viernes, 16 de noviembre de 2012

Capítulo 25: De mudanza (Navidades de 1963)


(Héctor y Asun pasan las fiestas navideñas haciendo limpieza en el piso, aprovechando para tirar un buen montón de cosas del cuarto de los trastos y adecentándolo convenientemente con una manita de pintura para colocar ahí los nuevos muebles provenientes del antiguo despacho. Héctor se encarga de todas las labores manuales, ya que es muy apañado, monta unas estanterías en la pared para poner algunas carpetas y libros de consulta, y alquila una furgoneta para trasladar los muebles del despacho al piso. Finalmente dejan la habitación amueblada con el armario, el sofá y la mesa con cajones y la silla donde Héctor solía trabajar. Héctor se trae algunos archiperres de su escritorio que le apetece tener en casa. María está encantada de ver tanto movimiento en casa, cosas entrando y saliendo y le gusta mucho como ha quedado la nueva habitación, que estará casi enfrente de la suya, aunque ya ha prometido a su padre no entrar ahí si él está trabajando para no molestar)

(También Bonilla y Héctor encuentran un local adecuado para seguir ejerciendo su labor de detectives, por lo que aprovechan para mudarse también, trasladando allí el archivo, la mesa de Bonilla y comprando una nueva mesa de despacho para Héctor con silla giratoria. También adquieren un pequeño mueble bar para almacenar las bebidas que ofrecen a los clientes y de las que ellos mismos se sirven de vez en cuando para brindar por los casos resueltos).

(En la semana de fin de año, se reúnen las dos familias, Perea y Olavide en el Café Comercial para mantener una entretenida charla entre amigos)

Asun: Pues este sitio está bien, ¿no...?
Héctor: Sí, ya te dije que ahora estaba muy de moda...
Gustavo: ¿Pedimos unas copas...?
Aurelia: Sí, claro, pídeme un vermouth, cielo... ¿qué queréis vosotros...?
Héctor: Yo un coñac, ¿y tú cariño...?
Asun: Lo mismo que Aurelia, gracias...
(El camarero viene a la mesa y toma nota de las consumiciones: dos coñac y dos vermouth)
Gustavo: Bueno, chicas, ¿qué tal va todo por la revista...?
Asun: Pues muy bien... la verdad es que desde que a Aurelia le dieron el merecido premio, la vemos más segura... ¿a qué sí...?
Aurelia: Bueno, reconozco que ya no me atasco tanto ni me como tanto la cabeza a la hora de escribir, voy un poco más ligera porque me doy cuenta que mis artículos gustan a los lectores, y estoy orgullosa de mi trabajo...
Gustavo: Ya te lo dije, cariño, cuando a uno le reconocen su labor, se siente mejor y más a gusto... y tú te lo mereces todo...
Aurelia: Bueno, pero dejemos ya de hablar de mí, que hay cosas más importantes... ¿qué vais a hacer en fin de año...?
Héctor: Pues este año vamos a cenar en casa de mis suegros... vendrán también Estrella y Miguel y por lo visto mi cuñado Pedro nos quiere comentar algo importante... igual nos presenta a alguna novia con la que está saliendo en la facultad... creo que tiene un éxito rotundo con las pocas mujeres que hay en la Escuela de Ingeniería...
Asun: (divertida) Y no me extraña, porque mi hermano es muy inteligente y con las buenas notas que saca, estoy seguro que las chicas se le acercan como moscas...
Aurelia: ¿Y ya no sale con su prima Leonor...?
Asun: ¡No, que va...! eso fue un tonteo de críos, desde que los dos terminaron el colegio y fueron cada uno a su universidad, siguen siendo buenos amigos pero nada más... Leonor estudia Medicina y Pedro Ingeniería Industrial...
Gustavo: Pues Felisa y Trino tienen que estar muy orgullosos, ¿no...?
Asun: Desde luego, imagínate... el primer hijo universitario de la familia... además teniendo en cuenta nuestros orígenes, viniendo del pueblo a Madrid para buscar trabajo, y siendo hijos de porteros...
Aurelia: Pero al final cada uno de vosotros habéis ido saliendo adelante y labrando vuestro propio futuro...
Héctor: Sí, porque Miguel ha aprovechado los últimos años para formarse en la Escuela de La Paloma, y así puede aportar mejor sus conocimientos sobre motores en el taller con su padre... ya tienen dos talleres en Madrid con algunos empleados y el negocio es todo un éxito, ¿verdad, cariño...?
Asun: Sí, la verdad es que estoy muy orgullosa de mis hermanos... ojalá Chelo hubiera tenido su oportunidad también...
Aurelia: ¿Habéis vuelto a saber algo de Gerardo...?
Héctor: Sí, bueno, sigue saliendo con aquella chica alemana que vino a la boda de Miguel y Estrella, esa que salía en las fotos... y siguen viviendo allá en Colonia... y creo que les va muy bien...
Aurelia: Me alegro por él, porque pudo rehacer su vida...
Asun: Todos tenemos derecho a rehacer nuestras vidas, sobre todo cuando han ocurrido cosas tristes en el pasado... pero yo pienso que eso nos hace incluso más fuertes y nos ayuda a valorar más lo que tenemos ahora... fíjate, yo pienso que si Chelo está ahora mirándonos desde el cielo o donde quiera que esté, estaría muy orgullosa de todos nosotros y de lo que hemos conseguido...
Gustavo: (dándose cuenta que la conversación empieza a tomar tintes demasiado emotivos, decide cambiar de tema) Por cierto, ¿y habéis pensado que vais a hacer después de la cena de fin de año...?
Asun: No, ¿a qué te refieres...?
Gustavo: Es que estaba pensando en lo que me dijo Bonilla el otro día...
Héctor: ¿Te has encontrado con Bonilla y no me lo ha dicho...?
Gustavo: Sí, el otro día fui al estanco de Matilde a comprar tabaco y estaba allí...
Asun: ¿Y qué te comentó...?
Gustavo: Pues que ellos iban a dejar a Javier con unos amigos de Matilde y que pensaban cenar en el Hotel Palace... por lo visto hay cotillón y barra libre de bebidas toda la noche... y baile con orquesta también, claro... y me dijo que si queríamos pasarnos por allí después de la cena, podríamos disfrutar un poco de la fiesta tras las campanadas... ¡ah, y me ha dicho que las invitaciones corren de su cuenta...!
Héctor: ¡Caramba con el bueno de Bonilla...! ¡no se pierde una...! ¿qué opinas, cariño...? podría ser una oportunidad muy buena de vernos todos allí y disfrutar de una velada especial y diferente, ¿no...? yo nunca he ido a un cotillón de esos de etiqueta...
Asun: Yo tampoco... y si hay baile y bebida, seguro que será divertido... ¿nos apuntamos los cuatro...? así cenamos con mis padres y mis hermanos, tomamos las uvas con ellos y luego dejamos a los niños allí y nos vamos de fiesta con nuestros amigos...
Aurelia: ¡Uy, que bien suena eso...! nosotros cenaremos con los padres de Gustavo y con mi padre y después podemos dejar a Clara allí y unirnos a la fiesta...
Héctor: Pues entonces le diré mañana a Bonilla que tendrá que pagar cuatro invitaciones...
Asun: Seguro que en el fondo le hace ilusión... ya sabes que él disfruta cuando salimos todos juntos...
Gustavo: Pues entonces, no hay más que hablar, nos apuntamos a la fiesta... ¡y vamos a brindar ya que tenemos estas copas tan a mano...! (levanta su copa) ¡por nosotros, que sigamos compartiendo estas estupendas reuniones de amigos por muchos años...!
Asun: ¡Salud...!
(Todos brindan con sus copas y beben, continuando con su charla un rato más)





No hay comentarios:

Publicar un comentario