(Unas semanas después, Héctor y
Asun duermen de noche en su cama. Asun tiene algunas dificultades para
encontrar una postura cómoda para dormir, aunque Héctor no se separa de ella y
le gusta dormir abrazado a ella, cosa que a Asun le fascina, pues también le
gusta sentir el calor y la ternura de su marido)
(De madrugada, Asun se despierta
sobresaltada al oír a Héctor hablar en sueños)
Héctor: ¡Nooo...! ¡no, otra vez
no...! ¡no puede ser...! ¡no te vayas, mi niño, no te vayas...! ¡nooo...!
Asun: (asustada, intenta
despertar a Héctor) ¡Héctor... cariño, despierta, mi vida...! ¡Despierta, por
favor... Héctor...!
Héctor: (se despierta dando un
brinco) ¡Nooo...!
Asun: Cariño... (empieza a
acariciarle suavemente) ¿estás bien...? has tenido un mal sueño, eso es todo...
no pasa nada...
Héctor: (tocando a Asun y su
barriga) ¿Te encuentras bien... y el bebé...?
Asun: (le coge la mano y sigue
acariciándole) Sí... perfectamente... ¿qué es eso tan horrible que has
soñado...? ¡estás sudando...!
Héctor: (respirando de forma
entrecortada) Sí... era un sueño, sólo eso... una pesadilla horrible...
Asun: (tranquilizándole poco a
poco con sus caricias) Puedes contármelo si quieres, para desahogarte... pero
no te preocupes por mí que estoy bien, de verdad... estoy aquí, contigo... y
nunca te voy a dejar solo...
Héctor: Ha sido horrible...
estábamos en el hospital... y algo iba mal, porque el niño no podía salir...
parece que se había enredado con el cordón... el médico intentaba salvarle,
querían abrirte la tripa para sacarlo como fuera... y luego el niño no se
movía, no lloraba, su carita estaba azul... y yo estaba desesperado, no podía
ser verdad, no podía creer que fuera a perder otro hijo, y tú llorabas y gritabas:
“¡mi hijo, es mi hijo...!”
Asun: (acariciándole suavemente)
Cariño, mi vida, mi amor... ya está, ya está... todo está bien... sólo ha sido
un mal sueño, pero se acabó, yo estoy aquí, estoy bien... (se toca la barriga)
Dani y yo estamos bien y todo va a salir bien, te lo prometo...
Héctor: (acaricia y besa la
barriga de Asun emocionado) Dani... me gusta...
Asun: Y a mí... (besa a Héctor) y
estoy tan contenta porque muy pronto nuestra felicidad va a multiplicarse, y
quiero estar así de feliz toda la vida, junto a ti y los niños... te quiero
tanto... es que no me imagino la vida sin ti, ni por un segundo...
Héctor: (besando a su mujer) Yo
también te quiero y te deseo cada minuto de mi vida, de eso puedes estar segura
y jamás permitiré que te suceda nada malo a ti o a los niños, nunca me lo
perdonaría...
Asun: Shhh... no te tortures con
eso ahora, somos una familia y todos cuidaremos unos de otros... y ahora ven,
vamos a ver si podemos dormir otro rato...
Héctor: Tienes razón...
(Héctor vuelve a recostarse en los
brazos de su mujer, mientras ella le acaricia el pelo y le da suaves besos en
la cara y en el cuello, hasta que los dos se van quedando dormidos de nuevo y
ya no se vuelven a despertar hasta bien entrada la mañana siguiente)
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