(Primavera de 1962. Clara, la
niña de Aurelia y Gustavo ya ha cumplido cuatro años, y María está a punto de
hacerlo dentro de un mes. Daniel tiene ya 9 meses y ya gatea por toda la casa,
aunque todavía no se pone de pie, pero sus padres creen que este verano
empezará a andar. Es un niño muy guapo y vivaz, tremendamente juguetón y no
pierde la ocasión de llevarse a la boca todo lo que pilla, por lo que sus
padres y su hermana han de tener mucho cuidado con él).
(Asunción ha empezado a trabajar
hace unos días de manera más regular en la revista, aunque los rumores de venta
de la misma son cada día más evidentes pues las deudas se acumulan y su dueña
no sabe como afrontar los pagos pendientes. La revista ya no es rentable y está
buscando una oportunidad para desprenderse de ella en cuanto le sea posible e
invertir su dinero en otros negocios alternativos. Julio está muy interesado en
hacerse con la revista ya que desde hace años desea ser su propio jefe y montar
un negocio propio pero lamentablemente no tiene el dinero que hace falta para
hacerle una oferta a la dueña. Asun, que se ha enterado del interés de Julio
por hacerse con la revista, se ofrece a ayudarle pero ni ella ni Héctor tienen
tampoco el dinero necesario, ya que aún les queda por pagar algunas letras del
coche y Asun tiene intención de comprarse un coche para ella dentro de un
tiempo para poder tener más independencia en sus desplazamientos laborales y
para poder llevar al colegio a los niños cuando sea preciso).
(Julio ha empezado a hablar con
los bancos para negociar un préstamo pero le piden alguna propiedad como aval o
bien una persona responsable que lo avale en caso de que Julio no pueda hacer
frente a los pagos. Julio no tiene propiedades así que debe buscar a un
avalista de confianza. Asun le cuenta a Aurelia el problema de Julio)
Asun: Así que por todo lo que ya
te he contado, el pobre Julio no sabe que hacer... a él le gustaría hacerse con
la revista pero no ve la manera de encontrar a alguien que lo avale... Héctor y
yo lo haríamos con gusto pero ya sabes que tampoco andamos muy boyantes de
dinero y el piso tampoco es nuestro, pagamos el alquiler religiosamente mes a
mes y aún seguimos pagando los plazos pendientes del coche...
Aurelia: (pensativa) Ya... ¿y se
lo ha preguntado a Bonilla...? hombre, igual Julio no tiene mucha confianza con
él para pedirle algo así, pero si Héctor se lo pide seguro que acepta...
Asun: Hombre, pues no es mala
idea, podría hablar con Julio sobre ello y si le parece bien, se lo puedo decir
a Héctor para que hable con Bonilla...
Aurelia: Me parece bien... cuando
sepas algo me cuentas, y sino hablo yo con Gustavo a ver si se le ocurre alguna
manera de ayudar... ¡ay, te imaginas...! ¡a mí me haría ilusión trabajar a las
órdenes de Julio...! seguro que el ambiente que se respiraría en la revista
sería mucho mejor...
Asun: Pues sí, porque
trabajaríamos más a nuestro aire y en confianza... estoy segura de que Julio sí
que sería un buen jefe... pues nada a ver que podemos hacer...
Aurelia: Seguro que se nos ocurre
algo... ya lo verás...
(Asunción comenta el asunto con
Julio de forma discreta y éste termina aceptando el ofrecimiento que ella le
hace de proponer a Bonilla como avalista, pero Julio prefiere hablar con él
directamente y no a través de Héctor, ya que asegura tener la suficiente
confianza para tratar un tema así aunque ya le haya pedido a Bonilla más de un
favor en el pasado).
(Tras una conversación mantenida
entre Julio y Bonilla, acuerdan que Bonilla sea el avalista de Julio en el caso
de que éste no pueda hacer frente al pago del préstamo bancario, pero Julio
asegura que es tan sólo un trámite legal, ya que él está seguro de que el
negocio va a ir bien y que va a poder pagar su deuda con el banco sin problemas
ni demoras. Con este tema resuelto, Julio se decide a pedir el dinero al banco
y a hacerle una oferta a la dueña de “Sucesos” por la compra de la revista).
(En casa mientras cenan, Héctor y
Asun comentan la nueva situación de la revista)
Héctor: Ya me ha comentado
Bonilla que va a avalar a Julio...
Asun: ¡Ay sí, que bien...! la
verdad es que Bonilla es un buen amigo, el mejor, y siempre que ha podido
ayudar a Julio lo ha hecho, así que yo no tenía ninguna duda de que aceptaría...
Héctor: De todos modos yo confío
en que Julio va a saber manejar la revista a partir de ahora, al menos la
dirigirá con más cabeza y poniendo todo su empeño en sacarla adelante...
Asun: Desde luego su amor por la
revista va a destacar por encima de todo, él siempre se ha dejado la piel en
ella con su trabajo, y ahora como jefe más todavía... sabe que tiene una
responsabilidad muy grande y no quiere decepcionarnos porque sabe que confiamos
en él...
Héctor: Sólo espero que el puesto
no le venga muy grande... porque para dirigir una publicación hay que tenerlos
bien puestos... hay que tomar decisiones a veces dolorosas, y sino acuérdate de
Rubín...
Asun: (algo nostálgica) Sí, la
verdad es que don Jesús era el alma de la revista, y aunque sólo era redactor
jefe y las decisiones las ratificaba doña Rocío, siempre andaba a la gresca con
ella, pero siempre fue un buen jefe, al menos con nosotros los empleados...
¡que tiempos aquellos, madre mía y parece que fue ayer...!
Héctor: Sí, y sin embargo ya han
pasado 5 años... y las cosas han cambiado mucho desde entonces... a ti y a mí
nos ha dado tiempo a casarnos y formar una familia, Bonilla también tiene una
familia como Dios manda, y por supuesto Aurelia y Gustavo que hacen una pareja
preciosa también... por cierto, le podíais proponer a Gustavo que os ayudara
con todos los temas notariales para el traspaso de poderes en la revista... ya
sabes que esto de los documentos es un jaleo y quien mejor que él para echaros
una mano... estoy seguro de que lo hará encantado...
Asun: Sí, tienes razón, lo
hablaré mañana con Aurelia...
(En ese momento, entra María en
el salón y se abraza a sus padres)
Asun: ¿Qué pasa María, cariño...
no puedes dormir...?
María: No... tengo miedo...
Héctor: ¿Por qué, mi vida...? a
ver súbete aquí conmigo y cuéntale a papá que es lo que le pasa a su
princesita...
María: Hay un monstruo en mi
cuarto...
Héctor: ¿Un monstruo...? ¿estás
segura...? yo no he visto nada cuando he ido a arroparte y a contarte el cuento
de buenas noches...
María: Pues esta ahí, en el
armario...
Héctor: ¿En el armario...? ¡vaya,
vaya...! pues me lo vas a tener que enseñar, a ver que podemos hacer...
Asun: ¿Quieres un poco de agua,
mi vida...?
María: Sí...
(Asun llena el vaso de María con
agua y la niña se lo bebe despacito y luego coge a su padre de la mano para
llevarle al cuarto)
Héctor: (empieza a mirar por
todas partes, incluso debajo de la cama) Pues yo no veo nada de nada...
María: Mira en el armario... pero
sin luz porque sino no sale...
Héctor: ¡Ay sí, el armario... se
me olvidaba que los monstruos que asustan a mi niña se esconden ahí...!
(Héctor apaga la luz, abre la
puerta del armario y sigue el juego)
Héctor: ¡Te pillé...! ¡a ver,
monstruo de pacotilla...! ¿cómo se te ocurre asustar a mi princesita...? ¡vete
de aquí ahora mismo y no se te ocurra volver si no quieres tener problemas...!
(Héctor abre la ventana y hace que tira al monstruo hacia fuera)
(María observa toda la escena con
sus grandes ojos muy abiertos y animando a su padre a que acabe con el
monstruo, y Asun desde el pasillo escucha la escena divertida)
Héctor: ¡Pues hala, mi amor, ya
no te volverá a molestar más...! ahora a la cama otra vez, ¿eh...? ¿quieres que
te arrope con el osito...?
María: Sí... gracias papá...
Héctor: (le da un beso en la
frente) De nada, princesa... papá está aquí y ya pasó todo... que duermas bien,
pequeña... buenas noches...
María: Papi... te quiero...
Héctor: (sonríe emocionado) Y yo
a ti, cariño... dame otro beso...
(Héctor sale de la habitación y
deja a María para que se duerma, y vuelve al salón donde está Asun esperándole
con el café ya preparado)
(Dos semanas después, se realiza
el traspaso oficial de poderes en la revista. Finalmente Julio consiguió el
préstamo necesario del banco firmando como condición que Bonilla avalaría la
operación en caso de impago. En presencia del notario y con la ayuda de Gustavo
se firmaron todos los documentos necesarios y de este modo Julio pasó a ser el
nuevo propietario de la revista “Sucesos”. Tras los trámites oficiales, Julio
decide invitar a una copa a todos sus empleados para celebrar la buena noticia)
Julio: (levanta su copa) ¡Por el
futuro de la revista...! porque los nuevos tiempos que se avecinan supongan
cambios buenos y que duremos por muchos años...!
Asun: (levanta su copa) ¡Por esta
nueva etapa en la revista, que seguro que nos dará muchas alegrías...! ¡y por
nuestro jefe y compañero Julio, a quien deseo toda la suerte del mundo en esta
nueva andadura...!
Aurelia: (levanta su copa) ¡Sí,
por Julio, que se lo merece después de tanto esfuerzo...! ¡y por la revista,
por supuesto...!
(Todos brindan y beben de sus
copas)
Julio: Chicas, chicas me estáis
sonrojando... pero agradezco vuestros ánimos... yo por mi parte voy a poner
todo mi empeño y mis ganas para que esta aventura salga adelante como se merece
esta revista... mañana os presentaré al que será el redactor jefe por el
momento, un gran amigo mío, periodista de profesión, un gran maestro que fue
quien me inculcó el amor por el dibujo y quien me enseñó a darle el toque de
realismo necesario para llegar a los lectores... es una gran persona y estoy
segura de que os vais a llevar muy bien con él... he querido contar con él al
menos de forma temporal porque está a punto de jubilarse y me ha comentado que
sería un honor para él poder retirarse en una revista del prestigio de
“Sucesos”...
Asun: ¿Entonces es a él a quien
tenemos que reportar ahora los artículos que escribamos...?
Julio: Sí, en un primer momento
sí, aunque también me los podéis enseñar a mí directamente si os sentís más
cómodas... yo me trasladaré al despacho de la antigua dueña y allí continuaré
con mis dibujos, yo personalmente voy a continuar con las ilustraciones para la
revista, y con vuestra ayuda haré las funciones de jefe lo mejor que sé, pero
no voy a ser un ogro, no os preocupéis...
Aurelia: Eso ya lo sabemos,
Julio... ¿podemos seguir tuteándote, verdad...?
Julio: Por supuesto, Aurelia,
ante todo somos compañeros y amigos y aunque yo oficialmente sea el nuevo
dueño, nada va a cambiar respecto a nuestra relación, todo va a seguir como
hasta ahora...
Aurelia: ¡Si es que eres un
pedazo de pan....! estoy segura de que las cosas a partir de ahora no van a
seguir igual, van a ir a mejor...
Asun: Otra cosa, Julio, ¿has
pensado en el nombre de la revista...? quiero decir que si vamos a empezar una
nueva etapa no sé si es buena idea que continuemos con el mismo nombre por
aquello de que los lectores ya nos conocen, o si vas a querer darle un nuevo
aire, quizás otro enfoque más moderno acorde con los nuevos tiempos...
Julio: Pues la verdad es que no
había pensado en ello, pero tal y como lo planteas no me parece mala idea
introducir algunos cambios... déjame que lo estudie y ya te digo algo... si te
parece podríamos organizar aquí en la redacción una especie de concurso de ideas
en el que aportéis propuestas para el cambio de nombre... yo mismo me
encargaría del diseño del eslogan y las letras que van a componer el nuevo
nombre... la verdad es que es muy buena idea, déjame que le dé un par de
vueltas...
Asun: De acuerdo... yo también
iré pensando en posibles nombres para la nueva revista, y si hay que hacer
cuñas publicitarias para darla a conocer en la radio, estoy segura de que
podríamos contar con mi tía Manolita de nuevo... ella lo haría encantada, ya la
conoces...
Julio: Desde luego, tu tía es una
gran persona y estoy seguro de que nos será de gran ayuda... gracias, Asun...
Asun: De nada, hombre, aquí
estamos para echarnos una mano todos... ¿quieres que te ayudemos con la
mudanza...?
Julio: Pues os lo agradecería,
sí... porque en el despacho hay un montón de cajas que no sirven para nada y
quiero trasladarme cuanto antes para hacerme a la idea de mi nueva posición...
Aurelia: Pues eso está hecho...
vamos...
(Asun, Aurelia y Julio comienzan
a trasladar los bártulos de Julio al nuevo despacho y a deshacerse de lo que no
sirve)
(Ya en casa, después de cenar y
sentados en el sofá, Asun comparte con su marido las novedades de la revista)
Asun: Y al parecer Julio nos va a
presentar mañana al nuevo redactor jefe...
Héctor: ¿Ah sí...? ¿y quién
es...? espero que no sea otro capullo como Emilio Alcázar...
Asun: La verdad es que no le
conozco... pero Julio dice que es un buen amigo suyo, algo así como su maestro,
y que es algo temporal porque es un hombre ya mayor y le falta poco para jubilarse...
Héctor: Ah bueno, en ese caso aún
tienes posibilidades de ocupar algún día tú ese puesto... (le acaricia la nariz
con dulzura)
Asun: ¿Yo...? estás de broma...
Héctor: Yo no bromeo con esas
cosas... es más, creo que con tus años de experiencia como redactora, tienes
las tablas suficientes para cumplir las funciones de redactor jefe... y
sinceramente creo que ya te va llegando el momento... Asun, cariño, te mereces
ese ascenso y lo sabes tan bien como yo...
Asun: Quizá tengas razón, pero no
quiero hacerme ilusiones... de momento, la revista va a empezar una nueva
andadura y hay mucho trabajo por hacer... por cierto, lo que si le he planteado
a Julio es un posible cambio de nombre para la revista... creo que el nombre de
“Sucesos” ya está muy agotado y se le podría dar un nuevo aire a la revista,
introduciendo nuevas secciones... y le ha parecido bien, me ha dicho que se lo
pensará y que ya me dirá algo...
Héctor: Pues claro, si es que tú
tienes ideas muy buenas... ¿y le has sugerido ya algún nombre alternativo...?
Asun: Pues no... todavía no...
tengo que pensar en ello, tiene que ser un nombre que tenga fuerza, que sugiera
algo sobre el contenido de la revista, que te incite a leerla...
Héctor: Estoy seguro de que se te
ocurrirá algo... y ahora deja de darle vueltas a esa cabecita tan ocupada y
responsable y ven aquí conmigo...
(Asun se tumba en el sofá y deja
reposar su cabeza en el regazo de Héctor)
Asun: (sonriente) ¿Qué
quieres...?
Héctor: (acaricia los rizos de
Asun sin dejar de mirarla con una sonrisa tierna) Nada... estaba pensando en
nosotros, en lo que nos ha cambiado la vida en todo este tiempo... fíjate, ya
hemos superado el primer aniversario de nuestra boda...
Asun: Es cierto... y nuestros
hijos no dejan de crecer... dentro de nada Dani echará a andar y no habrá quien
le pare... y María empezará el colegio en unos meses...
Héctor: ¿Y qué me dices de ti y
de mí...? ¿qué balance haces de este último año...?
Asun: Que pregunta más curiosa...
pero a ver, déjame que piense... no sé, es que no se me ocurre nada negativo,
todo han sido cosas tan buenas y positivas, y me siento la mujer más afortunada
del mundo... no quiero que nada cambie, quiero seguir como hasta ahora... y
disfrutar de estos pequeños momentos que me hacen tan feliz...
Héctor: (se agacha un poco para
besar a su mujer en los labios) ¿Y esto también te hace feliz...?
Asun: (sonriente) Lo que más...
(Héctor responde a su marido con una tierna caricia y un delicado beso) llevo
toda la noche esperando esto...
Héctor: Pues aprovechemos que los
niños duermen y vámonos a la habitación que quiero enseñarte un par de cosas...
Asun: Llévame tú...
Héctor: (sonriente) Como
desees... vamos allá...
(Héctor se levanta, coge a su
mujer en brazos y apaga la luz del salón para dirigirse con ella al dormitorio,
hacia ese rincón especial donde el feliz matrimonio comparte su amor con
ternura y pasión).
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