a proponer otra cosa mejor aún... como es el primer día y no tendrán deberes, me llevo a las dos niñas a casa para que jueguen un rato juntas y luego Héctor y tú os venís a casa con Dani cuando salga del colegio...
Asun: (abrazando a su amiga) Gracias, Aurelia, eres un sol...
Aurelia: No hay por que darlas, para eso estamos las amigas...
Asun: Sí, tienes razón, pero aún así...

(Las dos mujeres van a sus puestos de trabajo para comenzar el trabajo del día)

(Ya a mediodía, suena el teléfono de la mesa de Asun y ella se dispone a cogerlo)
Asun: Revista “A media voz”, Asunción Muñoz al aparato, ¿quién es...?
Héctor: Hola, cariño, que ceremonioso resulta...
Asun: Hola, mi amor... eres tú... sí, la verdad es que suena un poco rimbombante... pero Julio quiere que saludemos así a todas las llamadas entrantes por si pudieran ser clientes interesados en anunciarse en la revista... ya sabes, nunca viene mal un poco de publicidad...
Héctor: Te entiendo perfectamente... yo te llamaba para decirte que sintiéndolo mucho no voy a poder acompañarte a la salida del colegio para buscar a Dani...
Asun: Vaya... ¿y eso, te ha surgido algo...?
Héctor: Pues sí... resulta que me acaba de llamar Vallejo... ¡este hombre es increíble...! nos ha citado a Bonilla y a mí a una reunión urgente en comisaría con sus hombres de confianza para ponernos en antecedentes de un caso... precisamente hoy, ¿te lo puedes creer...?
Asun: Sí, ya me imagino, será una de esas aburridas reuniones donde todo el mundo habla a la vez y no hay forma de entenderse...
Héctor: (sonriendo) Justo, lo has descrito a la perfección... el caso es que me ha hecho la puñeta, porque a mí me hacía una ilusión tremenda ver la cara de Dani a la salida de su primer día en el colegio... y cuando le he pedido que cambiara la reunión a mañana, me ha dicho que imposible, que ya tenía reunidos a sus hombres y que no iba a cambiar una reunión por una tontería de las mías...
Asun: ¿Eso te ha dicho...?
Héctor: Sí, textualmente, así que me sabe fatal, pero no voy a poder ir... y lo que más siento es que Dani no me vea a la salida del cole, seguro que me está esperando...
Asun: Bueno, no te preocupes, mi vida... estoy segura que Dani lo entenderá, y además luego cuando vuelvas a casa hablas con él y te lo cuenta todo de nuevo con detalles...
Héctor: Sí... mi campeón... en fin, te tengo que dejar pero es que Bonilla no hace más que hacerme gestos para que nos marchemos ya...
Asun: De acuerdo, que te sea leve... no vemos en casa después... hasta luego... te quiero...
Héctor: Yo también te quiero... un beso, adiós...

(A primera hora de la tarde, Asun va a recoger a su hijo del colegio y allí se encuentra con Matilde que viene a recoger a Javier)
Asun: ¡Hola Matilde...!
Matilde: Hola... pues nada, aquí estamos las dos solas mientras nuestros maridos están reunidos... ¡ay que ver como es Vallejo...!
Asun: Ya sabes... es un poco cascarrabias, aunque en el fondo es buena persona...
Matilde: (mirando hacia la puerta) ¿Cómo crees que les habrá ido...?
Asun: Seguro que vienen como locos... a estas alturas querrán seguir jugando, y lo último que quieren es volverse a casa con nosotras...
(Se abre la puerta del colegio y salen todos los niños en masa. Al cabo de un rato, Asun y Matilde ven a lo lejos un grupito de niños más pequeños que salen juntos)
Matilde: ¡Míralos, ahí están...!
Asun: Sí, y por lo que se ve ya han hecho amigos...
(Daniel y Javier salen corriendo al ver a sus madres)
Javier: ¡Mamá...! (se abraza a su madre)
Matilde: ¡Hola, tesoro...! (le abraza y le besa)
Dani: ¡Mami, mami...! (se funde en un abrazo con su madre)
Asun: Hola, cariñito... ¿cómo te ha ido...?
Dani: Muy bien... ¿dónde está papá...?
Asun: Papá no ha podido venir, tenía mucho trabajo en la oficina, pero me ha dicho que cuando llegue a casa quiere que le cuentes todo lo que has hecho...
Dani: Me dijo que venía...
Asun: Ya lo sé, cariño... pero su jefe le ha puesto una reunión a última hora... y no ha podido evitarlo... tu padre me ha llamado para decirme que estaba muy triste por no poder venir hoy a buscarte al cole... tenía muchas ganas de verte...
Dani: Bueno no pasa nada... lo he pasado muy bien y quiero decirle que mañana pienso volver al cole...
(Asun y Matilde se echan a reír por la ocurrencia del niño)
Matilde: Bueno, nosotros nos vamos a esperar que llegue Bonilla a casa... ya nos veremos, Asun... Javi, despídete...
Javier: Adiós, Dani, hasta mañana...
Dani: Adiós...
(Asun y Daniel se dirigen al coche para ir a casa de Aurelia y Gustavo a recoger a María)
María: ¡Hola, Dani...! ¿qué tal te ha ido...?
Dani: Muy bien... y no he llorado...
María: Bien hecho, eres muy valiente... ¿vienes a jugar con Clara y conmigo...?
Dani: ¡Síiii...!
Asun: Pero muy poco rato, eh, chicos, que nos tenemos que ir a casa, no quiero que llegue papá y vea que no estamos allí...
María: Sí, mamá sólo 10 minutos... eso es lo que dices tú siempre...
(Asun y Aurelia se ríen, y se marchan a la cocina a tomarse un café rápido)
Aurelia: Ven que te invito a un café... Gustavo también estará a punto de llegar...
Asun: Vamos...
(Mientras, los niños juegan en la habitación de Clara)
Dani: Papá no ha venido a buscarme al cole...
María: ¿Y eso por qué...?
Dani: Porque tenía mucho trabajo en la oficina...
Clara: Mi papá también trabaja mucho...
Dani: Oye, María, ¿por qué papá tiene que quedarse cuando el jefe se lo manda...?
María: Pues por eso, porque él es el jefe y da las órdenes, y papá no puede hacer nada...
Dani: ¿Y qué pasa si no se queda...?
Clara: Pues que le despiden... eso me dijo mi papá... una vez había una chica en su despacho y no hacía bien su trabajo y no obedecía a los jefes y la despidieron...
Dani: ¿Qué es despedir...?
María: Que pierdes el trabajo y te echan a la calle y no puedes volver a trabajar allí, porque eres un desobediente o un vago...
Dani: Y por eso papá se queda a trabajar, porque no es un vago ni... ni...
Clara: Ni desobediente...
Dani: Eso...
(En ese momento, Asun se acerca a la habitación donde están los chicos y les avisa para que salgan)
Asun: ¡Hala, María, Dani...! nos vamos a casa...
Dani: Vale... tengo ganas de ver a papá...
María: Sí, yo también... nos vemos mañana, Clara...
Clara: Sí, hasta mañana, María...
María: Adiós...
Dani: Adiós, Clara, adiós tía Aurelia...
Aurelia: Adiós, tesoro...

(Al cabo de un rato, Asun llega a casa con sus hijos y como era de esperar, Héctor aún no ha llegado de su reunión con Vallejo)

(Como los niños ya han merendado en casa de Aurelia y hoy no tienen deberes por ser el primer día se meten en el cuarto a jugar y charlar mientras esperan que venga su padre)

(Al poco rato entra Héctor por la puerta. Dani y María salen a saludarle y se tiran encima de él)
Dani: ¡Papi, papi...!
María: ¡Papi...!
Héctor: (besando y abrazando a sus hijos) ¡Hola, mis niños...! por fin estoy en casa... que ganas tenía de llegar...
Dani: Papá, he ido al cole y me ha gustado mucho... y mañana voy a volver...
Héctor: ¿En serio, campeón...? eso es fantástico... ¿te lo has pasado bien...?
Dani: Sí, y no he llorado nada, y he conocido a nuevos amigos y hemos jugado a muchas cosas, y hemos comido golosinas en el patio... y, y hemos hecho un dibujo... éste es para ti...
Héctor: A ver... (mira el dibujo que ha hecho su hijo) ¿este soy yo...?
Dani: Sí... es para el mejor papá del mundo...
Héctor: (emocionado) Es precioso, campeón... lo voy a pegar en la cocina ahora mismo... siento no haberte recogido hoy del colegio, sé que era un día especial para ti...
Dani: No pasa nada, papi... mamá dijo que estabas trabajando mucho y lo entiendo...
María: Clara y yo le hemos dicho que en la oficina tienes que hacer lo que dice el jefe y por eso te has tenido que quedar a trabajar...
Héctor: (abrazando a sus hijos con una sonrisa) ¡Ay, mis niños...!
(Héctor consigue levantarse y va hacia el salón a buscar a Asun. Los niños salen corriendo hacia su cuarto)
Héctor: ¡Hola, cariño...!
Asun: (dándole un amoroso beso) ¡Hola, mi amor...! ¿todo bien...?
Héctor: Sí... ¿has visto el dibujo que me ha hecho Dani...?
Asun: Sí, es una preciosidad... vamos a hacerle un hueco en la cocina... ¿ya te ha contado Dani lo que ha hecho hoy en el colegio...?
Héctor: Sí, con pelos y señales... ya me ha dicho que se ha portado muy bien, y que se ha divertido mucho con sus nuevos amigos...
Asun: Es un valiente... y muy buen niño, tienes que estar muy orgulloso de él...
Héctor: Lo estoy... estoy orgulloso de los dos, y de ti también, mi niña... (la besa amorosamente) ¿sabes lo que me ha dicho Vallejo...? ver para creer...
Asun: ¿Qué se le ha ocurrido ahora a ese viejo gruñón...?
Héctor: Que soy un blando... ¿te lo puedes creer...? y todo porque le he dicho que me había chafado el plan de ir a buscar a mi hijo al colegio en su primer día... me ha dicho que cada día que paso contigo estoy más blandito... ¿en serio crees que soy blando...?
Asun: (acariciándole) Eres blando en tu justa medida, cariño, pero eso no es nada malo... porque también eres fuerte, responsable, cariñoso y amoroso... tienes muchas cualidades que te convierten en el hombre perfecto, en el marido ideal y en un padre maravilloso... por eso estoy tan orgullosa de ti... y por eso te quiero tanto... (le besa con dulzura)
Héctor: (abrazando a su mujer) ¿Sabes qué...? tu opinión es la única que cuenta, la única que es importante para mí... porque tú eres la persona en quien más confío y porque te adoro...
Asun: ¿Sabes lo que creo que le pasa a Vallejo...?
Héctor: ¿El qué...?
Asun: Que por desgracia, Laura y él no han podido tener hijos... y no se imagina lo bonito que es pasar por esa experiencia, estar pendientes de ellos, darles todo lo que tienes, sacarles adelante, educarles y enseñarles a caminar por la vida como buenas personas... no todo el mundo tiene la oportunidad de vivir la aventura de ser padres ni todo el mundo está preparado para afrontar con éxito esa etapa de la vida tan intensa pero tan emocionante a la vez...
Héctor: Tiene sentido eso que dices, como siempre... y oyéndolo de tus labios suena tan... tan increíble... alguna vez me he preguntado si estamos siendo buenos padres...
Asun: No tengas ninguna duda... no hay más que ver el resultado... lo estamos haciendo bien, tenlo por seguro... (le da otro tierno beso) ¿vamos a cenar...?
Héctor: (aún emocionado) Sí, vamos...
Asun: ¡Niños, a cenar...!
(Los niños salen de su cuarto y van a lavarse las manos para luego entrar en la cocina y reunirse con sus padres)


















3 comentarios:

  1. Leído nada más sacado del horno. ¿Largo?, no tanto.. Bonito día de Dani y ¿Vallejo es ahora el jefe de B&H? supongo que es para que Dani lo ebtienda. Muy bobita la reflexión sobre Vallejo y Laura, sobre la paternidad en general y las dusdas de ser buen padres en particular.

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  2. Segunda reacción para corregir la primera: donde digo ebtienda quiero decir entienda y donde digo bobita quiero decir bonita; el susconsciente me estaba diciendo b.b.: bueno y bonito por eso el dedo se iba a la tecla de be en lugar de la de la ene... sorry!!

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  3. Raki, un relato muy bonito y me recuerda el primer dia de colegio de mis hijos y como se lo contaban a mi marido, que habian jugado mucho y se habian hecho muchos amigos. Por favor sigue con tus historias que asi se nos hace mas corta la espera.

    BESITOS:)

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