viernes, 16 de noviembre de 2012

Capítulo 23: Una sorpresa para Asun


(El fin de semana ha llegado y María está deseando salir al parque para coger la bici. Su padre le ha prometido que le quitaría los ruedines si lograba mantenerse en equilibrio. Además Daniel también está como loco por coger su correpasillos que le regalaron por su cumpleaños y pasearlo por el parque)

(María entra en la habitación de sus padres un tanto excitada)

María: ¡Papá, papá...!
Héctor: (saliendo de la habitación) Shhh... María, princesa, habla bajito que mamá está durmiendo todavía...
María: (mirando a su madre como duerme) ¿La puedo despertar yo...?
Héctor: Dentro de un ratito, ¿vale...? mira, vamos a hacer una cosa, te vienes conmigo a la cocina y le preparamos el desayuno a mamá, y cuando esté listo vienes tú y la despiertas...
María: Vale... (sale corriendo hacia la cocina)
Héctor: Es que mamá está muy cansada, cariño, y siempre se levanta la primera... así que hoy la dejamos que duerma un poquito más, es Domingo y se lo merece, porque es la mejor mamá del mundo... ¿a que sí...?
María: Sí... mi mamá es la mejor y yo la quiero un montón, y tú también, verdad papá...?
Héctor: Claro que sí, mamá es la persona más especial del mundo y por eso le vamos a preparar un desayuno riquísimo... ¿me vas a ayudar...?
María: (mueve la cabeza afirmativamente) Sí, voy a ponerle el zumo de naranja...
(María abre la nevera y saca una jarra con zumo)
Héctor: A ver cariño... (Héctor coge un vaso y le echa un poco de zumo) ¿y qué más le gusta a mamá...?
María: Tostadas, bien calentitas...
Héctor: Muy bien... (Héctor coge una sartén, echa un chorrito de aceite y cuando la cocina está caliente, pone las tostadas a la plancha, vuelta y vuelta. En paralelo, calienta el café en la cafetera)
María: Mamá no toma azúcar...
Héctor: Es verdad, que a ella le gusta el café solo y sin azúcar... ¡hala, corre, ve a la habitación y dile que tiene el desayuno listo en la cocina...!
(María entra de nuevo en la habitación, se sube a la cama y empieza a abrazar y a besar a su madre para despertarla con suavidad)
María: Mami... mami... papá y yo te hemos preparado el desayuno... lo tienes en la cocina...
Asun: (desperezándose y mirando su reloj) Hola, cielo... ¿qué hora es, tesoro...?
María: (se encoge de hombros) No lo sé... pero como no te levantes ya las tostadas se enfrían, y papá las ha puesto bien calentitas...
Asun: (sonriendo emocionada) En ese caso, dile a papá que voy ahora mismo para allá...
María: Vale...
(María vuelve a la cocina)
María: Dice mamá que viene ahora enseguida...
Héctor: Perfecto, porque esto ya está listo... ¿y tu hermano donde anda...?
María: Está dormido...
Héctor: Pues despiértale también que le voy a poner un vaso de leche y unas galletas... ¿tú que quieres desayunar...?
María: Leche con chocolate... y galletas...
(María va a la habitación de Dani. Asun entra en la cocina y se sienta en la mesa para desayunar)
Asun: ¡Buenos días, cariño...! ¡hmmm como huele esto...!
Héctor: Pues mejor sabrá...
(María vuelve de la habitación de Dani y entra en la cocina para sentarse a desayunar)
María: Ya le he dicho al enano que se despierte de una vez...
Asun: María, ¿por qué le hablas así a tu hermano...?
María: Porque es un canijo...
Asun: Ya sé que es más pequeño que tú, pero no me gusta que le hables así...
María: ¡Es que es muy pesado...! todo el tiempo me quita los juguetes...
Héctor: María... Daniel es tu hermano pequeño y tú como hermana mayor deberías cuidarle y estar pendiente de él... y no enfadarte tanto cuando juega con tus cosas... ¿o es que a ti no te gusta jugar con las cosas de tu prima Irene...? ella es mayor que tú y sin embargo bien que juegas con sus cosas...
María: (protestando) ¡Pero es que me los rompe...!
Héctor: No, cariño, Daniel no te rompe los juguetes... lo que pasa es que algunos de tus juguetes tienen ya muchos años y se gastan por el uso, pero tienes que ser una buena hermana y compartir tus cosas, ¿de acuerdo...?
María: Bueeenooo...
Asun: En esta familia todos compartimos las cosas, yo con papá también... y no nos enfadamos, ¿de acuerdo...?
María: De acuerdo...
Héctor: ¡Pues hale, a desayunar...!
(En ese momento aparece Daniel por la cocina)
Daniel: ¡Hola mamá...!
Asun: ¡Hola, tesoro...! ¿has dormido bien...?
Daniel: Sí...
Héctor: Siéntate aquí, principito, que vamos a desayunar...
(Daniel toma asiento en un taburete)
Daniel: Papi, papi...
Héctor: Toma, mi amor... cómete todas las galletas, eh...?
María: Si quieres yo le ayudo...
Asun: Eso está muy bien, María, cariño... hala termínate primero lo tuyo...
(María se levanta un momento y le da un besito a Dani en la mejilla)
María: Lo siento, Dani, no quería llamarte enano...
(Héctor y Asun se miran divertidos)
Héctor: ¡Muy bien, María, así se hace princesa...!
(La familia Perea termina de desayunar y se preparan para salir al parque en esta soleada mañana dominical)



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