viernes, 16 de noviembre de 2012

Capítulo 26: Una Noche de Fin de Año diferente


(Y llega la noche de fin de año. El año 1963 se acaba y la familia Muñoz se reúne para darle la despedida y recibir el nuevo año con alegría y felicidad. Tras la cena, las campanadas, los brindis, las felicitaciones y las llamadas telefónicas de rigor, los Perea se dirigen al Hotel Palace para reunirse allí con sus amigos y disfrutar de una noche especial y diferente)

(Llegan al Hotel Palace y allí se reúnen en la sala de fiestas con Bonilla y Matilde)

Bonilla: ¡Hola, pareja...! ¡Feliz año nuevo...!
Héctor: Feliz año nuevo, chicos... ¿qué tal la cena...?
Matilde: Riquísima... hemos comido bastante marisco, mejillones y ostras... con un buen vino blanco, y de postre tiramisú...
Asun: ¿Y eso que es...?
Matilde: Un dulce típico italiano... lleva queso, café, chocolate, bizcocho... está muy rico, deberías probarlo algún día... si quieres te doy la receta que la tengo por casa y pruebas un día a hacerlo tú... es muy fácil...
Bonilla: ¿Y vosotros que tal la cena...?
Héctor: Pues fenomenal también... Felisa ha hecho unas lentejas que estaban para chuparse los dedos, y una merluza a la cazuela que pedía comérsela a gritos... y luego Estrella y Miguel han traído unos buñuelos hechos por ella y rellenos de crema y de café...
Matilde: ¿Sabías que los italianos comen lentejas en la noche de fin de año...? al parecer es la tradición para que te de buena suerte el año próximo...
Asun: Pues no tenía ni idea, la verdad, pero es bueno saberlo... quien sabe lo que nos deparará este nuevo año...
Bonilla: Y otra cosa que también hacen los italianos es coger una maleta vacía y salir a la calle a dar una vuelta con ella, cuanto más larga sea la vuelta, más viajes harás al año siguiente...
Héctor: ¡Que curioso...! bueno, yo me conformo con que podamos hacer algún viajecito con la familia las próximas vacaciones de verano...
(En ese momento llegan Aurelia y Gustavo y saludan)
Aurelia: ¡Hola a todos...!
Asun: ¡Hola...! ¿qué tal la cena...?
Aurelia: Bien, muy bien, al final en casa de los padres de Gustavo... encantadores, como siempre... y la cena riquísima y muy casera... la madre de Gustavo cocina muy bien... y ahí hemos dejado a Clara, esperando que no de mucha guerra...
Héctor: Sí, nosotros también hemos dejado a María y Dani con sus abuelos y con su prima Irene... querían quedarse un rato levantadas viendo la televisión... aunque no creo que aguanten mucho, sobre todo Dani, que es muy dormilón...
Gustavo: ¿Y vosotros para cuándo vais a compraros la tele...?
Héctor: Pues de este año no pasa... pero es que nos hemos pasado las fiestas adecentando el despacho y tirando trastos, y de momento tampoco la hemos echado de menos... mis suegros la tienen porque un cliente de Trino que quedó muy agradecido por un arreglo que le hizo en la moto, por lo visto se la dejó como nueva, y en vez de pagarle con dinero, le regaló un televisor...
Gustavo: Vaya, pues es un regalo en especie bastante bueno...
Asun: De todas formas, tampoco ponen tantas cosas interesantes ¿o sí...? yo las pocas veces que la he visto en casa de mi madre o en el bar de mis tíos, siempre están poniendo el nodo con noticias, o reportajes de animales o de paisajes, y sino, fútbol... ¡vaya rollo...!
Héctor: Bueno, cariño, a mí el fútbol sí me gusta verlo... de hecho cuando sé que van a poner un partido, me bajo a casa de Trino para verlo... o me voy al bar...
Aurelia: ¿Y por fin, qué pasó con Pedro...? ¿os ha presentado a la novia o qué...?
Asun: No, no era nada de eso... es que como ya está en tercero de carrera, le han ofrecido para el curso que viene una beca para estudiar un año en Francia, como saca muy buenas notas...
Aurelia: Pues Felisa se habrá puesto contentísima...
Asun: ¡Hombre, claro...! todos estamos muy contentos... pensar que mi hermano se va a ir a estudiar al extranjero es un sueño...
Gustavo: Pues me alegro mucho por tu hermano, Asun, se lo merece y seguro que va a sacarle mucho partido a esa estancia... porque allí las cosas no funcionan como aquí, todo es diferente y seguro que aprende mucho de la experiencia...
Héctor: Sí, eso esperamos... seguro que cuando vuelva no es el mismo Pedro que se fue...
Asun: Y eso es justamente lo que le da más miedo a mi madre... que se lo cambien...
Aurelia: Bueno, pero las madres son así, se preocupan por los hijos en exceso, en el fondo todas lo hacemos, pero bien que nos alegramos de que las cosas les salgan bien y de que tengan éxito en su vida, ¿verdad...?
Héctor: Desde luego, ahora los nuestros porque son muy pequeños, pero ya verás cuando crezcan...
Bonilla: Que por cierto, habrá que ir pensando dónde vamos a matricular a Javier y a Dani el curso que viene, porque ya en el verano cumplen los 3 años...
Héctor: Ya lo sé Bonilla, pero ahora no, por favor, no me agobies con eso... hemos venido a divertirnos, no...? ¡pues vamos a bailar...!
Asun: ¡Sí, eso... que empieza a sonar una canción que me encanta...! ¿venís...?
Aurelia: ¡Sí, claro...!
(Todos los amigos se acercan a la pista de baile para moverse al ritmo de la música. Juntos comparten bailes en grupo y en pareja, y disfrutan de las copas en la barra del bar, pasando una noche muy divertida que termina con el consabido chocolate con churros ya al amanecer)



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