(Y llega la noche de fin de año.
El año 1963 se acaba y la familia Muñoz se reúne para darle la despedida y
recibir el nuevo año con alegría y felicidad. Tras la cena, las campanadas, los
brindis, las felicitaciones y las llamadas telefónicas de rigor, los Perea se
dirigen al Hotel Palace para reunirse allí con sus amigos y disfrutar de una
noche especial y diferente)
(Llegan al Hotel Palace y allí se
reúnen en la sala de fiestas con Bonilla y Matilde)
Bonilla: ¡Hola, pareja...! ¡Feliz
año nuevo...!
Héctor: Feliz año nuevo,
chicos... ¿qué tal la cena...?
Matilde: Riquísima... hemos
comido bastante marisco, mejillones y ostras... con un buen vino blanco, y de
postre tiramisú...
Asun: ¿Y eso que es...?
Matilde: Un dulce típico
italiano... lleva queso, café, chocolate, bizcocho... está muy rico, deberías
probarlo algún día... si quieres te doy la receta que la tengo por casa y
pruebas un día a hacerlo tú... es muy fácil...
Bonilla: ¿Y vosotros que tal la
cena...?
Héctor: Pues fenomenal también...
Felisa ha hecho unas lentejas que estaban para chuparse los dedos, y una
merluza a la cazuela que pedía comérsela a gritos... y luego Estrella y Miguel
han traído unos buñuelos hechos por ella y rellenos de crema y de café...
Matilde: ¿Sabías que los
italianos comen lentejas en la noche de fin de año...? al parecer es la
tradición para que te de buena suerte el año próximo...
Asun: Pues no tenía ni idea, la
verdad, pero es bueno saberlo... quien sabe lo que nos deparará este nuevo
año...
Bonilla: Y otra cosa que también
hacen los italianos es coger una maleta vacía y salir a la calle a dar una
vuelta con ella, cuanto más larga sea la vuelta, más viajes harás al año
siguiente...
Héctor: ¡Que curioso...! bueno,
yo me conformo con que podamos hacer algún viajecito con la familia las
próximas vacaciones de verano...
(En ese momento llegan Aurelia y
Gustavo y saludan)
Aurelia: ¡Hola a todos...!
Asun: ¡Hola...! ¿qué tal la
cena...?
Aurelia: Bien, muy bien, al final
en casa de los padres de Gustavo... encantadores, como siempre... y la cena
riquísima y muy casera... la madre de Gustavo cocina muy bien... y ahí hemos
dejado a Clara, esperando que no de mucha guerra...
Héctor: Sí, nosotros también
hemos dejado a María y Dani con sus abuelos y con su prima Irene... querían
quedarse un rato levantadas viendo la televisión... aunque no creo que aguanten
mucho, sobre todo Dani, que es muy dormilón...
Gustavo: ¿Y vosotros para cuándo
vais a compraros la tele...?
Héctor: Pues de este año no
pasa... pero es que nos hemos pasado las fiestas adecentando el despacho y
tirando trastos, y de momento tampoco la hemos echado de menos... mis suegros
la tienen porque un cliente de Trino que quedó muy agradecido por un arreglo
que le hizo en la moto, por lo visto se la dejó como nueva, y en vez de pagarle
con dinero, le regaló un televisor...
Gustavo: Vaya, pues es un regalo
en especie bastante bueno...
Asun: De todas formas, tampoco
ponen tantas cosas interesantes ¿o sí...? yo las pocas veces que la he visto en
casa de mi madre o en el bar de mis tíos, siempre están poniendo el nodo con
noticias, o reportajes de animales o de paisajes, y sino, fútbol... ¡vaya
rollo...!
Héctor: Bueno, cariño, a mí el
fútbol sí me gusta verlo... de hecho cuando sé que van a poner un partido, me
bajo a casa de Trino para verlo... o me voy al bar...
Aurelia: ¿Y por fin, qué pasó con
Pedro...? ¿os ha presentado a la novia o qué...?
Asun: No, no era nada de eso...
es que como ya está en tercero de carrera, le han ofrecido para el curso que
viene una beca para estudiar un año en Francia, como saca muy buenas notas...
Aurelia: Pues Felisa se habrá
puesto contentísima...
Asun: ¡Hombre, claro...! todos
estamos muy contentos... pensar que mi hermano se va a ir a estudiar al
extranjero es un sueño...
Gustavo: Pues me alegro mucho por
tu hermano, Asun, se lo merece y seguro que va a sacarle mucho partido a esa
estancia... porque allí las cosas no funcionan como aquí, todo es diferente y
seguro que aprende mucho de la experiencia...
Héctor: Sí, eso esperamos...
seguro que cuando vuelva no es el mismo Pedro que se fue...
Asun: Y eso es justamente lo que
le da más miedo a mi madre... que se lo cambien...
Aurelia: Bueno, pero las madres
son así, se preocupan por los hijos en exceso, en el fondo todas lo hacemos,
pero bien que nos alegramos de que las cosas les salgan bien y de que tengan
éxito en su vida, ¿verdad...?
Héctor: Desde luego, ahora los
nuestros porque son muy pequeños, pero ya verás cuando crezcan...
Bonilla: Que por cierto, habrá
que ir pensando dónde vamos a matricular a Javier y a Dani el curso que viene,
porque ya en el verano cumplen los 3 años...
Héctor: Ya lo sé Bonilla, pero
ahora no, por favor, no me agobies con eso... hemos venido a divertirnos,
no...? ¡pues vamos a bailar...!
Asun: ¡Sí, eso... que empieza a
sonar una canción que me encanta...! ¿venís...?
Aurelia: ¡Sí, claro...!
(Todos los amigos se acercan a la
pista de baile para moverse al ritmo de la música. Juntos comparten bailes en
grupo y en pareja, y disfrutan de las copas en la barra del bar, pasando una
noche muy divertida que termina con el consabido chocolate con churros ya al
amanecer)
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