(El fin de semana ha llegado y
María está deseando salir al parque para coger la bici. Su padre le ha
prometido que le quitaría los ruedines si lograba mantenerse en equilibrio.
Además Daniel también está como loco por coger su correpasillos que le
regalaron por su cumpleaños y pasearlo por el parque)
(María entra en la habitación de
sus padres un tanto excitada)
María: ¡Papá, papá...!
Héctor: (saliendo de la
habitación) Shhh... María, princesa, habla bajito que mamá está durmiendo
todavía...
María: (mirando a su madre como
duerme) ¿La puedo despertar yo...?
Héctor: Dentro de un ratito,
¿vale...? mira, vamos a hacer una cosa, te vienes conmigo a la cocina y le
preparamos el desayuno a mamá, y cuando esté listo vienes tú y la despiertas...
María: Vale... (sale corriendo
hacia la cocina)
Héctor: Es que mamá está muy
cansada, cariño, y siempre se levanta la primera... así que hoy la dejamos que
duerma un poquito más, es Domingo y se lo merece, porque es la mejor mamá del
mundo... ¿a que sí...?
María: Sí... mi mamá es la mejor
y yo la quiero un montón, y tú también, verdad papá...?
Héctor: Claro que sí, mamá es la
persona más especial del mundo y por eso le vamos a preparar un desayuno
riquísimo... ¿me vas a ayudar...?
María: (mueve la cabeza
afirmativamente) Sí, voy a ponerle el zumo de naranja...
(María abre la nevera y saca una
jarra con zumo)
Héctor: A ver cariño... (Héctor
coge un vaso y le echa un poco de zumo) ¿y qué más le gusta a mamá...?
María: Tostadas, bien
calentitas...
Héctor: Muy bien... (Héctor coge
una sartén, echa un chorrito de aceite y cuando la cocina está caliente, pone
las tostadas a la plancha, vuelta y vuelta. En paralelo, calienta el café en la
cafetera)
María: Mamá no toma azúcar...
Héctor: Es verdad, que a ella le
gusta el café solo y sin azúcar... ¡hala, corre, ve a la habitación y dile que
tiene el desayuno listo en la cocina...!
(María entra de nuevo en la
habitación, se sube a la cama y empieza a abrazar y a besar a su madre para
despertarla con suavidad)
María: Mami... mami... papá y yo
te hemos preparado el desayuno... lo tienes en la cocina...
Asun: (desperezándose y mirando
su reloj) Hola, cielo... ¿qué hora es, tesoro...?
María: (se encoge de hombros) No
lo sé... pero como no te levantes ya las tostadas se enfrían, y papá las ha
puesto bien calentitas...
Asun: (sonriendo emocionada) En
ese caso, dile a papá que voy ahora mismo para allá...
María: Vale...
(María vuelve a la cocina)
María: Dice mamá que viene ahora
enseguida...
Héctor: Perfecto, porque esto ya
está listo... ¿y tu hermano donde anda...?
María: Está dormido...
Héctor: Pues despiértale también
que le voy a poner un vaso de leche y unas galletas... ¿tú que quieres
desayunar...?
María: Leche con chocolate... y
galletas...
(María va a la habitación de
Dani. Asun entra en la cocina y se sienta en la mesa para desayunar)
Asun: ¡Buenos días, cariño...!
¡hmmm como huele esto...!
Héctor: Pues mejor sabrá...
(María vuelve de la habitación de
Dani y entra en la cocina para sentarse a desayunar)
María: Ya le he dicho al enano
que se despierte de una vez...
Asun: María, ¿por qué le hablas
así a tu hermano...?
María: Porque es un canijo...
Asun: Ya sé que es más pequeño
que tú, pero no me gusta que le hables así...
María: ¡Es que es muy pesado...!
todo el tiempo me quita los juguetes...
Héctor: María... Daniel es tu
hermano pequeño y tú como hermana mayor deberías cuidarle y estar pendiente de
él... y no enfadarte tanto cuando juega con tus cosas... ¿o es que a ti no te
gusta jugar con las cosas de tu prima Irene...? ella es mayor que tú y sin
embargo bien que juegas con sus cosas...
María: (protestando) ¡Pero es que
me los rompe...!
Héctor: No, cariño, Daniel no te
rompe los juguetes... lo que pasa es que algunos de tus juguetes tienen ya
muchos años y se gastan por el uso, pero tienes que ser una buena hermana y
compartir tus cosas, ¿de acuerdo...?
María: Bueeenooo...
Asun: En esta familia todos
compartimos las cosas, yo con papá también... y no nos enfadamos, ¿de acuerdo...?
María: De acuerdo...
Héctor: ¡Pues hale, a
desayunar...!
(En ese momento aparece Daniel
por la cocina)
Daniel: ¡Hola mamá...!
Asun: ¡Hola, tesoro...! ¿has
dormido bien...?
Daniel: Sí...
Héctor: Siéntate aquí,
principito, que vamos a desayunar...
(Daniel toma asiento en un
taburete)
Daniel: Papi, papi...
Héctor: Toma, mi amor... cómete
todas las galletas, eh...?
María: Si quieres yo le ayudo...
Asun: Eso está muy bien, María,
cariño... hala termínate primero lo tuyo...
(María se levanta un momento y le
da un besito a Dani en la mejilla)
María: Lo siento, Dani, no quería
llamarte enano...
(Héctor y Asun se miran
divertidos)
Héctor: ¡Muy bien, María, así se
hace princesa...!
(La familia Perea termina de
desayunar y se preparan para salir al parque en esta soleada mañana dominical)
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