viernes, 16 de noviembre de 2012

Capítulo 17: Navidades de 1962


(Llegan las Navidades de 1962 y aunque en las calles las luces y la música son las protagonistas, estas navidades son especialmente tristes en casa de los Olavide. Aún está muy reciente la pérdida del bebé de Aurelia y aunque ella ya ha empezado a trabajar de nuevo tras tomarse unas semanas de reposo, en ocasiones no puede evitar echarse a llorar al encontrarse por la calle madres con bebés en carritos. Gustavo y Clara son sus principales apoyos en casa y por supuesto la familia Perea supone una ayuda muy importante para ella, ya que tanto Asun como Héctor se han portado de maravilla, la han animado, la han entretenido y distraído y las visitas de María a casa de Clara han sido continuas)

(La noche de fin de año la celebran en casa de los Olavide. Asun y Héctor llevan el besugo, muy bien preparado por Asun de acuerdo con una receta tradicional de su madre. La familia Bonilla lleva los aperitivos, algunos de los cuales han sido coquetamente elaborados por Matilde, siguiendo las tradicionales recetas marroquíes que de niña aprendió en Tetuán. La familia Olavide aparte de poner su casa, han preparado de primer plato una suave crema de verduras con picatostes. Clara y María están deseando que suenen las doce campanadas en el reloj de la Puerta del Sol de Madrid, del que por primera vez podrán ver imágenes en la flamante televisión que los Olavide han adquirido recientemente. Es la primera vez que un acontecimiento así se retransmite por la televisión ya que en años anteriores siempre se habían escuchado por la radio. Los mayores tienen preparados sus racimos de uvas sobre la mesa, aunque las niñas no comparten ese gusto y prefieren comer galletas y chocolate, ya que por ser una noche especial, sus padres las dejan quedarse levantadas hasta tarde. No así los niños, Javier y Daniel, que han sucumbido al sueño hace ya un buen rato).

(Faltan cinco minutos para que comience el Año Nuevo y ninguno quiere perderse el espectáculo de poder ver en directo por televisión la retransmisión de las campanadas)

Asun: ¡María, Clara... atención que ya empieza...!
(Tras la bajada de la bola del reloj y el resonar de los cuartos, empiezan a sucederse las campanadas una detrás de otra, al son de las cuales todos comienzan a comerse las uvas, mientras las niñas que no despegan los ojos de la televisión, cuentan una a una mientras se meten en la boca trozos de galleta y de chocolate hasta que ya no les caben más en la boca)

(Con la última campanada y la última uva aún en la boca, Héctor se levanta a por el champagne para brindar por el nuevo año)
Héctor: (abriendo la botella y llenando las copas) ¡Feliz Año Nuevo 1963...!
Gustavo: ¡Feliz Año...! esperemos que este que comienza sea mejor que el que acabamos de terminar...
Aurelia: Sí, yo también lo espero... quiero dejar atrás los malos recuerdos y volver a ilusionarme con lo que está por venir, con el futuro...
Asun: ¡Pues claro que sí...! este nuevo año va a traernos cosas buenas, estoy segura...
Bonilla: ¡Por un nuevo año lleno de trabajo, salud y amor...!
Matilde: ¡Por todos nosotros aquí presentes...!
(Todos brindan con sus copas)
Héctor: A ver niñas, ¿ya os habéis comido las galletas y el chocolate que había en la bandeja...?
Clara: Sí, tío Héctor... y no se me ha hecho bola ni nada...
María: Papi, ¿podemos brindar como vosotros...?
Héctor: Sí, pero con agua o con leche... traed vuestros vasos...
(Las niñas cogen  el vaso de leche y lo levantan mientras los demás vuelven a levantar sus copas de champagne)
Asun: ¡Por la familia...! que sigamos todos así de felices este año y a disfrutar de veladas tan maravillosas y divertidas como esta...
Héctor: ¡Por nuestros hijos...! que sigamos viéndoles crecer y madurar y que nos sigan dando tantas alegrías...
Gustavo: ¡Por ti, mi vida, que cada día que te miro estás más guapa...! (le lanza un beso a su mujer)
Aurelia: Gracias, Gustavo, eres un cielo... ¡yo también brindo por ti, por el mejor de los maridos, siempre tan atento y cariñoso...!
Matilde: ¡Por la amistad que es uno de los regalos más bonitos...!
Bonilla: ¡Y otra vez por nosotros que nos lo merecemos, que caramba...!
(Todos sonríen y brindan con sus copas y con los vasos de las niñas)
(Después comienza la romería de llamadas telefónicas para felicitar el año a todos los familiares cercanos. Asun llama a sus padres que están celebrando esta noche con Irenita, Pedro, Estrella y Miguel y los del Asturiano todos juntos en el bar. Aurelia llama a su padre y Gustavo a los suyos. Es una noche de alegría y celebraciones, que culmina con los villancicos que María y Clara cantan como les han enseñado en el cole, algunos de ellos en inglés)



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