viernes, 16 de noviembre de 2012

Capítulo 27: Fotografías del pasado (Enero de 1964)


(El año 1964 ha llegado con fuerza para nuestros protagonistas. Héctor y Asun se han decidido a comprarse un televisor que han encontrado a buen precio gracias a los contactos de Bonilla, aunque lo ven bastante poco principalmente porque cuando llegan a casa ni Héctor ni Asun tienen ganas de encenderlo, prefieren hablar de sus cosas del trabajo y encargarse de los asuntos de los niños con los que disfrutan cada día que pasa).

(Estamos a finales de Enero de 1964. Héctor y Asun acaban de llegar a casa después de haber asistido al cumpleaños de Clara, que ya ha cumplido 6 años. María le ha regalado un juego de magia y se han pasado toda la tarde encerrados los niños en la habitación probando las cartas, la cuerda y la varita, mientras los mayores estaban en el salón charlando de sus cosas y compartiendo una agradable velada. Clara ha soplado las seis velas de su tarta de chocolate y nata, y Dani se ha llevado una de las velas de recuerdo. Al llegar a casa, María se mete en su habitación para ponerse el pijama, ya que está muy cansada y quiere meterse en la cama cuanto antes, y Dani ha venido dormido todo el camino de vuelta a casa y su madre ya lo ha metido en la cama nada más llegar).

(Héctor y Asun se sientan un rato en el sofá. María viene con el pijama puesto a despedirse de ellos. De repente, Héctor se da cuenta que no tiene a mano el tabaco)

Héctor: María, cariño, ¿puedes hacerme un favor...?
María: Sí, papi...
Héctor: Es que resulta que me he quedado sin tabaco y se me ha olvidado comprar, pero tengo una pitillera con algunos cigarrillos en el primer cajón de la mesa del despacho... ¿me la puedes traer...?
María: Sí, enseguida voy...

(María va al despacho, abre el cajón de la mesa y saca la pitillera, sin darse cuenta que debajo de ella se lleva también consigo una fotografía. María entra en el salón y le da la pitillera a su padre y accidentalmente deja caer la foto al suelo a los pies del sofá, aunque ninguno de ellos repara inicialmente en esto).

María: Toma papá...
Héctor: Gracias, princesa... ¿te vas a la cama...?
María: Sí, tengo mucho sueño, pero me lo he pasado muy bien en casa de Clara jugando con el juego de magia... ha sido muy divertido...
Héctor: ¿Quieres que vaya a arroparte y a contarte un cuento...?
María: No, no hace falta... mañana sí...
Héctor: Pues entonces, dame un beso...
(María se sube al sofá y le da un beso a su padre y otro a su madre)
María: Hasta mañana papá, hasta mañana, mamá...
Asun: Hasta mañana, tesoro... que duermas bien...
(María se baja del sofá y pisa la foto sin darse cuenta. Mira al suelo y la recoge, entregándosela a Héctor)
María: Papá, se te ha caído esto... adiós... (María se va a la cama)
Héctor: (le da la vuelta a la foto, y comprueba sorprendido que es una vieja foto de Teresa) ¡Anda...! ¿y esto de dónde ha salido...?
Asun: Pues no tengo ni idea... debe haberla traído María cuando ha venido con la pitillera del cajón...
Héctor: Ah, sí, tiene sentido...
Asun: No sabía que aún guardabas esta foto...
Héctor: Si te sirve de consuelo, yo tampoco... se me había olvidado por completo... se ve que estaba ahí en el cajón de la mesa y debe llevar años...
Asun: (mirando la foto) ¿Piensas alguna vez en como le irá allí en Venezuela...?
Héctor: La verdad es que sólo me acuerdo en Navidades, cuando nos intercambiamos por correo esas tarjetas de felicitación... siempre le he deseado lo mejor en su nueva vida igual que ella hace conmigo... por cierto, ahora que lo pienso, tú nunca me has enseñado una foto de tu primer novio...
Asun: Pues la verdad, no creo que conserve ninguna... creo que rompí las últimas que tenía en la cartera cuando empecé a salir contigo... a no ser que... espera un momento... tengo por ahí un libro que Jaime me regaló la última vez que nos vimos y quizá haya alguna foto ahí dentro... voy a buscarlo...
(Asun va un momento a la habitación y trae el libro. Rebuscando entre las páginas, encuentra una fotografía de Jaime)
Asun: (enseñándole la foto a Héctor) Mira, este es Jaime...
Héctor: (mirando la foto) No está mal... se nota que tienes buen gusto...
Asun: (riéndose divertida) ¡Anda cállate...! esta foto es de hace mil años... a saber que aspecto tendrá ahora... lo último que supe de él es que vivía en Francia, se marchó allí después de terminar la carrera... y la verdad es que no me importaría volver a verle para contarle como ha cambiado mi vida y lo feliz que soy ahora...
Héctor: Vamos a hacer una cosa... ¿quieres una copa...?
Asun: (mirándole sorprendida) Bueno, de acuerdo... ¿qué te propones...?
(Héctor se levanta del sofá y sirve un par de copas de coñac. Luego se vuelve a sentar)
Héctor: Vamos a brindar... (alzan las copas y Héctor coloca las dos fotografías sobre la mesa) ¡por ellos...! (mira a Asun que no entiende nada) porque gracias a que nos dejaron, nosotros pudimos conocernos y empezar una nueva vida juntos y felices...
Asun: (sonriendo) ¡Hay que ver que cosas se te ocurren...! anda ven...
(Héctor y Asun intercambian un sincero beso amoroso de complicidad y después beben de sus copas)



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